En las últimas horas, se conoció una nueva controversia política que genera bastante rechazo en Medellín y deja en evidencia la posible utilización de estructuras institucionales en escenarios políticos por parte de sectores de oposición. Esta vez, el foco está sobre Empresas Públicas de Medellín (EPM), luego de que se conocieran denuncias sobre la presunta participación de funcionarios de la entidad en un evento del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, una de las voces que más ataques ha hecho al Gobierno nacional.
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Según lo que ha trascendido, en el evento donde participó De la Espriella habrían estado presentes personas vinculadas a EPM, lo que encendió las alarmas sobre una posible vulneración de las normas que prohíben expresamente la participación en política de funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones. Aunque aún no hay conclusiones oficiales, el caso ya está en el centro del debate nacional.
La denuncia de la senadora @ISAZULETA es gravísima #EPMParticipaEnPolítica: EPM estaría siendo usado como bastión político para impulsar la aspiración presidencial de Abelardo de la Espriella. Una empresa pública no puede convertirse en plataforma de campaña ni en maquinaria… pic.twitter.com/X5MP81MsRF
— Físico Impuro (@FisicoImpuro) March 14, 2026
El episodio no es menor. EPM es una de las empresas públicas más importantes del país, símbolo de gestión en Medellín y responsable de servicios esenciales para millones de ciudadanos. Por eso, cualquier señal de intervención en política genera preocupación, especialmente en un contexto electoral en el que la transparencia se ha convertido en una de las principales banderas del Gobierno Petro.
Desde la Casa de Nariño se ha insistido en que este tipo de situaciones confirman la necesidad de mantener vigilancia permanente sobre el uso de lo público. Durante los últimos meses, el presidente Petro ha advertido sobre lo que ha denominado un “bloqueo institucional y político” impulsado por sectores de oposición y ha señalado que algunas estructuras de poder siguen operando con lógicas que desdibujan la frontera entre lo público y lo partidista. Lo ocurrido con EPM no puede verse como un hecho aislado, sino como parte de un patrón que debe ser investigado a fondo para garantizar que las reglas democráticas se cumplan sin excepciones.
📢 ¡ALERTA MEDELLÍN! #EpmParticipaEnPolitica
— MISS POIROT (@MissPoirot07) March 14, 2026
Están usando a EPM como caja menor para la política. Fico está metido de frente en la campaña de Abelardo y las denuncias por uso de recursos públicos son gravísimas.
⚠️ ¿Por qué EPM paga eventos proselitistas? ⚠️ ¿Por qué presionan a… pic.twitter.com/4Z49ShnEyL
La figura de Abelardo de la Espriella añade un elemento adicional a la controversia. El abogado ha sido uno de los críticos más visibles del presidente Petro y ha construido un discurso político confrontacional frente al Gobierno. Por eso, la posibilidad de que un evento suyo haya contado con presencia de funcionarios de una empresa pública eleva la gravedad del caso y refuerza las denuncias sobre una posible instrumentalización de lo institucional.
Voces cercanas al Gobierno han pedido a los organismos de control actuar con celeridad. “No puede haber doble rasero cuando se trata de la defensa de la democracia”, han señalado algunos dirigentes, insistiendo en que cualquier irregularidad debe ser sancionada sin importar el sector político involucrado.
El episodio también reabre el debate sobre el papel de las regiones en la disputa política nacional. Dirigentes y empresarios en Antioquia han sido uno de los principales bastiones de la oposición al Gobierno Petro, y casos como este evidencian las tensiones que existen entre el nivel nacional y ciertos liderazgos locales. Se espera que las autoridades competentes determinen si efectivamente hubo participación indebida en política por parte de funcionarios de EPM.





