El terremoto, que sacudió edificios y viviendas, también afectó cementerios. En el de Roldanillo dejó al descubierto algo perturbador. Una estructura ubicada en el cementerio del municipio cedió tras el movimiento telúrico y, detrás de lo que en el video difundido en redes sociales se describe como una doble pared, aparecieron restos humanos, osamentas, bolsas y prendas que aparentemente tendrían características de camuflado. El hecho inmediatamente encendió las alarmas.
Le puede interesar: ¡Colombia necesita de todos! Este sábado 15 de agosto lleva tu donación y únete a los creadores de contenido que ayudarán a las familias afectadas por el terremoto

El video fue difundido en redes sociales y posteriormente recogido por medios de comunicación nacionales. En las imágenes se observan restos humanos expuestos después de que el terremoto del 10 de agosto de 2026 provocara daños en el cementerio de Roldanillo. La publicación original planteó que los restos “presuntamente podrían corresponder a casos de falsos positivos”, una afirmación que hasta ahora no ha sido confirmada por ninguna autoridad judicial o forense, pero que ha generado preocupación entre la ciudadanía.
El impacto de las imágenes aumentó por un detalle particularmente inquietante. Entre los restos aparecen prendas que parecen corresponder a vestimenta militar y, según información difundida posteriormente en redes sociales, algunas bolsas mostrarían anotaciones que podrían corresponder a años como 2000, 2003 o 2006. Sin embargo, una marca sobre una bolsa no demuestra por sí misma la fecha de muerte de una persona y una prenda de camuflado tampoco permite establecer quién era la víctima, cómo murió o por qué terminó sepultada en ese lugar. De ahí la importancia de que las autoridades competentes inicien el proceso para esclarecer lo sucedido en Roldanillo.
#ATERRADOR ☠️ Un video que circula por redes sociales muestra cómo el fuerte temblor dejó al descubierto restos humanos (algunos vestidos de camuflado) y osamentas en el cementerio de Roldanillo, V Cauca, los cuales presuntamente podrían corresponder a casos de falsos positivos. pic.twitter.com/ldHbq7ZA2u
— Colombia Oscura (@ColombiaOscura) August 12, 2026
El término “falsos positivos” ha aparecido con fuerza en las publicaciones relacionadas con el hallazgo. Colombia conoce el peso de esa expresión y las heridas que todavía permanecen abiertas alrededor de las ejecuciones extrajudiciales presentadas ilegítimamente como bajas en combate. La Jurisdicción Especial para la Paz ha investigado estos hechos dentro del Caso 03 y ha documentado ejecuciones extrajudiciales cometidas por integrantes de la Fuerza Pública. Además, la JEP ha contemplado dentro de su investigación nacional territorios que no fueron priorizados inicialmente, entre ellos Valle del Cauca, Cauca, Chocó, Caldas, Quindío y Risaralda.
Pero ese contexto histórico no puede convertirse automáticamente en una sentencia sobre los restos encontrados en Roldanillo. Se ha advertido que la relación entre los restos y los llamados falsos positivos no está confirmada. La información pública disponible de la JEP, la Fiscalía, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas y las autoridades de Roldanillo no permite establecer, hasta ahora, una conexión entre las osamentas y ejecuciones extrajudiciales. Tampoco se conocía un pronunciamiento de Medicina Legal que identificara los restos o estableciera las circunstancias de las muertes.
Y ahí precisamente está la razón para exigir que el caso no sea ignorado. No se trata de afirmar que las personas encontradas sean víctimas de falsos positivos. Se trata de determinar quiénes son. La descripción del video tiene una frase que resume la inquietud que produjo la escena. “Esto era una doble, una doble pared que había. Está escondido eso ahí”, afirma el narrador mientras muestra el lugar. Por eso las autoridades deberían responder con la misma contundencia con la que las imágenes recorrieron las redes sociales.
Roldanillo quedó golpeado tras el terremoto del 10 de agosto#Roldanillo | El terremoto del pasado 10 de agosto dejó una profunda huella en este municipio del norte del Valle del Cauca. Viviendas, edificaciones y sectores completos presentan graves afectaciones, mientras… pic.twitter.com/VaLzm3vhfO
— Proclama del Pacífico (@Proclama) August 13, 2026
El terremoto también dejó expuesto el problema de los cementerios. Roldanillo no fue el único municipio donde los restos humanos quedaron expuestos por el sismo. En Pereira, el cementerio San Camilo sufrió el colapso de varias galerías y aproximadamente 16 cuerpos y restos quedaron expuestos. Diego Grajales, director del camposanto, explicó que la situación representaba un problema de salubridad pública y que se esperaba la intervención de las autoridades municipales.
Grajales aseguró que el cementerio cuenta con registros de las personas sepultadas y explicó que la recuperación de los cuerpos podría tardar entre 15 y 20 días debido a las condiciones estructurales y a la necesidad de maquinaria especializada. “Tenemos todo el listado completo”, afirmó el director.
Ese contraste resulta revelador. En Pereira existen registros que pueden facilitar la identificación de los restos afectados. En Roldanillo, en cambio, las imágenes que circulan plantean interrogantes mucho más profundos sobre el origen y la procedencia de los restos expuestos. La diferencia exige investigación, no silencio.
El terremoto deja más de 265 muertos en los territorios afectados y golpeó con especial fuerza diferentes zonas del occidente colombiano. En Roldanillo, además de las afectaciones al cementerio, se reportaron 2.738 personas afectadas, viviendas inhabitables y dos personas fallecidas. En medio de semejante emergencia, es comprensible que la prioridad haya sido rescatar personas, atender heridos y garantizar la seguridad de las comunidades. Pero el descubrimiento de restos humanos abre ahora otra obligación.
Imagenes de Roldanillo Valle del Cauca. pic.twitter.com/CgiOWhaJKo
— Jacobo Solano (@JACOBOSOLANOC) August 13, 2026
Las autoridades competentes deben preservar el lugar, recuperar los restos de manera técnica, establecer su identidad y determinar las circunstancias en las que fueron depositados allí. Si existen familias que llevan años buscando a sus desaparecidos, la identificación podría significar mucho más que resolver una noticia que circula en redes. Podría significar entregar finalmente un nombre, una historia y un lugar digno para alguien que durante años permaneció en el anonimato.
La propia reacción ciudadana demuestra que existe una profunda sensibilidad alrededor del hallazgo. Algunos usuarios pidieron no creer automáticamente las versiones difundidas en redes y cuestionaron que un supuesto “falso positivo” pudiera permanecer oculto. Otros reclamaron justamente lo contrario y pidieron investigar quiénes son las personas encontradas para dar respuestas a sus familias.
En medio de esas dos posiciones hay una coincidencia fundamental. Los restos deben ser identificados. El terremoto abrió una pared en Roldanillo. Ahora corresponde a las instituciones abrir los archivos, revisar los registros, aplicar las pruebas forenses necesarias y reconstruir la historia de quienes quedaron expuestos.





