El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, reveló que su fórmula vicepresidencial será la senadora indígena Aída Quilcué, una decisión que no solo marca un hito dentro de la contienda hacia la Casa de Nariño, sino que también se interpreta como una contundente respuesta política frente a los discursos que durante años han estigmatizado a los pueblos indígenas desde sectores de la extrema derecha.
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El propio Cepeda confirmó la noticia a través de un video publicado en sus redes sociales, donde destacó el peso histórico del movimiento indígena en las luchas sociales del país. Allí subrayó que los líderes del Consejo Regional Indígena del Cauca representan mucho más que una organización social. “Representan la resistencia, la lucha social, la construcción de un país justo y democrático”, afirmó el candidato presidencial, al anunciar que Quilcué lo acompañará en la carrera por la vicepresidencia.
La elección de la lideresa caucana no es menor. Aída Quilcué, indígena del pueblo nasa, tiene 53 años y más de dos décadas dedicadas a la defensa de los territorios ancestrales y los derechos de los pueblos indígenas. Su nombre es ampliamente reconocido dentro del movimiento indígena del suroccidente del país, especialmente por su liderazgo dentro del poderoso Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organización de la que fue consejera mayor y desde donde impulsó numerosas movilizaciones sociales.
ANUNCIO AL PAÍS QUE MI FÓRMULA VICEPRESIDENCIAL ES LA LIDERESA INDÍGENA AÍDA QUILCUÉ pic.twitter.com/aqiLR5NLND
— Iván Cepeda Castro (@IvanCepedaCast) March 9, 2026
Su voz también ha sido protagonista de las mingas indígenas que durante años han llegado hasta Bogotá para exigirle al Estado el cumplimiento de acuerdos con las comunidades. Ese liderazgo la llevó en 2022 al Senado de la República por la circunscripción especial indígena con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), dentro de la coalición del Pacto Histórico que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia.
Pero la historia de Quilcué está atravesada también por el dolor del conflicto armado que durante décadas golpeó al Cauca. En 2008, su esposo, el reconocido dirigente indígena Edwin Legarda, murió tras recibir disparos de soldados del Ejército en un hecho por el cual el propio Estado colombiano terminó reconociendo su responsabilidad. Aquella tragedia no silenció su lucha; por el contrario, fortaleció su compromiso con la defensa del territorio, la vida y los derechos colectivos.
Incluso en plena campaña, la senadora volvió a quedar en medio de los riesgos que enfrentan los líderes sociales en el país. Recientemente fue víctima de un atentado en las montañas del Cauca y, semanas después, el 10 de febrero, sufrió un secuestro exprés mientras se movilizaba por la vía entre Inzá y Totoró. Su desaparición generó una fuerte reacción nacional hasta que, horas después, la guardia indígena logró rescatarla. El hecho provocó incluso la intervención del presidente Gustavo Petro, quien advirtió públicamente: “Donde no la suelten es un grito de guerra contra todos los indígenas del país”.
Si viuda, católica y mujer. Sobre todo, conoce todo el mundo rural. Ni es tibia, ni es de Chapinero 95 por ciento. pic.twitter.com/YpwvJ9gY26
— Aemon Targaryan ✖️ (@Aemon3428) March 10, 2026
Por eso, para muchos sectores sociales, la llegada de Quilcué a la fórmula presidencial representa no solo un reconocimiento político al movimiento indígena, sino también un mensaje contundente frente a los discursos discriminatorios que históricamente han intentado dividir al país.
En ese contexto, la designación revive un episodio que aún genera indignación. En 2015, la senadora del Centro Democrático y candidata presidencial Paloma Valencia provocó una tormenta política al proponer públicamente dividir el departamento del Cauca entre indígenas y mestizos. En ese momento escribió en su cuenta de Twitter: “Propongo un referendo o una consulta para que el departamento del Cauca se divida en dos. Un departamento indígena y otro para los mestizos”.
La congresista argumentó entonces que la Constitución de 1991 permite autonomías territoriales y aseguró que “eso es lo que han pedido los indígenas del Cauca, autonomía frente a las autoridades locales. Creo que ayudará a evitar más confrontaciones”.
Propongo un referendo o una consulta para que el departamento del Cauca se divida en dos. Un departamento indigena y otro para los mestizos
— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) March 16, 2015
Sin embargo, la propuesta fue ampliamente criticada y señalada de racista en redes sociales y en distintos sectores políticos y académicos. Muchos consideraron que dividir un territorio por origen étnico no solo era inviable, sino profundamente discriminatorio.
Una década después, la política parece dar un giro simbólico. Mientras algunos sectores de la extrema derecha hablaban de separar a los pueblos indígenas del resto del país, hoy una mujer indígena, sobreviviente del conflicto y símbolo de resistencia, entra al corazón de la contienda por el poder en Colombia.
La fórmula Cepeda–Quilcué aparece así como un movimiento político que busca consolidar la alianza entre sectores sociales, movimientos étnicos y fuerzas progresistas que ya fueron determinantes en las elecciones de 2022 con la llegada de Francia Márquez a la vicepresidencia.
Una senadora y lideresa social nasa del Cauca enfrentada en un tarjetón con Paloma Valencia, una payanesa que propuso un apartheid en el Cauca para separar a mestizos e indígenas y bloquearles el acceso a alimentación y agua si se manifiestan. El que quiera ver que vea. https://t.co/iybv4oyfwx
— Andrés G. Borges (@palabraseca) March 9, 2026
El anuncio además llega en un momento de fortaleza política para el Pacto Histórico, luego de las recientes elecciones legislativas en las que la coalición se consolidó como la mayor fuerza en el Congreso con 25 curules en el Senado. Cepeda celebró esos resultados como una señal clara del respaldo ciudadano al proyecto político. “Somos hoy, según los datos que todavía son preliminares y pueden seguir aumentando, 65 congresistas en ambas cámaras, lo cual sin lugar a duda hace del Pacto Histórico la fuerza más influyente, más poderosa, no solamente en el Congreso, sino en el país”, declaró.
Con este movimiento, Iván Cepeda se convierte además en el primer candidato presidencial en revelar oficialmente su fórmula vicepresidencial en la carrera hacia la Casa de Nariño. Y lo hace con una figura que representa la resistencia de los pueblos indígenas, pero también una respuesta directa a quienes durante años intentaron reducirlos al silencio o a la marginación política.





