La derecha se quedó con las ganas de tumbar al Pacto: CNE dio luz verde a la fusión del Pacto Histórico y la Colombia Humana y entierra el cuento de la doble militancia

Contra toda la oposición, el CNE aprobó la fusión de la Colombia Humana con el Pacto Histórico y dejó sin piso las denuncias por supuesta doble militancia. La izquierda sella su unidad y quienes buscaban tumbar sus listas se quedaron esperando.

A solo horas de que el país vuelva a las urnas, el tablero político dio un giro que dejó a más de uno de la derecha asustado. El Consejo Nacional Electoral (CNE) aprobó, con una contundente votación 7-1, la fusión de la Colombia Humana con el Pacto Histórico, sellando así la consolidación del partido único de izquierda y desmontando, de un solo golpe, la narrativa de la supuesta doble militancia que durante meses intentaron usar para torpedear a sus principales figuras.

La decisión, respaldada por la ponencia del magistrado Benjamín Ortiz, certificó que la Colombia Humana ajustó sus estatutos y cumplió con los requisitos que habían frenado intentos anteriores. Además, se comprobó que no existen sanciones administrativas vigentes que impidieran la unión definitiva. Solo salvó su voto Álvaro Hernán Prada, proveniente del Centro Democrático, mientras que la magistrada Fabiola Márquez no estuvo presente en la sesión.

Con esta luz verde, la tesis según la cual congresistas y candidatos habrían incurrido en doble militancia “ya no tendría fundamento”, como sostienen desde las filas del Pacto. Las demandas que buscaban tumbar candidaturas, especialmente en Bogotá, donde estaban en juego nombres como María Fernanda Carrascal, Lalis y María del Mar Pizarro, pierden fuerza jurídica tras la formalización de la fusión.

Durante semanas, sectores opositores insistieron en que el hecho de que algunos candidatos hubieran sido avalados en 2022 por la Colombia Humana y ahora aparecieran bajo el paraguas del Pacto Histórico configuraba una falta electoral. Pero el contexto cambió radicalmente: al convertirse oficialmente en un solo partido, ese argumento se desmorona. Quienes soñaban con ver caer listas completas por un tecnicismo legal, se quedaron esperando.

La historia no fue sencilla. La Colombia Humana fue el partido que más obstáculos jurídicos enfrentó. Sus propios estatutos exigían un quórum casi imposible, dos tercios de sus afiliados, para aprobar la entrega de su personería jurídica, lo que generó tensiones internas y retrasó el proceso. A eso se sumaron las sanciones que en su momento pesaron sobre la Unión Patriótica por el caso de las cuentas de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022. Todo eso fue superado en medio de un proceso largo y cargado de disputas.

Ahora, con la decisión tomada a pocos días de las elecciones al Congreso y de las consultas presidenciales, el mensaje político es claro: la izquierda cierra filas y se fortalece como bloque. Desde el CNE incluso se había advertido que no se tomarían más decisiones de revocatoria cuando ya hay votaciones en marcha en el exterior, pues sería irregular retirar candidaturas que ya aparecen en los tarjetones.

La unión no solo tiene efectos jurídicos; también tiene un enorme peso simbólico. El presidente Gustavo Petro, impulsor de la integración, logra graduarse como el gran estratega de la izquierda colombiana, consolidando en una sola estructura a la Colombia Humana, el Polo Democrático, la Unión Patriótica, el Partido Comunista y el movimiento Progresistas.

En las filas del Pacto hay tranquilidad. Las reclamaciones que buscaban revocar listas y deslegitimar candidaturas quedan, en la práctica, sin piso. Los que apostaban a un golpe judicial de última hora contra la izquierda se quedaron con las ganas. La derecha que soñaba con ver al Pacto desmoronarse por la vía administrativa terminó viendo cómo, en cambio, se oficializa su mayor acto de unidad.

El escenario cambia y el mensaje es contundente: lejos de fracturarse, la izquierda se reorganiza y sale fortalecida justo cuando más lo necesitaba. Y mientras algunos aún intentan digerir el resultado, el reloj electoral sigue corriendo.

También te puede interesar

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies