El senador del Centro Democrático Alirio Barrera, actual jefe de debate Paloma Valencia, fue denunciado por una presunta agresión sexual en un caso que ya está en manos de la Corte Suprema de Justicia.
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De acuerdo con información revelada por el medio Cambio, el alto tribunal ya tiene en su poder un testimonio que involucra al congresista en hechos que habrían ocurrido cuando se desempeñaba como gobernador de Casanare en 2016.
La víctima indicó sobre el caso que: “Él no dijo nada y me agarró de la mano, muy duro, y luego de la otra. Me acercó hacia él y me besó a la fuerza. Yo no podía gritar, solo hacer el sonido de que no quería eso. De repente me soltó y se alejó”, dice la presunta víctima. Además mencionó que: “Le dije que por qué me hacía eso, que si no tenía familia. Él no dijo nada, se hizo hacia el otro lado de la oficina y me dijo que ahora sí le contara que necesitaba. Yo le expliqué que iba por unas ayudas para la Iglesia; él sacó una maleta y de ahí me dio 400.000 pesos”, indicó.
La denuncia fue inicialmente presentada ante la Fiscalía en febrero de 2026 y posteriormente remitida a la Corte Suprema, que es la instancia competente para investigar a los congresistas. La mujer denunciante, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, ratificó su testimonio y detalló los hechos ante el medio que reveló el caso.
#Voces | La revista @estoescambio reveló que una denuncia por presunta agresión sexual contra el senador del Centro Democrático, Alirio Barrera, fue radicada ante la Corte Suprema de Justicia de Colombia. El testimonio, conocido por el alto tribunal, señala hechos que habrían… pic.twitter.com/87csb8BnMP
— Voces (@vocesco) March 29, 2026
El episodio no solo tiene implicaciones judiciales, sino también políticas. Barrera no es un actor menor dentro del uribismo. Es una de las figuras más cercanas a Paloma Valencia en su proyecto presidencial, lo que convierte esta denuncia en un golpe directo a uno de los equipos de campaña más visibles de la derecha.
La controversia crece aún más cuando se contrasta con el discurso que han sostenido estos sectores en las últimas semanas. Mientras desde la derecha se han impulsado denuncias públicas y exigencias frente a casos de presunto acoso en otras entidades del Estado, ahora uno de sus propios referentes enfrenta señalamientos graves que exigen el mismo nivel de rigor y respuesta.
El caso ha sido impulsado públicamente por el exdiputado Jorge Enrique Ortiz, quien ha insistido en que la denuncia debe avanzar y esclarecerse sin presiones ni silencios. En ese contexto, la discusión deja de ser únicamente jurídica y se convierte en un debate sobre coherencia política.
✅️ Robó tierras de la nación
— Santiago Barbosa 🇨🇴 (@smoelno) March 29, 2026
✅️ Robó subsidios para familias pobres
✅️ Ahora, tiene denuncias por presunto abuso sexual durante su periodo como gobernador del Casanare.
Ver reelecto a Alirio Barrera como senador es una vergüenza y un despropósito. pic.twitter.com/A20tZvnMCZ
Más allá de las responsabilidades individuales, el episodio vuelve a poner sobre la mesa un tema de fondo. La violencia sexual y las denuncias por este tipo de hechos no pueden ser utilizadas de manera selectiva según la conveniencia política. Cuando las acusaciones apuntan a sectores contrarios, se exige justicia inmediata. Cuando tocan a aliados, el silencio suele imponerse.
En este caso, hasta ahora no se ha conocido una reacción contundente de quienes lideran ese sector político, lo que ha generado críticas sobre un posible doble rasero en el tratamiento de este tipo de denuncias.
El contexto nacional tampoco es menor. Colombia atraviesa un momento en el que múltiples casos de violencia de género han salido a la luz, impulsando un debate profundo sobre la necesidad de garantizar justicia para las víctimas y de evitar que estos hechos queden en la impunidad.
En ese escenario, el caso de Alirio Barrera adquiere un peso particular. No solo por tratarse de un senador en ejercicio, sino por su papel dentro de la campaña presidencial de la derecha que ha buscado posicionarse con un discurso de orden y valores.





