La tragedia aérea que enluta a Colombia destapó una verdad que hoy genera indignación nacional. El avión C-130H Hércules que se precipitó en Puerto Leguízamo, dejando decenas de uniformados muertos y heridos, no era precisamente una joya tecnológica: era una aeronave con más de 40 años de servicio que llegó al país en pleno gobierno de Iván Duque bajo la figura de una supuesta “donación” de Estados Unidos.
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El aparato, identificado como FAC1016, había volado desde 1983 en la Fuerza Aérea estadounidense antes de ser transferido a Colombia en 2020. En su momento, Duque celebró la entrega asegurando que esta “marca un hito, porque será la primera de tres aeronaves de esta dimensión que Estados Unidos dona a Colombia para fortalecer nuestra capacidad de control territorial”. Sin embargo, lo que se vendió como un avance estratégico hoy es cuestionado con dureza, pues las tres aeronaves habrían tenido un costo cercano a los 30 millones de dólares pese a su antigüedad.
#NoticiasColombia Fueron los habitantes de Puerto Leguízamo los primeros en llegar al lugar del accidente del avión Hércules de la FAC en Putumayo. Sin esperar a las autoridades, se adentraron en la zona, ayudaron a apagar el incendio, sacaron a los heridos y comenzaron a… pic.twitter.com/gwDuyLP5r7
— TUBARCO (@tubarconews) March 24, 2026
La magnitud de la tragedia ha sacudido al país. El accidente ocurrió poco después del despegue con más de un centenar de militares a bordo, dejando un saldo devastador de muertos y heridos. Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones técnicas con apoyo internacional, crecen las dudas sobre las decisiones que llevaron a que este tipo de equipos siguieran operando en condiciones críticas.
Desde la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro no guardó silencio y lanzó una crítica frontal que encendió el debate nacional. “Disparan balas en las palabras pero compran pura chatarra corrupta para la guerra. ¿Por qué no compraron un avión nuevo, así como compran sus autos y sus apartamentos?”, cuestionó el mandatario, dejando en evidencia su rechazo a las decisiones de gobiernos anteriores.
Un ejército no puede defender ni a su pueblo con regalos chatarra. Lo que no les sirve no los regalan y sale más costoso el regalo que comprarlo nuevo.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 24, 2026
Desde el primer día de gobierno he pedido comprar uno nuevo o hacerlo nosotros mismos. pic.twitter.com/5ky3X9TT3A
El Hércules accidentado, que había sido sometido a mantenimiento y reactivado en 2023, formaba parte de una flota adquirida para reemplazar aeronaves antiguas. Sin embargo, para muchos, el problema nunca fue reemplazar, sino cómo se hizo: recurriendo a equipos que ya habían agotado gran parte de su vida útil.
Hoy, mientras las familias lloran a sus seres queridos y el país exige respuestas, la polémica crece. Lo que fue presentado como una donación estratégica ahora es señalado como un símbolo de negligencia y malas decisiones. Y en medio del dolor, queda una pregunta que retumba con fuerza: ¿cuánto costó realmente esta “donación” y quién responde por haber puesto en riesgo tantas vidas?





