“No está la plata, no están los recursos”. La frase salió de la propia ministra del Trabajo, Natalia López, y cayó como una bomba sobre quienes dependen cada mes de su pensión. El Gobierno admite un faltante de $5 billones para cerrar noviembre y diciembre, pero el problema resulta todavía más inquietante porque la discusión sobre esos recursos no comenzó esta semana y ya era conocida desde meses atrás cuando el Gobierno del expresidente Petro había advertido sobre la necesidad de trasladar los recursos que están atrapados en las AFP.
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El Ministerio del Trabajo tendrá que explicar por qué, con el problema advertido desde meses atrás, llegó a este punto sin lograr que los recursos pendientes en las AFP llegaran a Colpensiones. Ahora Natalia López anuncia una búsqueda contrarreloj de $5 billones, pero el interrogante es mucho más crítico. ¿Por qué buscar plata por otros caminos sin resolver primero el traslado de los ahorros de trabajadores que ya pasaron al régimen público?
Y es que esa es la parte de la historia que impide reducir el escándalo a la simple frase de que “no hay plata”. Miles de millones correspondientes a personas que se trasladaron del régimen privado a Colpensiones permanecen en medio de una disputa jurídica. La Superintendencia Financiera informó en mayo que investigaba el traslado pendiente de $8,7 billones correspondientes a 32.803 afiliados que ya habían consolidado su derecho pensional.
La Ministra de Trabajo dijo algo escalofriante: faltan $5 BILLONES para pagar las pensiones de noviembre y diciembre. “No está la plata”.
— MISS POIROT (@MissPoirot07) September 18, 2026
¿Y quieren que simplemente confiemos?
Despidieron al director del DANE después de que dijo que no había encontrado anomalías en las cifras… pic.twitter.com/igx0CDWBVH
La cifra resulta todavía más explosiva porque, según la Superfinanciera, 24.331 de esos afiliados ya estaban recibiendo su mesada de Colpensiones. Es decir, la administradora pública venía pagando pensiones de personas cuyos ahorros todavía no habían sido trasladados. El problema está atravesado por la suspensión judicial del Decreto 415 de 2026, que había establecido condiciones y plazos para mover esos recursos desde las AFP hacia Colpensiones.
Antonio Sanguino, exministro del Trabajo, reaccionó con dureza ante las declaraciones de Natalia López. Según sostuvo en X, los fondos privados mantienen cerca de $30 billones correspondientes a trabajadores trasladados a Colpensiones y alrededor de $8 billones estarían relacionados con aproximadamente 30.000 personas ya pensionadas. Sus cifras constituyen una denuncia política, aunque el dato oficial disponible de la Superfinanciera ubicaba en mayo el monto investigado en $8,7 billones.
Abelardo de la Espriella en un mes se robó la plata de las donaciones, desapareció la plata de las pensiones, le bajó el presupuesto al deporte, quitó el impuesto al patrimonio y endeudó al país mientras derrocha en contratos para su familia y sus amigos. ¡Tremendo malparido!
— Levy Rincón (@LevyRincon) September 18, 2026
La controversia viene de mucho antes. El Gobierno del expresidente Petro había impulsado el traslado de cerca de $25 billones desde las AFP hacia Colpensiones, pero el Consejo de Estado suspendió provisionalmente el Decreto 415. El Ministerio de Hacienda advirtió entonces que esa decisión bloqueaba temporalmente el traspaso de esos ahorros y podía afectar a pensionados que ya habían cambiado del régimen privado al público.
El Gobierno actual tampoco puede ignorar otra cifra incómoda. Andrés Velasco, presidente de Asofondos, sostiene una versión que ha sido cuestionada por diferentes sectores económicos, que el incremento del salario mínimo disparó el costo de las mesadas.
Tienen que decir la verdad: este déficit se debe a que los Fondos Privados de Pensiones no quieren trasladar la plata ahorrada por los cotizantes en esos Fondos que se trasladaron a Colpensiones. https://t.co/iZniVhJIlj
— David Racero (@DavidRacero) September 18, 2026
La explicación de Asofondos y la denuncia de Sanguino apuntan a problemas diferentes que ahora chocan sobre la misma mesa. Velasco atribuye el faltante adicional principalmente al aumento del salario mínimo, que fue del 23 %, mientras Sanguino insiste en que el Gobierno debe reclamar los legitimos ahorros pendientes de traslado. Lo comprobable es que existen recursos sin transferir y que la disputa jurídica sobre ellos continúa abierta.
El panorama tampoco termina en diciembre. MinTrabajo proyecta para 2027 necesidades de Colpensiones cercanas a $96,8 billones, con aproximadamente $50 billones provenientes de ingresos propios y otros $46 billones de transferencias de la Nación. La cartera calcula además un déficit sectorial cercano a $4,85 billones, del cual más del 92 % estaría relacionado con las obligaciones pensionales.
Por eso resulta tan delicado que la respuesta pública comience con un estremecedor “no está la plata”. El Ministerio del Trabajo tiene ahora que explicar cómo garantizará las mesadas, qué gestiones adelantará con Hacienda y qué hará frente a los recursos pendientes de traslado. Detrás de cada billón hay pensionados que no pueden esperar una pelea entre Gobierno, fondos privados y tribunales para saber si recibirán oportunamente el dinero por el que trabajaron durante décadas.





