“Yo a usted no le temo”. Con esas seis palabras, Gustavo Petro elevó su enfrentamiento con Abelardo de la Espriella y le planteó un desafío que llevaría el choque entre ambos directamente a las urnas. El expresidente pidió abrir nuevamente la reelección presidencial y aseguró que, si eso sucede, estaría dispuesto a medirse electoralmente con el actual mandatario.
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El reto tiene un ingrediente político enorme porque Petro no habló simplemente de derrotar al proyecto de Abelardo con otro candidato. Se puso él mismo en el eventual tarjetón. “Yo a usted no le temo porque conozco al dedillo su pasado señorito Abelardo Squiffo. Abra las puertas de la reelección y me enfrentará”, escribió el expresidente.
La declaración fue la respuesta a otro mensaje cargado de lenguaje electoral. Durante una intervención en Risaralda, De la Espriella aseguró que su Gobierno enfrentaría a las organizaciones criminales y también se refirió a sus adversarios políticos. “Los vamos a derrotar en las urnas”, afirmó el mandatario, quien agregó que “Colombia no puede retroceder nunca más”.
Yo a usted no le temo porque conozco al dedillo su pasado señorito Abelardo Squiffo. Habrá las puertas de la reelección y me enfrentará.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 6, 2026
Abelardo fue todavía más lejos al mezclar en su intervención la lucha contra las organizaciones armadas con la confrontación política. “No hay contemplación ni en el campo de guerra ni en el campo electoral”, manifestó. También aseguró que a quienes estén en el terreno político los derrotarán “con hechos, con decisiones, con pulcritud y con patriotismo”. Petro recogió esas palabras y respondió personalmente.
El mensaje del expresidente transforma una confrontación verbal en un escenario hipotético mucho más grande. Petro no propuso simplemente que Abelardo compita contra el candidato que represente a su sector político en una próxima elección. Su frase plantea que ambos puedan presentarse nuevamente a la Presidencia y que sean los electores quienes decidan directamente entre los dos proyectos políticos.
Pero hay un gigantesco obstáculo antes de imaginar siquiera ese tarjetón. Hoy ni Petro ni De la Espriella podrían presentarse nuevamente a la Presidencia bajo las reglas constitucionales vigentes. El artículo 197 establece que no podrá ser elegido presidente quien ya haya ejercido la Presidencia y establece mecanismos especialmente exigentes para modificar esa prohibición.
La barrera fue reforzada con el Acto Legislativo 02 de 2015. La Constitución dispone expresamente que la prohibición de la reelección presidencial únicamente puede ser reformada o derogada mediante un referendo de iniciativa popular o una Asamblea Constituyente. Eso significa que el desafío lanzado por Petro no puede materializarse simplemente mediante una decisión de Abelardo o una votación ordinaria del Congreso.
Están viendo? Están leyendo? Vislumbro un escenario posible. Los tres dirigentes nacionales que tienen hoy sumados la mayoría absoluta en el Congreso para aprobar una constituyente o un Acto Legislativo para recibir la reelección : Los expresidentes Uribe (CD) y Petro (Pacto) y el actual presidente Delaspriella (partidos declarados de gobierno) pueden terminar interesados en eso. Los tres quisieran reelegirse ? En este presente distópico bien pueden imaginar un tarjetón en 2030 con Petro, Uribe y Delaspriella como candidatos presidenciales.
— Roy Barreras (@RoyBarreras) October 7, 2026
La historia reciente explica por qué existe semejante candado. La reelección presidencial inmediata fue introducida mediante una reforma constitucional que permitió a Álvaro Uribe, elegido inicialmente en 2002, competir nuevamente en 2006. Juan Manuel Santos, elegido en 2010, también utilizó esa posibilidad y obtuvo un segundo mandato en las elecciones presidenciales de 2014.
El panorama volvió a cambiar en 2015. Durante el segundo Gobierno Santos fue aprobada la reforma de equilibrio de poderes que eliminó nuevamente la reelección presidencial y modificó el artículo 197. Desde entonces, haber ejercido la Presidencia se convirtió en impedimento para regresar al cargo, acompañado del candado constitucional que limita las vías mediante las cuales puede revivirse esa figura.
