¡Años de trabajo tirados a la basura en minutos! Abelardo saca a Colombia de la Ruta de la Seda para satisfacer a Trump y pone en riesgo millonarias oportunidades de inversión

La posibilidad de que Colombia abandone la Ruta de la Seda por decisión de la administración de Abelardo de la Espriella abrió un intenso debate político. Sectores críticos advierten que el país podría renunciar a oportunidades de inversión, infraestructura y comercio mientras fortalece un alineamiento casi absoluto con los intereses de Washington.

La decisión ni siquiera fue anunciada primero por la futura administración colombiana. Quien terminó revelando que Colombia abandonaría la Ruta de la Seda fue Nate Morris, el nominado por Donald Trump para convertirse en embajador de Estados Unidos en Bogotá, durante una audiencia ante el Senado estadounidense. Desde ese escenario aseguró que Abelardo de la Espriella le manifestó su compromiso de retirar al país del memorando firmado con China, un hecho que inmediatamente desató fuertes cuestionamientos sobre la autonomía de la política exterior colombiana.

Las palabras de Morris no pasaron inadvertidas. «Todas las naciones tienen que tomar una decisión, si es Estados Unidos o China, con quien quieren hacer negocios», afirmó durante su intervención, dejando claro que la administración Trump considera la relación con Pekín como una competencia geopolítica en la que los países latinoamericanos deberán escoger un solo bando.

Más polémico aún resultó que el anuncio sobre una decisión estratégica para Colombia no proviniera inicialmente de la Casa de Nariño ni del presidente electo, sino de un funcionario estadounidense que todavía ni siquiera ha sido confirmado oficialmente como embajador.

Durante la audiencia, Morris fue más allá y celebró abiertamente el compromiso que, según dijo, recibió de Abelardo de la Espriella. «Me ha alentado mucho el presidente electo y su compromiso de retirarse de ese memorando de entendimiento», manifestó el diplomático nominado.

La Ruta de la Seda había sido firmada oficialmente el 15 de mayo de 2025 durante la visita del presidente Gustavo Petro a Pekín, donde sostuvo reuniones con el mandatario Xi Jinping. El acuerdo contemplaba once áreas de cooperación que incluían infraestructura, transición energética, energías renovables, movilidad eléctrica, inteligencia artificial, conectividad digital y fortalecimiento del comercio bilateral.

Uno de los objetivos centrales era disminuir el enorme déficit comercial que Colombia mantiene con China, superior a los 14.000 millones de dólares, mediante mayores exportaciones de café, banano, carne, frutas y otros productos agropecuarios colombianos hacia el mercado asiático.

El memorando también abría la posibilidad de acceder a líneas de financiación del Banco de Desarrollo de China para proyectos ferroviarios, portuarios y logísticos, además de impulsar inversiones en energías solar y eólica, cables de fibra óptica y ensamblaje de vehículos eléctricos.

Para numerosos analistas, abandonar ese escenario antes incluso de iniciar el nuevo gobierno significa cerrar una puerta de cooperación internacional sin que todavía se conozca qué alternativas concretas ofrecerá Estados Unidos para compensar esas oportunidades. Durante el gobierno Petro, la adhesión a la Franja y la Ruta fue presentada como una estrategia para diversificar los socios comerciales del país y reducir la dependencia histórica frente a un único mercado internacional.

Ahora ocurre exactamente lo contrario. Las declaraciones de Nate Morris muestran una visión mucho más alineada con la política exterior impulsada por Donald Trump, quien ha convertido la contención de la influencia china en América Latina en uno de los principales objetivos de Washington.

La iniciativa de la Franja y la Ruta, lanzada por Xi Jinping en 2013, ya integra a más de 100 países, incluidos más de veinte en América Latina como Perú, Ecuador, Chile, Bolivia, Argentina, Costa Rica, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Según datos citados por el Foro Económico Mundial, el proyecto contempla inversiones potenciales cercanas a ocho billones de dólares en infraestructura y abarca alrededor del 65 % de la población mundial y cerca de un tercio del PIB global.

La controversia también revive el debate sobre la soberanía en materia de política internacional. Mientras Nate Morris afirmó que «todas las naciones tienen que tomar una decisión», sectores críticos consideran que Colombia no tendría por qué verse obligada a escoger entre Washington y Pekín, sino construir relaciones económicas con ambas potencias según sus propios intereses nacionales.

Durante el gobierno Petro se insistió precisamente en esa idea. «Tanto América Latina como Colombia somos libres, soberanos e independientes. Las relaciones que establecemos con cualquier pueblo del mundo deben ser en condiciones de libertad e igualdad», sostuvo el entonces mandatario al momento de firmar el memorando con China.

Ahora el panorama parece cambiar radicalmente. El propio Morris afirmó ante el Senado que espera «abrir nuevamente la economía colombiana» y fortalecer las inversiones estadounidenses, atribuyendo al nuevo gobierno una orientación completamente distinta frente a la administración saliente.

La decisión también reabre preguntas económicas que todavía no tienen respuesta. Si Colombia renuncia a los mecanismos de cooperación previstos con China, ¿qué inversiones reemplazarán los proyectos ferroviarios, energéticos y tecnológicos contemplados en el acuerdo? ¿Qué ocurrirá con los planes para ampliar las exportaciones agropecuarias al gigante asiático? ¿Cómo se compensará el eventual cierre de esas oportunidades? Hasta ahora, esas respuestas no han sido explicadas públicamente. Por el lado de Washington se celebra el anuncio.

También te puede interesar

¡Se calienta la batalla por el 2027! Petro, Pizarro, Carrillo, Romero y más: ¿Quiénes mueven más apoyo rumbo a las elecciones territoriales? ¡Vote aquí en el gran sondeo progresista!

Las elecciones territoriales todavía están a más de un año, pero la conversación por alcaldías y gobernaciones ya comenzó. Gio Enciso, Beto Coral y Alejo Vergel lanzaron un sondeo digital que pone sobre la mesa decenas de nombres de sectores progresistas y de izquierda y promete medir sus preferencias ciudadanas.

Leer más »

¡Bocas selladas y de espaldas al Concejo! Ciudadanos denuncian grave censura tras cuestionar a concejales en Envigado

Bocas selladas con cinta, camisetas provocadoras y ciudadanos de espaldas a los concejales. Así protestaron en Envigado contra una denuncia surgida después de las movilizaciones por el Silape. Camilo Restrepo lanzó una consigna que encendió la polémica. “Se escandalizan por un hijueputazo, pero no por vender al municipio”.

Leer más »

¿El millonario negocio de contaminar y después “compensar”? Los bonos de carbono quedan bajo la lupa en Colombia

Empresas contaminan, compran créditos para compensar emisiones y pueden obtener beneficios frente al impuesto al carbono. Sobre el papel, todos ganan. Pero investigaciones, comunidades indígenas y evidencia científica cuestionan esa promesa verde. Colombia enfrenta un mercado millonario donde la reducción climática real puede ser muchísimo menor de lo que certifican sus papeles.

Leer más »

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies