¡Estalló la bomba! Cepeda pide acabar el CNE, lo acusa de corrupto y anuncia denuncias penales por jugada antidemocrática

Desde Barranquilla, Iván Cepeda desató una tormenta política al proponer eliminar el CNE, tras una decisión que calificó como antidemocrática y que lo dejó por fuera de la consulta del 8 de marzo, anunciando además denuncias penales contra dos de sus integrantes.

Desde una cancha de fútbol en el sur de Barranquilla, abarrotada de seguidores y cargada de indignación política, Iván Cepeda lanzó una de las declaraciones más fuertes de la actual coyuntura electoral: propuso eliminar el Consejo Nacional Electoral y lo señaló sin rodeos como un organismo “corrupto y peligroso para los derechos políticos”. El anuncio no fue gratuito ni aislado. Llegó horas después de que el CNE le cerrara la puerta a su participación en la consulta interpartidista del Frente por la Vida, prevista para el próximo 8 de marzo, una decisión que Cepeda calificó como un golpe directo a la democracia.

Con tono firme y visiblemente molesto, el precandidato presidencial del Pacto Histórico aseguró que el país no puede seguir tolerando un ente que, según él, actúa de forma parcializada y antidemocrática. “Un bien que se le debe hacer al país es eliminar ese organismo corrupto y peligroso para los derechos políticos”, afirmó ante la multitud, desatando aplausos y consignas contra el CNE. Para Cepeda, la exclusión de la consulta no es un tecnicismo jurídico, sino una maniobra diseñada para sacarlo del camino político.

El Consejo Nacional Electoral justificó su decisión señalando que Cepeda incurriría en una doble participación en consultas, algo prohibido por la ley, debido a su presencia en una consulta previa realizada en octubre. Esa interpretación fue defendida por el conjuez Hollman Ibáñez, quien sostuvo que “sin importar la clase de consulta que se adelante, quien participe en alguna de ellas, no podrá participar en una consulta similar en el mismo proceso electoral”. Sin embargo, la explicación no convenció ni a Cepeda ni a amplios sectores del Pacto Histórico, que ven en la votación 5-4 del CNE una señal clara de división interna y sesgo político.

Cepeda fue más allá y anunció que no se quedará en el terreno del discurso. Confirmó que interpondrá una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación contra el magistrado Álvaro Hernán Prada Artunduaga y el conjuez Hollman Ibáñez, a quienes acusa de prevaricato por omisión, contemplado en el artículo 414 del Código Penal. “Nuestros derechos no serán pisoteados impunemente”, sentenció, dejando claro que la batalla ahora será también judicial.

Según el senador, ambos funcionarios estaban legalmente impedidos para participar en la discusión y votación que terminó revocando su inscripción como precandidato. En el caso de Prada, Cepeda recordó que existe un proceso penal en curso, en etapa de juzgamiento, en el que el magistrado figura como acusado y él mismo como víctima, lo que configuraría un evidente conflicto de interés y una animadversión manifiesta. Sobre Ibáñez, señaló que su impedimento se deriva de pronunciamientos extraprocesales y de una postura pública hostil tanto hacia él como hacia el Pacto Histórico, lo que pondría en duda su imparcialidad.

La reacción no se limitó a Cepeda. El presidente Gustavo Petro también intervino y calificó lo ocurrido como un “golpe” al “derecho fundamental a elegir y ser elegido”, reforzando la narrativa de que la decisión del CNE no solo afecta a un candidato, sino a toda una colectividad política. Cepeda, en esa misma línea, afirmó que el organismo electoral “ha violado los derechos de toda una colectividad, ni más ni menos que el partido más influyente que hay hoy en Colombia”.

Lejos de retroceder, el precandidato anunció que se inscribirá directamente para la primera vuelta presidencial y que, si llega a la Casa de Nariño, impulsará una reforma estructural para desmontar el Consejo Nacional Electoral. “El Consejo Nacional Electoral es una institución descompuesta y parcializada, cuyas decisiones deberían avergonzarnos”, insistió, justificando así su propuesta de eliminarlo.

El episodio reavivó el debate sobre la neutralidad del CNE y puso bajo la lupa a sus integrantes, especialmente a aquellos con pasado político ligado a sectores de derecha. Para Cepeda y sus seguidores, lo ocurrido no es una simple controversia electoral, sino la confirmación de que el árbitro del juego democrático está jugando para un solo lado. Y esta vez, advierten, no se quedarán callados.

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