El desafío de Petro también revive inevitablemente sus propias declaraciones de marzo de 2024, cuando rechazó que su propuesta de una Asamblea Constituyente tuviera como objetivo prolongar su permanencia en la Casa de Nariño. En aquel momento fue categórico al asegurar que no pretendía modificar las reglas para continuar ejerciendo la Presidencia después del 7 de agosto de 2026.
“No estoy buscando una reelección presidencial. No tengo intención de reelegirme”, afirmó entonces Petro. Incluso sostuvo que no impulsaría una reforma constitucional o una Constituyente con ese objetivo y agregó una frase todavía más contundente sobre su futuro político al señalar que no quería volver a ejercer la Presidencia después de 2026.
Si Abelardo quiere reformar la Constitución para la reelección presidencial, no lo duden que Gustavo Petro volverá a la presidencia 2030-2036. Vamos a devolverle al pueblo sus derechos y la esperanza.
— Mary Luz Herrán (@MaryLuzHerran) October 7, 2026
Dos años y medio después, el contexto es completamente diferente. Petro ya es expresidente, Abelardo ocupa la Casa de Nariño y el antiguo mandatario no está anunciando formalmente una candidatura. Lo que hizo fue plantear un desafío condicionado. Si se abre constitucionalmente la reelección, estaría dispuesto a enfrentarse electoralmente con De la Espriella. Esa diferencia resulta fundamental para interpretar el alcance de sus palabras.
La reacción política apareció inmediatamente. El representante Andrés Forero, del Centro Democrático, interpretó el mensaje como una confirmación de sus antiguas sospechas alrededor de la Constituyente propuesta durante el Gobierno Petro. Esa es una lectura política del congresista y contrasta con las declaraciones documentadas del propio Petro en 2024, cuando negó explícitamente que aquella iniciativa buscara permitir su reelección.
El excongresista y excandidato presidencial Roy Barreras llevó la hipótesis todavía más lejos y planteó públicamente la posibilidad de imaginar un escenario futuro en el que coincidieran Gustavo Petro, Álvaro Uribe y Abelardo de la Espriella. Ese escenario es actualmente hipotético y jurídicamente imposible sin una modificación previa de la prohibición contenida en el artículo 197 de la Constitución.
El choque tampoco ocurre aislado de la próxima batalla electoral. Colombia celebrará elecciones territoriales en 2027, cuando estarán en disputa alcaldías, gobernaciones, concejos y asambleas departamentales. Las declaraciones de De la Espriella en Risaralda fueron pronunciadas precisamente en un ambiente que ya empieza a anticipar esa competencia, y Petro reaccionó convirtiendo el enfrentamiento en un debate de alcance presidencial.
#NoticiaW | “Queremos reelección”, eso es lo que le gritan al presidente Petro (@petrogustavo) en medio de su discurso en Cali tras la firma de la consulta popular. https://t.co/RpRaePeM0T
— W Radio Colombia (@WRadioColombia) June 12, 2025
Las diferencias entre ambos dirigentes se han acumulado desde el cambio de Gobierno. De la Espriella ha responsabilizado públicamente a la administración anterior por problemas fiscales y de seguridad, mientras Petro ha respondido a esos cuestionamientos y defendido decisiones tomadas durante sus cuatro años en la Presidencia. El cruce por la reelección lleva ahora esa confrontación desde el balance de Gobierno hasta una hipotética revancha electoral.
Por ahora no existe una propuesta formal de referendo ni una Asamblea Constituyente convocada para restablecer la reelección presidencial. Tampoco el mensaje de Petro equivale jurídicamente a una candidatura para 2030. Lo que sí existe es un desafío político directo para frenar el avance de la extrema derecha en Colombia.
El reto quedó planteado con una condición que cambia completamente su alcance. Para que Petro pudiera enfrentarse nuevamente en las urnas con Abelardo, Colombia tendría primero que modificar una de las prohibiciones más explícitas de su Constitución. Hasta entonces, el hipotético duelo Petro contra De la Espriella pertenece al terreno político. Convertirlo en una elección real requeriría primero cambiar las reglas del juego.





