¡Al borde de la muerte política! Juan Daniel Oviedo en jaque por decisión del Consejo de Estado que podría sacarlo para siempre de la política y hundir la fórmula con Paloma Valencia

La fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia queda en la cuerda floja luego de que el Consejo de Estado abriera la puerta a una posible inhabilidad definitiva contra Juan Daniel Oviedo, en un proceso que podría sacarlo por completo de la vida política.

Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, entra en zona crítica justo cuando la campaña electoral se juega sus cartas más importantes. El Consejo de Estado decidió admitir una tutela que podría terminar en lo que en Colombia se conoce como “muerte política”, una sanción que lo dejaría por fuera de cualquier aspiración electoral de manera indefinida.

La decisión, adoptada por la Sección Quinta del alto tribunal, se trata de una acción presentada por el estudiante de derecho Samuel Alejandro Ortiz, quien cuestiona el fallo de 2025 que le permitió a Oviedo seguir en la vida pública pese a que su elección como concejal de Bogotá había sido anulada por inhabilidad. En palabras del propio Consejo de Estado, el proceso busca revisar si esa decisión vulneró derechos fundamentales como el debido proceso, la igualdad y la seguridad jurídica.

El golpe llega en el peor momento posible. Oviedo no es cualquier figura dentro de la contienda, es la apuesta vicepresidencial del Centro Democrático junto a Paloma Valencia, y su eventual salida obligaría a reconfigurar una campaña que ya enfrenta tensiones internas y rezagos en las encuestas frente al crecimiento de Iván Cepeda.

La justicia ya había determinado que Oviedo incurrió en una inhabilidad al haber firmado un contrato con el Estado dentro del año previo a su elección como concejal, una falta que derivó en la nulidad de su elección. Sin embargo, en ese momento no se le aplicó la sanción más grave, la pérdida de investidura, lo que le permitió seguir en política. Esa diferencia es precisamente lo que hoy está en disputa.

Samuel Ortiz, el demandante, sostiene que en casos similares sí se ha aplicado la sanción máxima y que la decisión que benefició a Oviedo rompe el principio de igualdad. Por eso pide que el Consejo de Estado reabra el caso y evalúe si corresponde imponer la inhabilidad permanente. Si el alto tribunal le da la razón, el impacto sería inmediato y demoledor.

“Admitir la acción de tutela presentada por el señor Samuel Alejandro Ortiz Mancipe”, se lee en la decisión oficial del Consejo de Estado, que ya fue notificada a los magistrados involucrados, al Tribunal Administrativo de Cundinamarca y al mismo Oviedo. Todos tienen apenas tres días para responder y presentar pruebas.

Ese corto plazo refleja la urgencia del proceso. El calendario electoral avanza y cualquier decisión podría alterar de forma radical el tablero político. Una eventual “muerte política” no solo sacaría a Oviedo de la fórmula vicepresidencial, sino que lo dejaría inhabilitado para aspirar a cualquier cargo público en el futuro.

Mientras tanto, el silencio y la tensión crecen en la campaña de Paloma Valencia. La candidata, que ha intentado consolidar su imagen frente al electorado de derecha, ahora enfrenta un golpe que pone en duda la viabilidad de su fórmula. En paralelo, sus competidores no han dejado pasar la oportunidad para cuestionar la solidez de su proyecto político.

El contexto no les ayuda. Las encuestas recientes muestran un escenario complicado para el Centro Democrático. Según mediciones del Centro Nacional de Consultoría, Iván Cepeda lidera con más del 37 por ciento de intención de voto, mientras que Paloma Valencia ha perdido terreno y se ubica por debajo del 16 por ciento. En ese escenario, perder a su fórmula vicepresidencial sería un golpe casi irreparable.

El caso también abre un debate de fondo sobre la coherencia en la aplicación de las normas electorales en Colombia. Por un lado, se cuestiona por qué Oviedo pudo continuar en política tras la nulidad de su elección, mientras que en otros casos se ha aplicado la sanción máxima sin titubeos. Por otro, se pone en evidencia cómo decisiones judiciales pueden redefinir el rumbo de una campaña en cuestión de días.

Aún no hay una decisión definitiva, pero el riesgo es real y latente. Si la tutela prospera, la historia política de Juan Daniel Oviedo podría terminar de forma abrupta, justo en el momento en que buscaba llegar a la Vicepresidencia. Y con ello, la campaña de Paloma Valencia quedaría golpeada en su estructura más estratégica.

Lo cierto es que la política colombiana vuelve a moverse entre tribunales y campañas, entre decisiones judiciales y aspiraciones electorales. Y en medio de ese choque, un nombre queda en el centro del huracán. Juan Daniel Oviedo, quien ahora enfrenta la posibilidad de desaparecer del mapa político por completo.

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