La denuncia fue difundida por la senadora Isabel Zuleta, quien alertó sobre una serie de hechos ocurridos en Antioquia y que, según afirmó, reflejan un ambiente de intimidación política contra docentes, líderes sociales y ciudadanos identificados con la candidatura de Iván Cepeda. Para la congresista, los hechos no pueden verse como casos aislados, sino como señales de una peligrosa escalada de intolerancia en medio de la polarización electoral.
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Uno de los casos más graves quedó registrado en una denuncia presentada por una docente del municipio de Valparaíso, Antioquia. Según el documento, los hechos ocurrieron el 6 de junio de 2026 a las 8:47 de la mañana en la vereda El Guayabo, en la sede educativa Jesús María Álvarez del colegio Rafael Uribe Uribe.
De acuerdo con el relato consignado en la denuncia, un hombre identificado como Jorge Gómez ingresó de manera intempestiva al entorno escolar gritando consignas políticas a favor de Abelardo de la Espriella y señalando a los docentes por supuestamente estar vinculados a Fecode y al petrismo. La situación escaló rápidamente hasta el punto de obligar a los profesores a cerrar puertas y suspender actividades externas mientras el individuo permanecía en el lugar con una actitud considerada hostil.
Los niños y las niñas, los educadores, todos estamos en riesgo con la campaña de Abelardo de la Espriella que promueve la violencia y ataques por nuestra posición política.
— Isabel Zuleta (@ISAZULETA) June 9, 2026
Esto ocurrió en Valparaíso Antioquia, en una escuela rural de la Vereda El Guayabo, el señor Jorge Gómez… pic.twitter.com/8HcWAf3W9B
Pero lo más inquietante apareció en el mismo relato. La docente aseguró que el día anterior el mismo sujeto se había presentado en su vivienda para increparla personalmente. Según la denuncia, le manifestó que si votaba por Iván Cepeda debía abandonar la vereda, después de lanzar arengas a favor del candidato De la Espriella. La gravedad de la acusación ha generado una fuerte reacción en distintos sectores políticos y educativos.
El caso no llegó solo. Hace pocos días, la Asociación Sindical de Profesores Universitarios de la Universidad Tecnológica de Pereira, ASPU UTP, emitió un comunicado denunciando que alrededor de 220 profesores recibieron correos electrónicos intimidatorios con mensajes políticos. Según la organización sindical, los mensajes buscaban asociar a los docentes con procesos de adoctrinamiento ideológico y los señalaban públicamente en medio de la campaña electoral.
En su pronunciamiento, ASPU expresó preocupación porque los correos contenían información detallada de profesores y trabajadores universitarios, incluyendo direcciones de correo institucional. La organización advirtió que la situación genera interrogantes sobre el manejo de datos personales y los mecanismos mediante los cuales terceros pudieron acceder a información reservada de miembros de la comunidad académica.
Abelardo está sembrando odio por todo el país, están amenazando a progresistas incluso a niños, debemos preguntarnos.
— Alejo TORO (@AlejoToroAnt) June 12, 2026
¿Este es el país que queremos para nuestros hijos? 💀🔥#MeLaJuegoPorLaVida con @IvanCepedaCast y @aida_quilcue 🫰🏼🇨🇴 pic.twitter.com/HLPdOICnoc
La senadora Isabel Zuleta fue especialmente contundente al referirse a estos hechos. A través de sus redes sociales aseguró que se trata de situaciones extremadamente delicadas que deben ser investigadas por las autoridades y vinculó el clima de hostilidad ambientado por la derecha con discursos políticos que durante los últimos meses han presentado a profesores, sindicalistas y organizaciones sociales como enemigos ideológicos.
Las denuncias han generado preocupación porque aparecen justamente cuando la campaña presidencial atraviesa sus días más tensos. Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido repetidamente que el lenguaje agresivo utilizado en la confrontación política puede terminar alimentando escenarios de estigmatización y violencia contra personas que simplemente ejercen su derecho a expresar posiciones políticas diferentes.
Los cuestionamientos también apuntan hacia sectores cercanos a la candidatura de Abelardo de la Espriella. Durante las últimas semanas, distintas organizaciones han advertido sobre el impacto que pueden tener expresiones que presentan a ciertos grupos sociales como amenazas para el país o que dividen a los ciudadanos entre patriotas y enemigos. Para muchos analistas, ese tipo de discursos termina legitimando comportamientos agresivos por parte de seguidores radicalizados.
#Regiones l Luego de las denuncias por amenazas contra docentes y estudiantes de la Escuela Municipal de Artes por presuntas diferencias políticas, hoy los estudiantes se reunieron frente a esa institución expresando desde el arte su apoyo a los profesores amenazados y pidiendo… pic.twitter.com/NuOAN2YxEc
— RTVC Noticias (@RTVCnoticias) June 12, 2026
La preocupación crece porque las víctimas de estos episodios no son dirigentes políticos de alto perfil, sino docentes rurales, profesores universitarios y ciudadanos comunes que desarrollan su trabajo cotidiano en comunidades apartadas. Cuando una maestra denuncia que le dicen que debe abandonar su territorio por la forma en que piensa o por el candidato al que apoya, la discusión deja de ser electoral y pasa a tocar las fibras más sensibles de la democracia.
En Colombia, un país marcado históricamente por la violencia política, las amenazas por parte de sectores violentos contra educadores tienen una carga simbólica particularmente delicada. Durante décadas, miles de docentes han sido víctimas de persecución, desplazamiento y violencia por razones ideológicas. Por eso, muchos sectores consideran alarmante que vuelvan a aparecer denuncias relacionadas con intimidaciones en escuelas y centros educativos.





