“Lo que había el día 9 de agosto no era digno ni justo para con los chocoanos”. Nubia Carolina Córdoba puso sobre la mesa la frase que puede definir la reconstrucción después del devastador terremoto. La gobernadora no quiere que miles de millones terminen utilizados simplemente para devolver al departamento exactamente al mismo punto de precariedad en vivienda, educación, salud, energía y conectividad que tenía antes de la tragedia.

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El tamaño del desastre convierte ese reclamo en algo mucho más grande que un discurso. Más de 110.000 damnificados, 5.221 viviendas destruidas, 365 instituciones educativas y 80 centros de salud afectados aparecían en el balance de Chocó un mes después del terremoto. Reconstruir semejante devastación para terminar nuevamente con comunidades atrapadas en déficits históricos sería, precisamente, lo que Córdoba está pidiendo evitar, ¡“Lo que había no era digno”! expresó.
La mandataria llevó ese mensaje al Festival de las Ideas 2026, realizado en Villa de Leyva. “No queremos reconstruir lo que había. No le sirve al departamento del Chocó reconstruir lo que había, tenemos que ir por más”, afirmó. Su propuesta busca aplicar el principio internacional de Build Back Better, reconstruir mejor, pero Córdoba incluso agregó otro concepto para dimensionar su apuesta, Build Back Bigger, construir más grande.
#FestivalDeLasIdeas | “No le sirve al departamento del Chocó reconstruir lo que había (…) lo que había el día 9 de agosto no era digno ni justo para con los chocoanos”, dijo la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, sobre la reconstrucción tras el terremoto.
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) September 19, 2026
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La magnitud económica del desafío también llama la atención. Córdoba ha calculado que el Chocó necesitará alrededor de $4 billones y un proceso que podría extenderse durante cuatro o cinco años. La estimación puede cambiar conforme avance la evaluación de daños. El Gobierno Nacional, por su parte, calculó inicialmente en más de $30 billones la reconstrucción de todas las regiones colombianas golpeadas por el terremoto.
Y hay una dificultad adicional que hace imposible tratar al Chocó como cualquier otro territorio. Cerca del 90 % de las afectaciones se concentra en áreas rurales, según los balances difundidos durante las primeras semanas. Ríos, quebradas, selva y enormes problemas históricos de conectividad dificultan llegar a numerosas comunidades. Córdoba ha insistido precisamente en que esas condiciones exigen soluciones pensadas específicamente para el departamento y no modelos importados desde Bogotá.
La vivienda representa quizás el ejemplo más dramático. Córdoba ha recordado que muchas casas destruidas no surgieron de créditos hipotecarios, subsidios VIS ni sistemas tradicionales de financiación. Eran viviendas levantadas lentamente por familias durante años de trabajo. Perderlas significó perder ahorro, patrimonio y, en numerosos casos, la única herencia material que padres y abuelos esperaban entregar a sus hijos.
Por eso reconstruir tampoco puede significar repartir casas idénticas diseñadas desde un escritorio. Chocó enfrenta uno de los regímenes de lluvias más extremos del planeta y muchas comunidades viven junto a ríos y áreas inundables. Córdoba reclama diseños adaptados al territorio, con soluciones palafíticas donde sean necesarias, materiales apropiados para la humedad, mejores cubiertas y sistemas de ventilación capaces de responder realmente al ambiente chocoano.
Y mientras tanto en la Colombia de verdad, esto hace la gobernadora del Chocó sin descanso.
— Luis Ernesto Olave V (@LUISEROLAVE) August 17, 2026
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El Ministerio de Vivienda informó el 24 de agosto que habían llegado al departamento 480 toneladas de materiales de construcción y maquinaria, además de recursos para mejoramientos habitacionales. Abelardo de la Espriella anunció también apoyos económicos temporales para familias afectadas y presentó la reconstrucción como una tarea conjunta entre Estado, comunidades y empresas.
La propia Córdoba reconoce ese acompañamiento y ha pedido que se mantenga. Su mensaje, por tanto, no desconoce la respuesta privada y pública, sino que plantea una exigencia sobre su alcance. “No hay ninguna manera que un departamento con las condiciones preexistentes como las del Chocó pueda recuperarse solo”, afirmó. La reconstrucción necesita Nación, Gobernación, alcaldías, comunidades, cooperación internacional y empresas trabajando durante años, no solamente durante las semanas de mayor atención mediática.
El sector privado ya empezó a moverse. Entre los apoyos anunciados para educación aparecen organizaciones y figuras como Pies Descalzos, Shakira, Fundación Ford, Open Society y CAF. Argos, por su parte, participa en iniciativas de vivienda y materiales. El reto planteado por Córdoba es convertir esa ola de solidaridad en inversiones sostenidas que permanezcan cuando las cámaras abandonen los municipios y la emergencia deje de dominar los titulares.
La gobernadora también quiere que la reconstrucción produzca empleo y riqueza. Su propuesta incorpora turismo de naturaleza, formalización y aprovechamiento responsable de recursos mineros, generación energética y proyectos de infraestructura como el corredor bioceánico. El departamento posee oro, platino y otros minerales estratégicos, además del potencial asociado al río Atrato. Para Córdoba, reconstruir debe significar también crear capacidades económicas permanentes y no solamente reemplazar infraestructura destruida.
La gobernadora ldel Chocó le tocó hablar en francés, para ver si puede recibir ayuda internacional? Las ayudas y lo donado por paises, y las empresas dónde están? @GobChoco
— Praxedes (@praxedes416) September 5, 2026
C'est un président menteur et négligent, il n'a pas tenu ses promesses envers la population. pic.twitter.com/TFRutsSwDj
La catástrofe nacional ayuda a comprender la dimensión de la tarea. El balance de la UNGRD con corte al 9 de septiembre registraba 331 muertos, 4.505 heridos y 111 desaparecidos en Colombia. Además, contabilizaba 202.002 viviendas averiadas y 36.326 destruidas, junto con 4.313 centros educativos y 400 establecimientos de salud afectados. El terremoto golpeó 498 municipios de 16 departamentos.
Pero Chocó partía de una situación diferente. Allí la tragedia no cayó sobre un territorio con todas sus necesidades resueltas. Golpeó comunidades que ya enfrentaban problemas estructurales de vivienda, vías, educación, salud, electricidad y comunicaciones. Esa es precisamente la advertencia central de Córdoba. Reconstruir exactamente lo que existía puede reparar los daños del terremoto, pero también puede terminar reconstruyendo las mismas brechas que existían antes del 10 de agosto.
“Es importante que hoy no nos pensemos solamente en cómo reconstruir una vivienda, sino cómo reconstruir la vida, el patrimonio, la herencia familiar”, dijo la gobernadora. Esa frase coloca el verdadero desafío mucho más allá del cemento. Después de un terremoto capaz de borrar en segundos el trabajo de décadas, Chocó no está pidiendo simplemente volver atrás. Está reclamando que la reconstrucción lo lleve hacia adelante.
Por eso Córdoba insiste en que la atención nacional no puede desaparecer cuando termine la emergencia. “El departamento hoy transita hacia la recuperación, pero no lo hace solo, lo hace con el país como respaldo”, afirmó. El terremoto destruyó casas, escuelas, centros sanitarios y carreteras. La reconstrucción tendrá ahora una prueba todavía mayor. Demostrar que Colombia puede levantar un Chocó con condiciones más dignas que aquellas que el terremoto encontró el 10 de agosto.





