La investigación publicada por La Silla Vacía abrió un nuevo frente de cuestionamientos sobre quiénes son realmente las personas que acompañan a Abelardo de la Espriella y qué intereses económicos podrían terminar llegando al Palacio de Nariño en caso de una victoria electoral. Lejos de la imagen de outsider que intenta proyectar la campaña, los hallazgos muestran una compleja red empresarial que mueve cifras multimillonarias y que mantiene relaciones con recursos públicos del sistema de salud.
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Joaquín Gutiérrez no es un personaje secundario dentro de la campaña. Se trata del hombre que coordina la agenda de Abelardo, organiza eventos, maneja relacionamientos políticos y recientemente fue designado como delegado para explorar un eventual debate con la campaña de Iván Cepeda. Su cercanía con De la Espriella viene de décadas atrás. Incluso fue subgerente del bufete De La Espriella Lawyers entre 2006 y 2009, cuando la firma comenzó a crecer impulsada por algunos de los procesos judiciales más sonados del país.
Uno de los elementos más cuestionados para la campaña de Abelardo de la Espriella es la contradicción entre el discurso y la realidad. Durante meses el candidato ha construido su narrativa política alrededor de la idea de combatir a las élites tradicionales, enfrentar a las castas políticas y romper con quienes han gobernado históricamente el país. Sin embargo, los nombres que aparecen alrededor de su proyecto cuentan una historia muy distinta.
Joaquín Gutiérrez, amigo y jefe de campaña de De La Espriella, tiene IPS, recibe plata pública de la salud, tiene demandas laborales y es socio en el millonario negocio de construcción para financiar la candidatura.https://t.co/QtaUWPmt53
— La Silla Vacía (@lasillavacia) June 11, 2026
Joaquín Gutiérrez proviene de una de las familias tradicionales del Magdalena y su trayectoria política ha estado ligada a sectores históricos del establecimiento regional. Fue candidato a la Gobernación del Magdalena y ha participado activamente en distintas campañas presidenciales vinculadas al uribismo, incluyendo las de Óscar Iván Zuluaga e Iván Duque.
Pero, además, detrás del operador político aparece también un empresario con enormes intereses económicos. Uno de los datos que más llamó la atención es su papel en la construcción del proyecto inmobiliario «De la Espriella Collections», el edificio de lujo que el propio Abelardo presentó como una de las fórmulas para financiar su campaña presidencial. En septiembre del año pasado el candidato aseguró públicamente que el proyecto contemplaba la venta de 52 apartasuites en la exclusiva zona T de Bogotá por cerca de mil millones de pesos cada una.
En aquel momento, De la Espriella afirmó que esperaba recaudar alrededor de 52 mil millones de pesos con la venta del proyecto. Incluso sostuvo públicamente que las utilidades servirían para respaldar financieramente su aspiración presidencial. Meses después aseguró que las unidades habían sido vendidas en su totalidad.
Detrás de ese proyecto aparece la empresa Desarrolladora Salguero, propiedad de Joaquín Gutiérrez. Las cifras reportadas por la compañía han despertado interrogantes. Según los registros citados por La Silla Vacía, la empresa fue creada en 2019 con un patrimonio de apenas 447 millones de pesos. Sin embargo, su crecimiento posterior resulta llamativo. En 2020 reportó activos por 1.200 millones de pesos sin ingresos. En 2022 registró activos por 2.411 millones e ingresos por apenas 117 millones. Para 2024 ya reportaba activos por más de 50.149 millones de pesos con ingresos cercanos a 1.052 millones. En 2025 los activos ascendieron a 89.181 millones y para 2026 la cifra registrada alcanzó los 1,1 billones de pesos, nuevamente sin ingresos reportados.
