Golpe de autoridad de Petro: La salud mental deja de ser un lujo y será obligatoria y gratuita en todos los colegios del país

Con una orden que marca un antes y un después en la educación del país, el presidente Gustavo Petro dispuso que todos los colegios de Colombia tengan atención psicológica obligatoria y gratuita, poniendo la salud mental de niños y jóvenes en el centro de la agenda nacional.

En una decisión que sacude al sistema educativo y pone la salud mental en el centro del debate nacional, el presidente Gustavo Petro dio una orden contundente: todos los colegios de Colombia, sin excepción, deberán contar con atención psicológica obligatoria y gratuita para sus estudiantes. La instrucción, dirigida directamente al ministro de Educación, Daniel Rojas, llega en un momento crítico para el país, marcado por la ansiedad, la violencia, el acoso escolar y profundas fracturas sociales que golpean de lleno a niños y jóvenes.

El mandatario no dejó espacio para ambigüedades ni para interpretaciones cómodas. “Debe ser un derecho gratuito dentro del entorno escolar”, sentenció, dejando claro que la salud mental no puede seguir tratándose como un privilegio ni como un servicio opcional. La orden cobija tanto a instituciones públicas como privadas y busca transformar de fondo la manera en que las escuelas asumen su responsabilidad frente al bienestar integral de los estudiantes.

Lejos de trasladar la carga a las familias, Petro estableció un esquema de financiación que apunta directamente a quienes sí pueden asumirlo. En el caso de los colegios privados, la atención psicológica deberá pagarse con las utilidades de las propias instituciones. Para los colegios públicos, el respaldo vendrá de los recursos del Estado. El presidente defendió la viabilidad de la medida recordando que el sector educativo cuenta hoy con un incremento presupuestal del 23 %, un aumento que, según el Ejecutivo, permite avanzar sin excusas en la contratación de profesionales en psicología.

La decisión ha sido leída como un giro de fondo en el enfoque educativo del país. Para Petro, la escuela no puede seguir siendo un espacio limitado a calificaciones y contenidos, mientras se ignoran realidades como la depresión, la ansiedad, el bullying o los entornos familiares atravesados por la violencia y la exclusión. En un país con heridas abiertas, la prevención y el acompañamiento emocional se convierten en una herramienta clave para reconstruir el tejido social desde la niñez.

Aunque algunos sectores han expresado inquietudes logísticas, especialmente en regiones rurales donde el acceso a profesionales de salud mental es limitado, la orden presidencial marca un punto de no retorno. La atención psicológica deja de ser un “extra” para convertirse en un requisito obligatorio de funcionamiento, una señal política clara de que el bienestar emocional de los estudiantes es una prioridad del Estado.

Con esta directriz, el presidente Gustavo Petro vuelve a poner el dedo en la llaga y a diferenciar su modelo de gobierno: uno que no mira la educación como un negocio, sino como un derecho y una herramienta de cuidado. En un contexto social asfixiante, la medida no solo es pertinente, sino urgente. Para muchos, este paso representa gobernar pensando en la niñez y la juventud, apostándole a la vida, la prevención y la dignidad dentro de las aulas.

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