¡Ni Fenalco ni la ANDI lo pueden negar! Ventas de carros se disparan siendo el mejor febrero desde 2011, pulverizando el cuento de la economía en ruinas

Contra los augurios de crisis y quiebras tras el aumento del salario, el sector automotor rompió récords en febrero y firmó el mejor mes en más de una década. Las cifras no mienten: mientras algunos anunciaban desastre, las ventas se dispararon 49,4 %.

Contra todo pronóstico apocalíptico y pese a los augurios de quiebra que algunos sectores económicos repitieron hasta el cansancio cuando se anunció el aumento del salario mínimo, el sector automotor colombiano acaba de dar un golpe sobre la mesa que dejó a más de uno en silencio. Febrero de 2026 no solo fue bueno: fue histórico. El mejor febrero desde 2011.

De acuerdo con el más reciente informe presentado por Fenalco y la Andi, en el segundo mes del año se matricularon 25.548 vehículos nuevos en el país. La cifra representa un crecimiento del 49,4 % frente a febrero de 2025 y rompe, por primera vez en más de una década para este mes, la barrera de las 25.000 unidades mensuales. Un dato que dinamita el discurso de que “la economía está paralizada”.

El mismo reporte deja claro que el resultado estuvo influenciado por el cierre de negocios iniciados durante el Salón del Automóvil, lo que permitió mantener un alto ritmo de matrículas al comienzo del año. Es decir, hubo demanda, hubo compradores y hubo capacidad de pago. Muy lejos de la imagen de consumidores asfixiados que algunos intentaron posicionar.

Pero lo más llamativo es que el crecimiento no fue marginal ni concentrado en un solo nicho. Los vehículos eléctricos se dispararon un 129 %, alcanzando 2.508 unidades en febrero, mientras que los híbridos crecieron 72,1 %, con 6.694 registros. En apenas dos meses, eléctricos e híbridos ya suman más de 16.000 unidades matriculadas, consolidándose como protagonistas de la transición energética y del nuevo mercado colombiano.

Y mientras algunos insistían en que el aumento salarial iba a frenar la inversión y el consumo, los segmentos ligados a la productividad explotaron. Los vehículos comerciales de carga crecieron 199 %, una cifra que habla por sí sola de reactivación logística y movimiento de mercancías. Las camionetas subieron 154,7 % y las vans 84,8 %, reflejando una fuerte demanda utilitaria tanto empresarial como particular.

En las regiones también se sintió el sacudón. Madrid (Cundinamarca) lideró con un crecimiento del 151 %, seguido por Belén de los Andaquíes con 111 % y Villavicencio con 108 %. Bogotá, la plaza más grande del país, creció 91,7 %, y Tunja 90,4 %. No fue un fenómeno aislado: el impulso fue prácticamente nacional.

En cuanto a marcas, cinco gigantes concentraron casi la mitad del mercado en febrero: Kia (14,6 %), Renault (9,6 %), Chevrolet (9,0 %), Toyota (8,8 %) y Mazda (7,6 %), sumando en conjunto el 49,6 % del total matriculado. En el acumulado de enero y febrero, el panorama es igual de contundente: 45.517 vehículos nuevos, un crecimiento del 44,5 % frente al mismo periodo de 2025.

Durante meses, desde distintos gremios y voces empresariales se advirtió que el incremento del salario mínimo sería “un golpe mortal” para la economía y que muchas empresas no resistirían. Hoy, con cifras en la mano, el sector automotor, uno de los más sensibles al consumo y al crédito, demuestra exactamente lo contrario: hay movimiento, hay compra y hay confianza.

Febrero de 2026 no solo deja números históricos; deja también una pregunta incómoda para quienes anunciaban el desastre. Si la economía supuestamente iba rumbo al abismo, ¿cómo se explica el mejor febrero en más de una década? Una vez más, las cifras parecen inclinar la balanza a favor de la tesis del Gobierno: mayor ingreso no significó parálisis, sino dinamización. Y en medio del rugido de motores y concesionarios llenos, la conclusión retumba con fuerza política: esta vez, Petro tenía razón.

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