Gritan en redes pero no van a los territorios: Carrillo despliega rescates, kits y puentes militares mientras Lozano, Claudia López y Manzur hacen campaña con la tragedia desde X

Mientras sectores de la oposición convierten la tragedia por las lluvias en discurso de campaña, Carlos Carrillo salió al frente y desnudó lo que ocurre lejos de X: la UNGRD sí está en el territorio, atendiendo a miles de damnificados.

Mientras las lluvias desbordan ríos e inundan pueblos, desde la comodidad Bogotá y a través de redes sociales algunos descubrieron de golpe la tragedia, justo en plena campaña. En los últimos días, una andanada de mensajes, trinos indignados y frases grandilocuentes intentó instalar la idea de que Carlos Carrillo, director de la UNGRD, “no está haciendo nada” frente a la emergencia por lluvias. La narrativa fue amplificada por sectores de oposición que, micrófono en mano y celular en alto, decidieron convertir el dolor de miles de familias en combustible político.

Angélica Lozano fue una de las primeras en salir al ruedo digital con mensajes como: “La emergencia por lluvias no es solo en Córdoba y Sucre. Las fuertes precipitaciones también han golpeado con fuerza al Urabá antioqueño… Es urgente activar ayudas humanitarias y atención integral para todas las regiones afectadas”. Luego subió el tono y lanzó la acusación directa: “Más de 25 mil personas afectadas, puentes caídos, regiones incomunicadas y familias esperando ayuda por la ola invernal. Pero el Gobierno de @petrogustavo decidió estar en marchas, no en la emergencia. ‘Prioridades’: campaña primero, víctimas después”.

A ese coro se sumó Claudia López, hoy candidata presidencial, quien escribió sin matices: “30.000 familias bajo el agua en todo el país… ¿Y dónde está el gobierno? Haciendo marchas!!! En vez de hacer la declaratoria de desastre y salvar a la gente!”. El libreto se repite: indignación selectiva, signos de admiración y un claro mensaje electoral disfrazado de preocupación humanitaria.

Pero quizá el caso más ruidoso, y más contradictorio, fue el del representante Wadith Manzur, quien lanzó su frase “Suelte el Twitter, necesitamos acción”, apuntando directamente contra Carrillo. El señalamiento vino acompañado de relatos dramáticos sobre miles de familias esperando ayudas que según él “no llegan”. Lo que Manzur no menciona en sus discursos encendidos es que hoy está siendo investigado por el presunto delito de cohecho impropio, en un proceso que justamente vincula a la UNGRD cuando esta estaba bajo la dirección de Olmedo López. Según la investigación, habría supuestos acuerdos ilegales y presuntas irregularidades en contratación, con beneficios a cambio de avalar operaciones de crédito público, en municipios como Cotorra, Saravena y Carmen de Bolívar. La ironía es difícil de ignorar: quien hoy posa de salvador de los damnificados está bajo la lupa por hechos que habrían afectado la transparencia de la entidad que dice defender.

Frente a esa avalancha de acusaciones, Carlos Carrillo decidió responder sin rodeos y con datos, no con slogans. Fue enfático: “El @SNGRDColombia está respondiendo a las emergencias en el país: en la vida real no en X”. Explicó que un frente frío atípico intensificó las lluvias en plena temporada seca y que, a la fecha, se registran 256 eventos con más de 27.000 familias afectadas, especialmente en Córdoba, Cauca, Antioquia y Nariño.

Carrillo detalló que la UNGRD está desplegada en los territorios con asistencia humanitaria, equipos técnicos y una respuesta articulada con Ejército, Policía, Fuerza Aérea, Defensa Civil, Bomberos y Cruz Roja. “Hay pelotones de rescate, botes y aeronaves de reconocimiento activos en las zonas inundadas”, afirmó, subrayando que en Córdoba la entidad ha estado presente “desde el primer momento de la emergencia”. En Tierralta, uno de los puntos más golpeados, se acompaña a la alcaldía en la instalación de alojamientos temporales y en la recolección de información para la entrega de ayudas.

Los números también hablan: 7.400 kits humanitarios ya entregados de 13.000 asignados, miles más en camino, grupos de búsqueda activados, puentes militares para restablecer conectividad entre departamentos, operaciones de rescate en Necoclí, kits distribuidos en Casanare y equipos técnicos desplegados en La Guajira, Urabá, Magdalena, Cauca y Nariño. Todo esto mientras la Sala de Crisis Nacional permanece activa, monitoreando las emergencias 24/7.

La escena deja una pregunta incómoda: ¿quién está realmente en la emergencia y quién está en campaña? Mientras Carrillo y las entidades operativas están en el barro, en los ríos y en los albergues, otros parecen más concentrados en el impacto del trino que en el impacto de la lluvia. La tragedia es real, el dolor de las comunidades también, pero el oportunismo político resulta cada vez más evidente. En medio del agua hasta el cuello, a muchos no se les ve con botas ni chaleco, sino con discursos reciclados y una calculadora electoral en la mano.

También te puede interesar

Votos a cambio de conservar su empleo: Cambio Radical es señalado de obligar a trabajadores de Fiduprevisora y del FNA a “poner votos” para uno de sus candidatos

A semanas de las elecciones legislativas, estalla una grave denuncia que sacude al Quindío: presuntos mensajes y presiones revelarían un esquema de constreñimiento electoral y compra de votos atribuido a Cambio Radical, que habría condicionado empleos para imponer apoyo político.

Leer más »

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies