El tema del fraude volvió a sacudir el panorama electoral colombiano, y, una vez más, el presidente Gustavo Petro terminó teniendo la razón. La empresa ASD, señalada directamente por el mandatario por presuntas vulnerabilidades en el software electoral, renunció a su participación en las elecciones legislativas y presidenciales de 2026. Sí, la misma compañía que el jefe de Estado puso bajo la lupa terminó saliendo del proceso.
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La salida no es un detalle menor. Se da justo después de que el presidente volviera a encender las alarmas compartiendo la investigación de la Revista Raya sobre el papel de ASD en las elecciones presidenciales de Honduras del 30 de noviembre de 2025. Allí, el candidato Salvador Nasralla denunció que detrás del caos tecnológico estaba la compañía colombiana.
El software de ASD, filial de Thomas Greg and Sons, es vulnerable. Aquí el informe de la revista Raya de diciembre del año 2025.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 24, 2026
Fraude 2014 fallado.por la sala plena del consejo de Estado de Colombia.
Fraude del 2022 para congreso y consulta revertido por los testigos… https://t.co/pMf6S64tkt
Todo estalló cuando Petro compartió una investigación de Revista Raya que expuso graves cuestionamientos contra ASD por su papel en las elecciones presidenciales de Honduras del 30 de noviembre de 2025. Según esa publicación, hubo fallas técnicas, reinicios del sistema sin veeduría y límites a los observadores electorales. El candidato hondureño Salvador Nasralla, quien quedó segundo en el conteo, responsabilizó a la empresa por las presuntas irregularidades. Una bomba.
En Colombia, el historial tampoco estaba limpio. El 20 de noviembre de 2024, la magistrada Fabiola Márquez presentó ante el Consejo Nacional Electoral un informe sobre las elecciones de juventudes del 19 de octubre, en el que reportó diferencias del 4,2 % en Armenia y del 6,7 % en Cali entre los formularios E14 y E24. Además, ASD manejó el software de escrutinio en 2022, cuando tras el reconteo el Pacto Histórico sumó cerca de 390.000 votos adicionales. Las dudas estaban ahí. Petro las dijo en voz alta.
[De dic. 2025]] La empresa ASD de Colombia, acusada de fraude en las elecciones presidenciales de Honduras, tendrá un papel decisivo en las elecciones de 2026 en Colombia. A su software, usado en las elecciones de juventudes pasadas, le detectaron graves inconsistencias…
— Revista RAYA (@revistaRAYA) February 24, 2026
El presidente fue claro y directo: “el software de ASD, filial de Thomas Greg and Sons, es vulnerable”. No se quedó callado. También denunció un presunto fraude en Honduras y otro “detectado por la magistrada Fabiola Márquez del Consejo Nacional Electoral de Colombia para la elección de consejos locales de juventudes”. Sus advertencias desataron una tormenta política.
Y en medio del pulso institucional con la Registraduría y la Procuraduría, la ficha clave se movió. ASD radicó el 20 de enero su solicitud para ceder su lugar en la Unión Temporal Electoral 2026. Hace diez días la Registraduría aprobó oficialmente su salida. Desde ahora, la sociedad Manejo Técnico de Información asumirá sus funciones. La empresa que Petro puso en el centro del debate ya no estará en el conteo de votos de 2026.
El software de preconteo de la empresa ASD, filial de Thomas Greg and Sons sea verificado por auditoría externa de expertos puestos por los paridos, la veedurías internacionales y nacionales.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 24, 2026
La empresa ADS incursa en el fraude descubierto por el Consejo de Estado en sentencia… pic.twitter.com/bxqrkq0qGX
El mandatario también se refirió al rol histórico de Thomas Greg & Sons, firma que desde 2010 ha ganado licitaciones para la logística electoral, incluso en procesos donde el propio Petro resultó elegido, como la Alcaldía de Bogotá en 2011 y la Presidencia en 2022. El debate, entonces, no es caprichoso ni nuevo: es estructural.
En medio de la controversia, la Defensoría del Pueblo pidió “no minimizar” las quejas del presidente. Un mensaje contundente cuando faltan pocos días para las primeras elecciones del calendario. Lo que algunos intentaron presentar como exageraciones terminó convirtiéndose en un hecho concreto: la empresa cuestionada ya no estará.
Petro volvió a encender la alarma antes de que fuera demasiado tarde. Y, otra vez, los hechos parecen darle la razón.





