¡Colombia cierra filas con Petro! Refuerzan su seguridad tras amenazas y provocaciones de Trump que sacuden la región

Colombia activó un refuerzo extraordinario en la seguridad del presidente Gustavo Petro ante amenazas del narcotráfico y una escalada de hostilidad política, incluida la advertencia intimidante del expresidente estadounidense Donald Trump, rechazada por el Gobierno como inaceptable.

El Gobierno nacional activó un refuerzo sin precedentes en el esquema de seguridad del presidente Gustavo Petro en medio de un escenario que combina amenazas reales del narcotráfico, campañas de hostigamiento mediático y una peligrosa escalada verbal proveniente del exterior, especialmente desde Estados Unidos. La decisión, confirmada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, encendió las alarmas en el país y dejó en evidencia que el mandatario no solo enfrenta a las estructuras criminales internas, sino también presiones políticas internacionales que han sido calificadas como intimidantes.

Sánchez fue claro al advertir que las medidas no responden a especulaciones, sino a evaluaciones técnicas de riesgo realizadas por los organismos de seguridad del Estado. Recordó que en julio de 2024 las propias autoridades estadounidenses alertaron a Colombia sobre un presunto plan para atentar contra la vida del jefe de Estado, lo que obligó a reforzar los protocolos de protección. A ese antecedente se suma, según el ministro, un ambiente de hostilidad alimentado por discursos y mensajes públicos que “pueden incitar al odio o a acciones violentas” contra el presidente, y que son incorporados de inmediato a los análisis de seguridad.

El ministro vinculó directamente el aumento de las amenazas con la ofensiva del Gobierno contra el narcotráfico, una política que ha golpeado intereses criminales y desatado reacciones de organizaciones ilegales que aún conservan capacidad de presión. “El señor presidente de la República ha decidido avanzar en una estrategia contundente e integral contra el narcotráfico”, afirmó Sánchez, al subrayar que no se trata solo de erradicar cultivos o incautar drogas, sino de transformar social y económicamente los territorios históricamente abandonados para que los campesinos no se vean forzados a migrar o a depender de economías ilegales.

En ese contexto interno ya complejo, la coyuntura internacional terminó de elevar el nivel de riesgo. El ministro hizo referencia a las recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que el mandatario colombiano “debe cuidarse” y llegó incluso a decir que debía “cuidar su trasero”, palabras que en Colombia han sido interpretadas como una amenaza directa e irresponsable contra un jefe de Estado elegido democráticamente. Desde el Gobierno consideran que este tipo de pronunciamientos no solo son inaceptables, sino que alimentan un clima de tensión que puede traducirse en riesgos físicos y de orden público.

Las alertas se intensificaron tras los ataques aéreos de Estados Unidos contra Caracas y zonas cercanas, una operación que Petro calificó como un “ataque a la soberanía” de América. En respuesta, Colombia reforzó su frontera con Venezuela con tanquetas blindadas y tropas que habitualmente combaten a las guerrillas, mientras se activaba una alerta ante posibles atentados de grupos armados que operan a ambos lados de la línea limítrofe. Soldados confirmaron que fueron retirados de zonas de conflicto interno para concentrarse en la vigilancia fronteriza, en medio de la incertidumbre regional y de las amenazas lanzadas desde Washington.

Como parte del paquete de medidas, el Ministerio de Defensa dispuso el fortalecimiento total del dispositivo de protección presidencial y la activación de cinco Puestos de Mando Unificado en zonas estratégicas, especialmente en la frontera. Más de 410.000 integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía quedaron comprometidos con la seguridad del presidente, la defensa de la soberanía y la preservación del orden democrático. “Estamos empeñados en proteger no solamente la soberanía y la integridad del país, sino también la estructura democrática que eligió el pueblo colombiano”, sostuvo Sánchez.

El ministro también destacó que, lejos de debilitarse, la política antidrogas del Gobierno Petro ha mostrado resultados históricos. Solo en 2025 se alcanzó un récord cercano a las 1.000 toneladas de cocaína incautadas, equivalentes a unas 12.000 millones de dosis que no llegaron a los mercados internacionales. Para el Gobierno, estos golpes explican buena parte de las amenazas actuales y confirman que la estrategia está afectando intereses poderosos, dentro y fuera del país.

Las investigaciones para identificar el origen de las amenazas continúan, y el mensaje del Ejecutivo es contundente: Colombia no se arrodilla ante el narcotráfico ni acepta advertencias arrogantes de líderes extranjeros. El refuerzo de la seguridad del presidente Gustavo Petro no es un gesto de debilidad, sino una defensa firme de la democracia, de la soberanía nacional y de un proyecto político que decidió enfrentar de frente a quienes históricamente han sembrado violencia, miedo y dependencia. Frente a las provocaciones de Trump, el Gobierno colombiano responde con institucionalidad, legitimidad popular y la determinación de no dejarse intimidar.

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