El fuego volvió a poner a Medellín en el centro de una controversia que ya no puede despacharse únicamente como un episodio aislado. La denuncia formulada por el Representante a la Cámara Hernán Muriel apunta a un hecho especialmente delicado ocurrido en inmediaciones de la autopista Medellín-Bogotá, donde una comunidad que protestaba pacíficamente por agua potable terminó agredida por la Fuerza Pública y, posteriormente, con el reporte de un incendio en una zona cercana al corredor vial.
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En su denuncia, el congresista lanzó una pregunta central sobre lo sucedido, “¿Fico está mandando a incendiar nuestra ciudad como Milei incendió la Patagonia para Israel?”, escribió en su cuenta de X, en una publicación en la que aseguró que ya serían cinco los incendios registrados durante la semana en Medellín. El señalamiento más grave se concentra precisamente en el sector de la ladera contigua a la autopista Medellín-Bogotá, a la altura de Promigas. De acuerdo con el relato difundido por Muriel, habitantes de la zona habrían informado que integrantes de la Fuerza Pública utilizaron gases y otros elementos durante la violenta intervención que terminó precediendo al incendio.
El congresista fue enfático al pedir que el episodio no sea simplemente archivado como otro enfrentamiento entre manifestantes y autoridades. “La comunidad de la ladera contigua a la autopista Medellín-Bogotá, a la altura de Promigas, reporta que el ESMAD arroja gases y otros artefactos que generaron el fuego que ocasionó el incendio en este sector hace unos minutos”, afirmó. Precisamente por eso, la denuncia de Muriel adquiere relevancia como una solicitud de esclarecimiento.
⚠️ATENCIÓN MEDELLÍN⚠️
— Hernán Muriel (@Hernan_MurielP) August 14, 2026
¿Fico está mandando a incendiar nuestra ciudad como Milei incendió la Patagonia para Israel? Van 5 incendios esta semana solo en Medellín. E incluso en uno de ellos, el gobernador amenaza con judicializar a manifestantes pacíficos SIN PRUEBAS.
Muy extrañó… pic.twitter.com/QXrzFrXv1Q
El episodio ocurrió en medio de una jornada particularmente tensa en Granizal, comunidad ubicada en jurisdicción de Bello, cuyos habitantes bloquearon de manera intermitente la autopista Medellín-Bogotá para reclamar soluciones frente al acceso al agua potable y el estado de las vías.
La comunidad sostiene que necesita que se garantice un suministro de hasta 50 litros de agua por persona al día y denuncia que actualmente ni siquiera estaría recibiendo 10 litros diarios por habitante. La diferencia entre ambas cifras permite dimensionar la magnitud del reclamo. No se trata únicamente de una protesta por infraestructura, sino de una discusión relacionada con condiciones básicas de vida.
La versión de la Gobernación de Antioquia es diferente. El gobernador Andrés Julián Rendón sostuvo que, después de que la Fuerza Pública consiguió restablecer el tránsito, la Policía Nacional informó que algunos manifestantes habrían prendido fuego a una zona aledaña a la autopista. “Una vez la Fuerza Pública logró darles paso a los vehículos, la Policía Nacional nos reporta que los manifestantes le prendieron fuego a una zona aledaña a la vía”, afirmó Rendón.
Aquí aparece uno de los puntos que hace indispensable una investigación seria. Existen dos relatos contrapuestos sobre un mismo episodio. Por un lado, el Gobernador habla desde su oficina de manifestantes que habrían iniciado el fuego. Por otro, Hernán Muriel recoge la versión de habitantes que atribuyen el origen de la conflagración a elementos empleados durante la intervención violenta de la Fuerza Pública.
La respuesta no debe surgir de las evidencias. Videos, registros de cámaras, testimonios de habitantes, informes de Bomberos, reportes policiales, fotografías, ubicación exacta del punto donde comenzó el fuego y una reconstrucción cronológica de lo sucedido podrían determinar qué ocurrió realmente.
El contexto vuelve todavía más sensible la denuncia. Muriel aseguró que dos días antes también se habían registrado incendios en San Sebastián de Palmitas, corregimiento de Medellín, y presentó ambos hechos como parte de un escenario que, a su juicio, merece especial atención. Pero el incendio ocurrido en las inmediaciones de la autopista plantea una discusión diferente por el momento en que se produjo y por su cercanía con una protesta social.
La Alcaldía de Bello, por su parte, ha sostenido que se han adelantado medidas para mejorar las condiciones de abastecimiento de Granizal. Según la información difundida por la administración municipal, en conjunto con Empresas Públicas de Medellín se instalaron 6.865 metros de tubería, se habilitaron 59 puntos humanitarios de distribución y fueron dispuestas seis plantas portátiles de potabilización. La comunidad del territorio, sin embargo, se manifestó precisamente porque llevan tiempo esperando una respuesta real a la problemática del acceso al agua.
La denuncia de Hernán Muriel también pone sobre la mesa otro asunto. “¡Ojo! Hoy el ESMAD de Abelardo se fue con todo en contra de la población de Granizal”, escribió, al cuestionar la actuación de la Fuerza Pública frente a una comunidad que, según su denuncia, ha sido “revictimizada durante años”. La acusación es política y severa, pero precisamente por eso requiere que los hechos sean aclarados.
Promesas incumplidas para el Granizal. En pleno Valle de Aburra todavía hay gente sin acceso a agua potable, sin vías dignas y con un montón de promesas escritas en el papel.
— AquinoTicias – José Luis Marín (@AquinoTicias1) August 13, 2026
La gente de Granizal sigue alzando la voz y pidiendo que se les cumpla con lo que se les prometió. pic.twitter.com/CAnaU9i2Nj
En este momento cualquier actuación que pueda haber agravado las emergencias que sufre la región debe quedar completamente esclarecida. Si existieron actuaciones de agentes estatales que desencadenaron el fuego debe determinarse quiénes participaron y bajo qué protocolos actuaron. La denuncia de Muriel debe ser escuchada precisamente porque los habitantes del sector merecen atención y respuestas. La comunidad de Granizal necesita soluciones sobre el agua y también necesitan garantías durante las protestas pacíficas. La ciudadanía tiene derecho a conocer qué ocurrió realmente junto a la autopista Medellín-Bogotá.





