Abelardo de la Espriella quedó en el centro de una tormenta política tras confirmarse el respaldo abierto del poderoso clan Char, una de las estructuras más influyentes y cuestionadas del Caribe colombiano. Lo que hasta hace pocas semanas era una candidatura que insistía en su distancia frente a la “vieja política”, hoy aparece sostenida por uno de los grupos que ha dominado durante décadas el poder territorial en Barranquilla y el Atlántico.
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Fuad Char, figura histórica de ese engranaje político, fue directo al confirmar el apoyo al abogado. “Hay un candidatico costeño que queremos apoyar”, dijo en declaraciones públicas, dejando claro que el respaldo estratégico para intentar mantener su poder en la zona. El movimiento no solo implica apoyo político, también estructura, maquinaria electoral y una capacidad de movilización que ha sido determinante en elecciones pasadas.
A este respaldo se suma el regreso de Elsa Noguera, exgobernadora del Atlántico y una de las figuras más representativas del charismo. En entrevista con Caracol Radio, Noguera confirmó que retoma la actividad política para impulsar la candidatura de De la Espriella. “A los amigos estoy dando las razones por lo que considero que Abelardo es la mejor opción”, afirmó, en un mensaje que deja ver una operación política organizada para fortalecer la campaña en la región Caribe.
Cómo será el embalé de Abelardo, que después de recibir a Fico y los Char, dice que no va a hacer acuerdo con la política tradicional.
— Miguel Gutiérrez C.✊🏻 (@miguelgutierce) March 25, 2026
Diga más bien que se le abrieron porque esa campaña va en caída. Que Fico quiere dejarlo tirado, y los Char ni aparecen. pic.twitter.com/qGewJaKYHr
El problema para la campaña de Abelardo no es el apoyo en sí, sino lo que representa. Durante meses, el candidato construyó una narrativa basada en el rechazo a los partidos tradicionales y en la idea de una candidatura independiente, sin ataduras a las estructuras que han gobernado históricamente el país. Sin embargo, el respaldo del clan Char contradice de manera directa ese discurso y abre una pregunta incómoda que empieza a tomar fuerza en el debate público, ¿Dónde queda el “outsider” cuando recibe el apoyo de una de las casas políticas más poderosas de Colombia?
Es una contradicción que se esperaba y no pasa desapercibida. Analistas y sectores políticos han señalado que este tipo de alianzas evidencian que la campaña de De la Espriella está lejos de ser independiente y que, por el contrario, se está integrando a las mismas lógicas que ha criticado. Lo que se presenta como un crecimiento en las encuestas también empieza a leerse como el resultado de acuerdos políticos tradicionales que buscan mantener cuotas de poder en la región.
Además, el respaldo del clan Char no ocurre en cualquier momento. Se da en plena recta final de la campaña presidencial, cuando faltan pocas semanas para las elecciones y en un contexto donde el Caribe se ha convertido en un escenario clave en la definición de resultados. La decisión también responde a una disputa territorial, en la que sectores cercanos al gobierno de Gustavo Petro han venido ganando un amplio terreno desde 2022, lo que ha encendido las alarmas en estructuras tradicionales.
La Barranquilla de los Char, NO te quiere Abelardo de la Espriella, Solo Petro en esta MONDÁ!!! pic.twitter.com/YwGXAi8k1b
— La Paz, Dijo Colombianito.🕊 🇨🇴 🐝 (@LaPazColombiani) February 16, 2026
La entrada de figuras como el senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical, también refuerza esa lectura. Aunque el partido dejó en libertad a sus miembros para apoyar distintas candidaturas, el respaldo a De la Espriella evidencia una fragmentación interna, pero también una convergencia de sectores tradicionales alrededor de la campaña.
Mientras tanto, el propio Abelardo ha insistido en que no tiene alianzas con partidos tradicionales y que su proyecto político es independiente. Sin embargo, los hechos cuentan otra historia. El apoyo de la Casa Char, sumado a otros respaldos regionales, muestra una campaña que se apoya cada vez más en estructuras políticas consolidadas, en lugar de sostenerse únicamente en una narrativa antisistema. Con los riesgos y deudas electorales que eso significa para la política nacional.
El impacto de esta alianza va más allá de la elección presidencial. También anticipa una reconfiguración del poder en la región Caribe de cara a las elecciones locales de 2027, donde el control territorial será clave. En ese escenario, el respaldo a De la Espriella podría ser una jugada estratégica para mantener influencia política en medio del avance de otras fuerzas.
Pese a que el candidato presidencial Abelardo de la Espriella ha asegurado que no quiere el apoyo de “los de siempre”, refiriéndose a los partidos o grupos tradicionales, este miércoles se conoció que la familia Char respaldará su candidatura https://t.co/LZB0gTwSUw pic.twitter.com/2fZKrVZ2m0
— EL PAÍS América Colombia (@ElPaisAmericaCo) May 6, 2026
En medio de todo, la imagen del candidato queda golpeada por una contradicción evidente. El discurso contra la “vieja política” se diluye cuando quienes han representado ese mismo modelo durante décadas aparecen respaldando la campaña. La pregunta ya no es solo si Abelardo podrá crecer en votos, sino a qué costo político lo está haciendo. La contradicción tiene un fuerte impacto en el voto.
Lo que empezó como una candidatura que prometía romper con las prácticas tradicionales, hoy se muestra cada vez más integrada a ellas. Y en política, ese tipo de giros no pasan desapercibidos.





