La imagen animalista de Andrea Padilla queda nuevamente bajo cuestionamientos tras una denuncia por presuntas irregularidades sanitarias en jornadas de esterilización de la Fundación Ruta Animal, vinculada con actividades promovidas por la senadora. Laura Camila Peña Beltrán difundió el testimonio y cuestionó que una congresista que hablaba de defender animales termine envuelta en semejante escándalo, mostrando además las contradicciones de sus discursos de campaña.

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La polémica crece por los acercamientos de Padilla a Abelardo de la Espriella, quien reconoció haber matado gatos en el pasado. Sus críticos la acusan de utilizar el animalismo para conseguir votos y después respaldar al abelardismo. La senadora Esmeralda Hernández también cuestionó su silencio ante el nombramiento de Alejandro Ordóñez como ministro del Interior y la llamó «la nueva coequipera de Abelardo».
La denuncia difundida por Laura Camila Peña Beltrán recoge el testimonio de una persona que afirma haber sido voluntaria de la Fundación Ruta Animal. Según su relato, el 15 de noviembre de 2025 observó que integrantes del equipo médico contratado utilizaban una misma aguja en diferentes gatos durante una jornada de esterilización, una práctica que, de confirmarse, representaría un grave riesgo sanitario.
La denunciante asegura que alertó verbalmente a la coordinadora de la fundación, a otros voluntarios y al personal médico presente. Sin embargo, sostiene que la actividad continuó sin que se suspendieran los procedimientos. Estas afirmaciones requieren una investigación independiente que permita establecer qué ocurrió, quiénes estaban a cargo y si existieron incumplimientos de los protocolos de bioseguridad.
Peña Beltrán convirtió el testimonio en un cuestionamiento directo a la coherencia de Padilla. En su publicación de Instagram escribió que la congresista utilizó la causa animalista como plataforma política y añadió una frase contundente sobre su imagen pública. «Qué feo cómo se le está corriendo el maquillaje», manifestó al referirse a las contradicciones que, según ella, rodean a la senadora.
La controversia no se limita a las esterilizaciones. La senadora Esmeralda Hernández también ha cuestionado públicamente a Padilla por sus decisiones políticas y su relación con el abelardismo. Hernández la calificó como «la nueva coequipera de Abelardo» y criticó su silencio frente al nombramiento de Alejandro Ordóñez como ministro del Interior, debido a sus posiciones históricas sobre los derechos de los animales.
Hernández recordó que Ordóñez defendió posturas favorables a la tauromaquia y cuestionó el reconocimiento jurídico de derechos a los animales. Para la congresista, resulta contradictorio que Padilla haya confrontado anteriormente esas posiciones y no mantenga la misma contundencia frente al funcionario. La crítica apunta a una pregunta sobre la consistencia del animalismo cuando entra en conflicto con las alianzas políticas.
A Andrea Padilla, la nueva coequipera de Abelardo, se le cayó el internet a la hora de salir a rechazar a Alejandro Ordóñez, a quien antes odiaba por ser el mayor taurino de Colombia que le pidió formalmente a la Corte Constitucional no reconocer los derechos de los animales. Yo no oculto mis votos. A quien debería darle vergüenza es a usted, no a mí, por convertirse en la nueva aliada del abelardismo.
— Esmeralda Hernández (@EsmeHernandezSi) October 23, 2026
Otro señalamiento contra Padilla gira alrededor del Presupuesto General de la Nación. Hernández aseguró que una redistribución de recursos respaldada por Padilla contemplaba 26.000 millones de pesos para esterilizaciones de perros y gatos, pero simultáneamente implicaba recortes mucho mayores en otros sectores afectando a la fauna silvestre y además a sectores sociales del país. La discusión abrió un enfrentamiento sobre las prioridades de la protección animal y ambiental.
Según las cifras expuestas por Hernández, el presupuesto ambiental pasaría de representar el 0,33 % del total nacional al 0,22 %. La senadora sostuvo que esa reducción equivaldría a aproximadamente 460.000 millones de pesos menos para conservación de biodiversidad, fauna silvestre y protección de especies.
Hernández también señaló que el artículo cuestionado incluía una reducción de 500.000 millones de pesos para el Sena y afectaciones presupuestales a la educación superior, los campesinos y la Jurisdicción Especial para la Paz. De acuerdo con su intervención, los recursos destinados a esterilizaciones no justificaban respaldar una redistribución que perjudicaba otros derechos y políticas públicas.
La cercanía política atribuida a Padilla con el Gobierno también ha provocado críticas por decisiones relacionadas con la composición del Congreso y otros organismos. Peña Beltrán cuestionó sus respaldos a candidatos asociados con Abelardo y mencionó disputas por la presidencia de la Comisión Quinta.
Andrea Padilla enfrenta así nuevas controversias que muchos ciudadanos y sus críticos han conectado públicamente. Una corresponde a las denuncias sanitarias sobre una fundación vinculada con actividades animalistas y la otra a sus decisiones políticas y presupuestales en favor de De la Espriella. Ambas plantean exigencias de transparencia que la senadora y las organizaciones involucradas deberían responder.
La discusión deja una cuestión de fondo para quienes respaldaron electoralmente a Padilla por su defensa de los animales. Sus críticos reclaman explicaciones sobre las jornadas de esterilización, sus posiciones frente a Ordóñez y las consecuencias ambientales del presupuesto.





