“Es una estafa delictiva”: Presidente Petro acusa a constructoras de robar a las familias y les advierte que perderán los subsidios

Gustavo Petro lanzó una dura advertencia contra las constructoras que, según denunció, estarían inflando los precios de la vivienda usando el aumento del salario mínimo como excusa, una práctica que calificó sin rodeos como una “estafa delictiva”.

El presidente Gustavo Petro puso contra las cuerdas a las grandes constructoras al lanzar una advertencia directa por lo que calificó como un engaño sistemático contra miles de familias colombianas que sueñan con tener vivienda propia. Desde sus redes sociales, el mandatario denunció que algunas empresas estarían inflando artificialmente los precios de los inmuebles con el argumento de indexarlos al aumento del salario mínimo, una práctica que no dudó en calificar como una “estafa delictiva”.

Petro fue enfático en señalar que trasladar de manera automática el incremento del salario mínimo al valor de la vivienda no solo carece de sustento técnico, sino que termina golpeando a los hogares más vulnerables. Según explicó, el costo de la mano de obra representa apenas una fracción del total de la construcción y no justifica los fuertes incrementos que hoy enfrentan los compradores. Además, recordó que varios materiales importados utilizados en vivienda nueva han reducido sus precios, desmontando el discurso con el que, según él, se pretende justificar el encarecimiento de los inmuebles.

La advertencia presidencial se da en el marco del aumento del salario mínimo para 2026, una medida que el Gobierno ha defendido como un paso necesario para dignificar los ingresos de los trabajadores y reducir la desigualdad. Sin embargo, Petro advirtió que ese avance social no puede ser utilizado como pretexto por algunos sectores para inflar precios y castigar a las familias que buscan acceder a vivienda. Para el mandatario, el problema no es el salario mínimo, sino la utilización oportunista de su incremento por parte de constructoras que estarían trasladando costos de manera injustificada y especulativa a los compradores.

Mientras los gremios como Camacol y Fedelonjas advierten sobre supuestos riesgos económicos y hablan de incrementos inevitables en los costos de construcción, desde la Casa de Nariño se insiste en que no se puede permitir que el bienestar de los trabajadores termine convertido en una excusa para la especulación. El propio Petro pidió a la Superintendencia de Vigilancia que actúe sin contemplaciones y sancione a las empresas que incurran en estas prácticas, y fue más allá al solicitar al Ministerio de Vivienda que cierre la llave de los subsidios a quienes estén, según sus palabras, “estafando a sus clientes”.

El mensaje del presidente fue contundente y sin rodeos: “Solicito a las empresas constructoras dejar de decirle a sus clientes que los precios de la vivienda se estudian para indexarlos al mismo porcentaje del salario vital, esa es una estafa delictiva y le solicito a la superintendencia de vigilancia realizar las investigaciones y sanciones respectivas. El costo laboral en las construcciones es solo una parte del costo total de la construcción. Muchos de los materiales importados de la vivienda nueva han caído de precio. Solicito a Minvivienda abstenerse de girar recursos de subsidio a constructoras que estén en este momento estafando a sus clientes”.

Con esta arremetida, el Gobierno deja claro que no permitirá que el derecho a la vivienda sea secuestrado por intereses privados ni que el aumento del salario mínimo, pensado para dignificar a los trabajadores, termine convertido en un negocio para unos pocos. La confrontación está abierta y ahora las constructoras deberán responder ante la lupa del Estado y la indignación de miles de ciudadanos.

También te puede interesar

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies