¿Y si bajar la velocidad pudiera salvar dos vidas?: “Rutas Vivas” busca que los conductores entiendan que en las carreteras habita la vida

Una realidad que muchos conductores ignoran en las carreteras del país ya ha dejado cientos de víctimas. Con la estrategia Rutas Vivas, el Gobierno busca frenar los accidentes provocados por el atropellamiento de fauna y poner la vida en el centro de la movilidad.

El peligro que muchos conductores pasan por alto en las carreteras del país ya dejó una cifra estremecedora: cientos de personas han perdido la vida en accidentes provocados por el atropellamiento de animales. Ante esta realidad silenciosa que se repite en las vías rurales y en corredores de alta velocidad, el Gobierno nacional decidió actuar con una estrategia que busca cambiar la forma en que los colombianos se relacionan con la carretera y con la vida que la rodea.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial y el Ministerio de Transporte presentaron oficialmente Rutas Vivas, una estrategia nacional que busca frenar los siniestros viales asociados al atropellamiento de fauna y, al mismo tiempo, proteger tanto a los conductores como a los animales que habitan cerca de las carreteras. La iniciativa llega en un momento en el que las cifras encienden las alarmas: entre 2017 y 2025 se registraron 1.591 accidentes relacionados con atropellamientos de animales, dejando un saldo de 615 personas fallecidas y 976 lesionadas.

Detrás de muchos de estos hechos hay un mismo patrón: el encuentro inesperado con animales medianos o grandes que cruzan la vía, lo que puede provocar pérdida de control del vehículo, invasión del carril contrario, volcamientos o choques múltiples. De hecho, el 98% de las muertes relacionadas con estos eventos ocurre por impacto directo.

Frente a este panorama, la estrategia busca enviar un mensaje contundente: la seguridad vial no solo depende de las normas de tránsito, sino también del respeto por la vida que comparte las carreteras con los conductores.

Durante el lanzamiento, la ministra de Transporte, Mafe Rojas, destacó que el país comienza a transitar hacia una política pública más integral, en la que la movilidad y la protección del entorno caminen de la mano. “Con Rutas Vivas damos un paso firme para integrar la infraestructura, la gestión territorial y la protección de la biodiversidad bajo una misma visión: salvar vidas. La movilidad segura y sostenible es un eje del desarrollo del país, y esta estrategia significa vías más responsables con el territorio que atraviesan, donde la vida esté siempre en el centro”, afirmó la ministra.

La directora de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Mariantonia Tabares Pulgarín, insistió en que el concepto de seguridad vial debe ampliarse para entender que las carreteras no son solo un espacio para vehículos, sino también un lugar donde convergen distintas formas de vida. “Rutas Vivas representa un paso clave para entender que la vía es un espacio donde convergen movilidad y vida; proteger todas las vidas, tanto humanas como animales, no es una aspiración ética aislada, es un compromiso institucional. En un país megadiverso como Colombia, la seguridad vial no puede desligarse de la protección ambiental”, afirmó Tabares Pulgarín.

La estrategia no se queda en un simple anuncio. Incluye acciones pedagógicas en diferentes regiones del país, fortalecimiento de los Planes Locales de Seguridad Vial, promoción de señalización preventiva en corredores críticos y decisiones basadas en datos que permitan identificar los puntos donde el riesgo es mayor. También impulsa una articulación entre entidades públicas, concesiones viales, autoridades ambientales, gobiernos locales y el sector académico para abordar el problema de forma integral.

El esfuerzo cuenta con el respaldo de instituciones como el Ministerio de Transporte, el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Agencia Regional de Movilidad, el Instituto Distrital de Bienestar y Protección Animal, además de gobernaciones, corporaciones autónomas regionales y universidades.

Durante el evento de lanzamiento también se desarrolló un panel de experiencias territoriales en el que concesiones viales y expertos de la Institución Universitaria ITM de Medellín compartieron casos exitosos y aprendizajes sobre cómo prevenir atropellamientos de fauna y mejorar la seguridad en distintos corredores del país.

La apuesta de Rutas Vivas se conecta con el Plan Nacional de Seguridad Vial 2022–2031 y adopta el enfoque de Sistema Seguro, que combina infraestructura adecuada, control de velocidad, comportamiento responsable de los conductores y gestión basada en información.

Más allá de reducir estadísticas, el objetivo es cambiar la cultura vial en Colombia. El mensaje es claro: cada kilómetro recorrido implica una responsabilidad con la vida humana, pero también con la biodiversidad que convierte al país en uno de los más ricos del planeta.

Con esta estrategia, las autoridades esperan que cada conductor entienda que bajar la velocidad, estar atento a la señalización y respetar el entorno puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una tragedia evitable. Porque en las carreteras del país no solo circulan vehículos: también late la vida.

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