$1.117.705.478 en desplazamientos aéreos durante apenas los primeros 18 días de la administración de Abelardo de la Espriella, entre el 7 y el 24 de agosto. No es una estimación de la oposición. La cifra salió de información oficial suministrada por el Ministerio de Defensa después de una batalla jurídica para obtenerla. ¿Cuál era la austeridad de la que se hablaba? se cuestionan en redes sociales los ciudadanos. De 103 trayectos en esos días, 64 fueron de menos de 10 minutos y 36 estuvieron por debajo de 5.

El documento del Ministerio, fechado el 8 de septiembre de 2026, responde al representante José Luis Bohórquez y confirma que la solicitud preguntó expresamente por vuelos del presidente en aeronaves de la Fuerza Pública, incluyendo trayectos, horas voladas, precio de la hora, combustible y costo. La respuesta señala que la Fuerza Aeroespacial Colombiana adjuntó el reporte correspondiente, tal como consta en el oficio oficial compartido por el congresista.
Y los números que salieron de allí son difíciles de conciliar con la palabra austeridad. Fueron 103 trayectos en 18 días, pero el dato que disparó las críticas está en su duración. De acuerdo con la información divulgada, 64 desplazamientos duraron menos de diez minutos y 36 estuvieron por debajo de cinco minutos. Es decir, más de un tercio de los recorridos registrados fueron bastante breves.
La “austeridad” de @ABDELAESPRIELLA:
— José Luis Bohórquez (@JLuisBohorquez) September 8, 2026
Del 7 al 24 de agosto, en apenas 18 días, se gastó $1.117 millones de pesos en viajes aéreos.
¡Más de MIL CIEN MILLONES en 18 días!
¿Ese es el Gobierno austero que prometió? pic.twitter.com/gTxqkjrwzG
Algunos tienen un ingrediente todavía más polémico. Los registros incluyen desplazamientos entre el aeropuerto Ernesto Cortissoz y la sede deportiva Adelita de Char del Junior de Barranquilla. Según la información divulgada, hubo vuelos que podían durar apenas cinco o seis minutos. En medios se reportó, por ejemplo, un recorrido del 24 de agosto que comenzó a las 6:05 de la mañana y terminó a las 6:10.
José Luis Bohórquez convirtió esos minutos en una pregunta política devastadora para el Gobierno. “Pagamos vuelos para que el señor Abelardo no ande en camioneta, sino que ande en helicóptero”, afirmó el representante al cuestionar los desplazamientos entre la sede deportiva y el aeropuerto. Según Bohórquez, son justamente estos recorridos los que ponen en entredicho el discurso presidencial de recortar gastos innecesarios.
La polémica aumentó este miércoles cuando Bohórquez reveló otro recorrido que parece hecho a la medida del debate. Según se explicó, el 12 de agosto De la Espriella utilizó un helicóptero durante cuatro minutos para desplazarse entre el Cantón Norte y la Escuela Militar, un recorrido inferior a ocho kilómetros. El congresista aseguró que ese movimiento aéreo tuvo un costo aproximado de $1,3 millones.
La contradicción resulta políticamente explosiva porque Abelardo llegó al poder vendiendo precisamente la tijera como símbolo de su administración. Antes de posesionarse anunció la eliminación de consejerías, agencias y 229 cargos de la Presidencia, con los que proyectaba ahorrar unos $10.000 millones anuales. El mensaje era inequívoco. Había que reducir burocracia, eliminar duplicidades y combatir lo que calificaba como “despilfarro”.
🚨 @ABDELAESPRIELLA prometió austeridad y en 18 días ya van $1.117 MILLONES de pesos en vuelos. Algunos de apenas 4, 5 y 6 minutos.
— José Luis Bohórquez (@JLuisBohorquez) September 9, 2026
Lo denunciamos y hoy medios nacionales ponen los ojos sobre estas cifras.
Los discursos van por tierra, pero los gastos van por aire ✈️ https://t.co/fSi0bOi7bX pic.twitter.com/DRGXQr9qtV
Ahora aparece una comparación incómoda. Si los $1.117 millones reportados corresponden únicamente a los primeros 18 días analizados, equivalen a más del 11 % de aquellos $10.000 millones de ahorro anual anunciado por la eliminación de cargos. Naturalmente, ambas cifras corresponden a conceptos presupuestales diferentes, pero políticamente la proporción resulta demoledora para un Gobierno que hizo de la austeridad una de sus principales banderas.
