Una fuerte polémica estalló en Bogotá tras denuncias ciudadanas que acusan a la actual administración de avanzar, en medio del silencio y la controversia, con obras que afectarían gravemente la emblemática carrera séptima. Mientras miles de ciudadanos siguen enfrentando el colapso diario de TransMilenio, ahora crece la indignación por lo que muchos ya califican como un “golpe” a uno de los corredores más tradicionales de la ciudad.
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Al Punto Colombia estuvo en el lugar de las manifestaciones que se realizaron este 30 de marzo y sus habitantes y líderes sociales no se guardaron nada lanzando duras acusaciones: aseguran que el proyecto de una troncal pesada de TransMilenio entre las calles 100 y 200 no solo carecería de estudios de diseño detallados, sino que además no tendría claridad sobre su costo real. “Es una obra improvisada, sin rumbo, y que podría terminar pagándose con el bolsillo de todos los bogotanos”, denuncian.
Pero eso no es todo. La indignación crece aún más por la posible tala de más de 1.500 árboles y la eliminación de la cicloruta, lo que contradice completamente la idea inicial de un “corredor verde”. “De verde no tiene nada, será un corredor gris”, advierten críticos del proyecto, quienes señalan directamente a Claudia López como la responsable de haber impulsado la iniciativa, y a Carlos Fernando Galán por continuarla sin dar la cara a la ciudadanía.
Las denuncias también apuntan a la falta de socialización del proyecto. Según los vecinos, se enteraron de la tala de árboles prácticamente a última hora, en plena Semana Santa, lo que ha sido interpretado como una maniobra para evitar el rechazo ciudadano. “Todo lo hacen a escondidas, cuando la gente no puede reaccionar”, reclaman.
La señora @ClaudiaLopez llegó a la alcaldía prometiendo que no construiría más troncales de TransMilenio. Terminó dejando dos obras retrasadas y una más, disfrazada bajo el eufemismo de “corredor verde”, que en esencia es otra troncal para seguir expandiendo el negocio de los… https://t.co/9WRH8lUc6x
— Heidy Sánchez Barreto 💛💚 (@heidy_up) March 30, 2026
Además, surgen cuestionamientos sobre la financiación de la obra. Algunos sectores ya advierten que, ante la falta de recursos, podrían tomarse decisiones polémicas como la venta de activos públicos, recordando debates pasados sobre la empresa ETB.
En medio del caos, la ciudadanía promete no quedarse callada. Convocatorias a plantones y vigilancia ciudadana comienzan a tomar fuerza, con un mensaje claro: la carrera séptima no se toca sin el consentimiento de quienes la viven día a día. La tensión crece y Bogotá entra en un nuevo capítulo de confrontación por su modelo de movilidad.