¿Quién es Joaco Gutiérrez? Con esa pregunta, hace ya varios años, este señor pretendía abrir espacio para una candidatura a la Gobernación del Magdalena. Cómo olvidar ese despliegue de dinero en todo el departamento, solo para hacerse conocer. Ay, mi tierra. https://t.co/TNUYSd4bMh
— Luis Miguel Moisés (@lumois) June 11, 2026
Este crecimiento acelerado de la compañía es uno de los aspectos más inquietantes del asunto, especialmente porque hoy es una de las piezas fundamentales del proyecto inmobiliario impulsado por el candidato presidencial.
Pero los cuestionamientos no terminan allí. La misma Desarrolladora Salguero aparece vinculada a negocios del sector salud. Desde 2022 posee el 50 % de las acciones de la Clínica Santa Mónica de Barranquilla, una institución privada que presta servicios a usuarios del régimen subsidiado y que recibe recursos provenientes de la ADRES, entidad encargada de administrar buena parte de los recursos públicos de la salud en Colombia.
De acuerdo con los registros citados en la investigación, solo durante mayo la clínica recibió alrededor de 2.500 millones de pesos por servicios prestados a usuarios de Cajacopi, hoy denominada EPS Proteger. También obtiene recursos por atención de accidentes de tránsito cubiertos por el SOAT. A esto se suma una amplia red empresarial vinculada al sector salud. Entre las compañías relacionadas con Joaquín Gutiérrez aparecen Inmate, Soluciones Medical Global y Amritzar, entidades que reportan activos por miles de millones de pesos y que mantienen relaciones comerciales entre sí.
Precisamente Amritzar es una de las empresas que enfrenta mayores cuestionamientos. Según la Silla Vacía, acumula más de una docena de demandas civiles presentadas por profesionales de la salud que reclaman salarios, prestaciones y pagos pendientes. Aunque en 2023 se firmó un acuerdo ante el Ministerio del Trabajo para atender esas obligaciones, varios de los extrabajadores habrían acudido nuevamente a la justicia buscando embargos y medidas para recuperar los recursos que aseguran les adeudan.
Señor @jrestrp aquí le envía un mensaje una verdadera lideresa verraca del departamento de Guaviare.
— Gloria Flórez Senadora (@GloriaFlorezSI) June 11, 2026
Usted se autodenomina “padrino” del Guaviare, ¡pero por allá ni lo conocen! Las mismas organizaciones sociales, campesinas y comunitarias dicen que por allá nunca lo han visto, y… pic.twitter.com/lE6qihj3Ea
La propia Clínica Santa Mónica también aparece involucrada en procesos judiciales recientes. Según la investigación, fue objeto de embargo por una disputa relacionada con pagos pendientes a un proveedor de servicios de laboratorio clínico.
Otro elemento que ha despertado controversia en la histórica cercanía entre Abelardo de la Espriella y Joaquín Gutiérrez es que ambos participaron hace años en la creación de la Fundación Iniciativas de Paz, conocida como FIPAZ, una organización que durante el proceso de negociación entre el Gobierno de Álvaro Uribe y los jefes paramilitares defendió posiciones que generaron fuertes debates en el país. Entre ellas, la idea de reconocer a las Autodefensas Unidas de Colombia como actores políticos.
Las revelaciones han alimentado un debate político cada vez más intenso. Mientras Abelardo de la Espriella insiste en que representa una ruptura con las élites tradicionales y con las estructuras de poder que han gobernado durante décadas, sus críticos señalan que los nombres que lo rodean parecen contar una historia muy distinta. Además generan dudas sobre el desarrollo de las empresas cercanas a su círculo.
Si Joaquín Gutiérrez ya concentra influencia política dentro de la campaña y controla negocios en sectores estratégicos como la salud y la construcción, ¿qué papel tendría en un eventual gobierno de Abelardo de la Espriella? A pocos días de la elección presidencial, la discusión ya no gira únicamente alrededor del candidato. También se concentra en quienes están detrás de él, en los intereses que representan y en las poderosas estructuras económicas que podrían terminar ocupando espacios de decisión en el Estado colombiano. Para muchos ciudadanos, el verdadero debate ya no es solamente quién quiere llegar al poder, sino quiénes llegarían con él.