Bohórquez llevó la comparación todavía más lejos. En entrevista con El Reporte Coronell calculó que los desplazamientos aéreos presidenciales durante el periodo estudiado representaron alrededor de $62 millones diarios. Y dejó claro que su cuestionamiento no consiste en impedir que el presidente utilice aeronaves para atender obligaciones nacionales, sino en preguntarse por qué algunos desplazamientos extraordinariamente cortos requieren helicóptero.
De hecho, no todos los vuelos pueden meterse en el mismo saco. Algunos estuvieron relacionados con obligaciones oficiales evidentes y con la emergencia ocasionada por el terremoto del 10 de agosto. Entre ellos estuvo el desplazamiento del 24 de agosto desde Barranquilla hasta Quibdó, donde De la Espriella puso en marcha acciones de reconstrucción. El cuestionamiento se concentra especialmente en los numerosos recorridos de pocos minutos dentro de zonas urbanas.
La oposición no desperdició semejante combustible político. María José Pizarro cuestionó en X los recorridos de pocos minutos y lanzó una acusación directa contra el mandatario. “Ahí tienen la austeridad de De La Espriella”, escribió. La senadora Isabel Zuleta redujo la controversia a una pregunta mucho más corta, pero igualmente venenosa para la narrativa gubernamental. “¿Esto era lo de austeridad?”.
¿Alguien sabe si en la mesa de @BluRadioCo y en los demás espacios de “opinión” van a decir algo sobre cómo @ABDELAESPRIELLA utiliza el helicóptero presidencial COMO SI FUERA SU BUS PERSONAL?
— Ana Erazo (@AnaErazoR) August 23, 2026
Porque hasta ahora no hemos visto NI UNA SOLA REVISIÓN de los de siempre sobre la… pic.twitter.com/u6KvsTgLDj
Alejandra Omaña, también puso la calculadora sobre la mesa y cuestionó los $1.117.705.478 reportados. El senador Alejandro Ocampo habló incluso de los “paseos de Abelardo en helicóptero”, mientras Kevin Gómez Paz calificó la cifra como “derroche aéreo”. Cada publicación de los líderes polñiticos y de los ciudadanos que están hablando del tema muestran el costo político que empieza a producir la alarmante revelación.
También ha comenzado a crecer otra pregunta incómoda alrededor del escándalo, relacionada con el silencio de congresistas y sectores mediáticos que durante el gobierno anterior encendían las alarmas ante gastos incluso menores. Uno de los nombres mencionados es el del representante Daniel Briceño, conocido como “Mr. Secop” por fiscalizar contratos y denunciar presuntos despilfarros durante la administración de Gustavo Petro. En redes sociales se cuestiona a esos congresistas sobre si la vigilancia respecto el gasto público depende ahora de quién ocupa la Casa de Nariño.
Hay además otro elemento que elevó la controversia. Bohórquez aseguró que tuvo que acudir a una acción de tutela para conseguir la información. Según relató, había solicitado los datos al ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, pero solo después de que el Juzgado Noveno Penal del Circuito admitiera la tutela obtuvo una respuesta. El documento finalmente remitido está fechado el 8 de septiembre.
En solo 18 días (no dieron la información completa) el defensor de mafiosos se ha gastado 1117 millones de los colombianos en su taxi-Helicóptero. ¿Dónde están los Abelardistas a los que les prometieron austeridad? ¿Dónde está Briceño? Vean el video completo en Youtube con… pic.twitter.com/nhniqNjHHB
— Beto Coral (@Betocoralg) September 9, 2026
Por eso el interrogante de fondo no consiste en negar que un presidente necesita transporte aéreo, seguridad o capacidad para desplazarse rápidamente. Lo que necesita explicación es por qué aparecen 64 trayectos inferiores a diez minutos y 36 inferiores a cinco y cuáles fueron las razones operacionales y de seguridad que hicieron indispensable volar en lugar de utilizar transporte terrestre. Ahí está la verdadera discusión sobre austeridad.
Abelardo de la Espriella prometió un Estado que gastara menos y convirtió el recorte del aparato público en una bandera política. Los documentos conocidos ahora colocan esa promesa frente a una factura de más de $1.117 millones en solo 18 días. Como resumió Bohórquez en una frase diseñada para perseguir al Gobierno, “los discursos van por tierra, pero los gastos van por aire”.





