Mientras la derecha se despedaza, la izquierda se alinea: nace el poderoso “Frente por la Vida” rumbo a la Presidencia

Con organización y sin escándalos, la izquierda inscribió su consulta “Frente por la Vida” ante la Registraduría, mostrando unidad y músculo político en contraste con el caos que sacude a la derecha.

Mientras en la derecha siguen reinando las fracturas, los egos y las peleas públicas, la izquierda dio un paso firme, calculado y altamente simbólico rumbo a las presidenciales. De manera virtual y sin escándalos, los partidos del progresismo oficializaron ante la Registraduría Nacional la inscripción de su consulta interpartidista, ahora bautizada como “Frente por la Vida”, una coalición que agrupa al Pacto Histórico, Fuerza de la Paz, Partido del Trabajo, MAIS y AICO, dejando un mensaje claro de orden, unidad y estrategia política.

La consulta, que se convierte desde ya en uno de los procesos más robustos del escenario electoral, contará inicialmente con los nombres de Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero, tres figuras de peso y trayectorias reconocidas dentro del progresismo. A ellos se sumó el ruido político generado por Daniel Quintero, cuya aspiración quedó en pausa tras una decisión de la Registraduría que aún sacude el tablero, pero que no logró opacar el mensaje central: la izquierda avanza coordinada, mientras otros sectores siguen empantanados.

El cambio de nombre de la consulta no fue un simple detalle cosmético. Pasar de “Pacto” a “Frente por la Vida” respondió a una solicitud directa del exministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quien dejó claro que solo participaría si se superaban etiquetas que, según él, limitaban el alcance político de la coalición. “Frente por la Vida” amplía el mensaje, suma sectores y refuerza la idea de un proyecto nacional más allá de siglas, algo que la derecha no ha logrado construir.

Cristo ya empezó a mover fichas y a ambientar públicamente su eventual ingreso. Tendrá plazo hasta el próximo 6 de febrero para tomar la decisión final, una fecha que ahora concentra miradas y expectativas dentro del bloque progresista. Aunque el acuerdo ya fue radicado, la Registraduría aún debe revisar el cumplimiento de los requisitos antes de avalar oficialmente la coalición, un trámite que no pone en duda el músculo organizativo demostrado.

En contraste con el caos opositor, el Frente por la Vida exhibe nombres con peso propio. Roy Barreras, médico y político curtido, llega como uno de los grandes operadores del poder legislativo en los últimos años, con experiencia como presidente del Senado y protagonismo en las reformas del actual gobierno. Iván Cepeda representa la izquierda coherente y de raíces sociales, marcada por la defensa de los derechos humanos y la lucha por la verdad del conflicto armado. Camilo Romero, desde una visión territorial y ambiental, encarna la apuesta por un progresismo que mira a las regiones y a la ciudadanía organizada.

Sin embargo, no todo fue trámite limpio. Pocas horas después de la radicación, la Registraduría negó la inscripción de Daniel Quintero mediante la Resolución 889 del 27 de enero de 2026, citando el artículo 7 de la Ley 1475 de 2011, donde se advierte que “aceptar la inscripción de una precandidatura de un ciudadano que participó en una consulta en la que fue derrotado y, además, pretenda hacerlo por una agrupación política diferente, es contrario a la Constitución y a la ley”. Aun así, el golpe no fracturó a la coalición ni generó el espectáculo de desorden que suele verse en otros sectores.

El caso de Iván Cepeda, por su parte, fue remitido al Consejo Nacional Electoral para que se evalúe si cumple con todos los requisitos legales, un procedimiento que se asume con tranquilidad dentro del Frente por la Vida y que refuerza la idea de respeto institucional y juego limpio.

La derecha sigue buscando candidato entre peleas internas, renuncias y acusaciones cruzadas, y la izquierda muestra una postal muy distinta: partidos sentados en la misma mesa, reglas claras, nombres definidos y un proyecto común que ya está en marcha. El Frente por la Vida no solo nació, sino que lo hizo enviando un mensaje político contundente: hay organización, hay unidad y hay rumbo.

También te puede interesar

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies