Denuncian a candidato del Centro Democrático por presuntamente repartir bicicletas a cambio de votos en una reunión empresarial

Un video que circula en redes tiene contra las cuerdas al candidato uribista Josias Fiesco, señalado de regalar bicicletas en una empresa de aseo para asegurar votos, desatando indignación nacional.

Una fuerte polémica estalló en redes sociales luego de que ciudadanos denunciaran lo que sería una grave práctica de compra de votos que involucra a Josias Fiesco, candidato a la Cámara por Bogotá del Centro Democrático. Según los señalamientos, el hecho ocurrió el 29 de enero de 2026 al interior de la empresa de aseo Casalimpia, donde, en medio de una supuesta jornada de capacitación, apareció el aspirante uribista protagonizando una escena que hoy genera indignación y rechazo.

En los videos que circulan masivamente, se observa a Fiesco participando en una especie de sorteo, mientras sostiene una bolsa negra de la que se extraen papeles con nombres que, según quienes denuncian, corresponderían a trabajadores de la empresa. A medida que va llamando a los “ganadores”, se escuchan aplausos y celebraciones entre los asistentes, mientras el premio serían bicicletas entregadas en el lugar. La grabación es acompañada por una frase que ha encendido la controversia: “regalando ciclas por votos”, dice quien registra el momento.

La reacción ciudadana no se hizo esperar. En redes sociales, cientos de usuarios recordaron que este tipo de conductas están claramente tipificadas en la ley penal colombiana. Citaron el Artículo 387 del Código Penal, que advierte que “el que amenace o presione por cualquier medio a un ciudadano (…) con el fin de obtener apoyo o votación por determinado candidato (…) incurrirá en prisión de cuatro (4) a nueve (9) años y multa de cincuenta (50) a doscientos (200) salarios mínimos legales mensuales vigentes”. La norma también establece que la pena puede aumentar de la mitad al doble cuando existe subordinación o cuando se condicionan beneficios para influir en el voto.

Para muchos, el hecho de que la actividad se realizara dentro de una empresa, con trabajadores presentes y en un contexto que no parece espontáneo, agrava aún más la denuncia. La imagen de un candidato uribista repartiendo premios mientras se corean nombres y se festejan resultados ha sido calificada como un atropello al derecho al voto libre y una muestra descarada de las viejas mañas que la ciudadanía dice rechazar.

Hasta el momento, el video sigue circulando y sumando reacciones de repudio, mientras crece la exigencia para que las autoridades electorales y judiciales investiguen a fondo lo ocurrido. Para muchos colombianos, lo visto no es una simple anécdota de campaña, sino un escándalo que revive los peores fantasmas de la política tradicional y deja en entredicho las prácticas de un sector que insiste en presentarse como defensor de la legalidad, pero que una vez más queda bajo la lupa pública.

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