Lo que debía ser un acto de memoria, respeto y dignidad terminó convertido en un episodio que ha generado rechazo nacional. La sesión plenaria del Congreso convocada en el marco del Día de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del conflicto armado fue levantada por falta de quórum, dejando a decenas de víctimas sin ser escuchadas en el recinto donde se supone deben tener voz.
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La escena fue tan simbólica como preocupante. En el Congreso apenas estaban presentes ocho senadores y 19 representantes, una cifra insuficiente para continuar con la jornada, lo que obligó a suspender la sesión en medio de las intervenciones.
Las críticas no tardaron en llegar, especialmente desde quienes habían viajado desde distintas regiones del país con la esperanza de ser escuchados. Adriana Pérez, vocera de víctimas, fue contundente al señalar la gravedad del hecho. “Fueron por los votos al territorio y hoy desconocen a las víctimas aquí en el Congreso”, afirmó, dejando en evidencia el profundo malestar generado por lo ocurrido.
Tristeza por la forma en que la plenaria del Congreso asumió su compromiso de escuchar a las víctimas del conflicto.
— Juan Fernando Cristo (@CristoBustos) April 9, 2026
La Ley 1448 surgió por iniciativa de las propias víctimas, fruto de una audiencia en el Senado en la que escuchamos durante 12 horas sus voces.
Pese a la… pic.twitter.com/cofA8qTi4V
El episodio no solo fue calificado como una falta de respeto, sino también como una revictimización. Muchas de las personas presentes habían recorrido largas distancias para participar en una jornada que, históricamente, ha sido considerada sagrada en términos de memoria y reconocimiento.
Desde la mesa directiva, el presidente del Congreso, Lidio García, reconoció la gravedad de lo sucedido y no dudó en calificarlo como un hecho “deshonroso”. Además, aseguró que se buscará abrir un nuevo espacio para que las víctimas puedan ser escuchadas, aunque el daño simbólico ya estaba hecho.
El trasfondo político tampoco pasó desapercibido. En un Congreso marcado por tensiones y constantes choques con el Gobierno, este tipo de episodios vuelven a poner en evidencia la falta de compromiso de algunos sectores frente a temas fundamentales como la memoria histórica y los derechos de las víctimas.
En el marco de la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, en el Congreso pleno, escuchamos a las madres.
— Mafe Carrascal Rojas (@MafeCarrascal) April 9, 2026
Madres que siguen esperando, soñando y resistiendo; que se han convertido en símbolo de memoria, dignidad y valentía. Su lucha no es solo… pic.twitter.com/f7974ysvl6
Mientras el Gobierno del presidente Gustavo Petro ha insistido en la centralidad de las víctimas en la construcción de paz y en la necesidad de garantizar su participación, lo ocurrido en el Congreso muestra una desconexión preocupante entre el discurso institucional y la realidad legislativa.
No es la primera vez que el Congreso queda en el centro de la polémica por falta de quórum. Sin embargo, que esto ocurra en una fecha dedicada exclusivamente a las víctimas eleva el nivel de indignación y deja una pregunta incómoda sobre las prioridades de algunos congresistas.
El episodio también reabre el debate sobre la responsabilidad del Legislativo en la implementación de políticas de memoria, verdad y reparación. No basta con aprobar leyes si en los momentos simbólicos más importantes se les da la espalda a quienes han sufrido el conflicto.
En contraste, el Gobierno ha reiterado su compromiso con las víctimas como eje central de su proyecto político, insistiendo en que la paz no puede construirse sin escuchar sus voces y reconocer sus historias.





