La denuncia que Daniel Briceño convirtió durante meses en bandera política terminó teniendo que ser aclarada por el propio congresista. El representante a la Cámara del Centro Democrático publicó una retractación en la que reconoce que Gloria Cuartas, exdirectora de la Unidad de Víctimas, no tuvo participación en las contrataciones, decisiones ni gastos de logística que él había cuestionado públicamente. Briseño tuvo que hacerlo después de que un juez confirmara una sanción de un día de arresto contra el parlamentario por desacato.
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El congresista intentó mantener en pie el núcleo de su denuncia, pero tuvo que desmontar una parte fundamental de los señalamientos que había dirigido contra Cuartas. En su publicación admitió que la exfuncionaria no fue responsable de los señalamientos que le hizo en su momento. Una precisión que llega después de una disputa judicial que terminó poniendo a Briceño frente a una orden que los jueces han mantenido vigente y que ha sido celebrada por la ciudadanía en redes sociales.
El representante insistió en que su cuestionamiento tenía como fundamento la destinación de recursos públicos mientras persistían necesidades de atención para comunidades vulnerables. Según su versión, había expuesto documentos, videos y publicaciones relacionadas con los contratos y eventos que consideraba cuestionables. “Quiero hacer una precisión respecto de una denuncia que realicé en julio del año pasado sobre los millonarios gastos en logística, eventos y otros servicios contratados por la Unidad para las Víctimas”, escribió Briceño en su cuenta de X.
Briceño lleva años posando de faro de la moral, señalando y condenando públicamente a todo el mundo.
— Lalis 🐆 (@smilelalis) August 19, 2026
Hoy le toca responder a él por mentiroso: un día de arresto por desacato, por no cumplir una orden judicial de retractarse.
Lo peor es que prefirió hacer maromas jurídicas para…
Sin embargo, el punto determinante fue la responsabilidad atribuida a Gloria Cuartas. Briceño ahora reconoce que la exfuncionaria estuvo al frente de la Unidad durante aproximadamente tres meses y que los eventos macroregionales que él había mencionado se realizaron antes de su llegada. “La señora Gloria Cuartas no tuvo participación en las contrataciones, decisiones, producción u ordenación de los gastos de logística que señalé en aquella denuncia”, sostuvo el congresista.
La afirmación contrasta con la forma en que el caso había sido presentado originalmente. En agosto de 2025, Briceño había señalado públicamente a Cuartas en medio de sus denuncias sobre gastos que, según sus publicaciones, superaban los $250.000 millones. La cifra y los cuestionamientos tuvieron amplia circulación en redes sociales y fueron utilizados como parte de la ofensiva política del representante contra la administración de la entidad.
Ahora el propio Briceño marca una distancia entre esos contratos y la exfuncionaria. “Los eventos macroregionales a los que hice referencia se realizaron antes de su llegada a la dirección de la entidad”, precisó. El problema para el congresista es que la aclaración no apareció en un vacío. Se produjo después de que la justicia confirmara la sanción de un día de arresto por desacato derivada de una orden judicial relacionada con sus publicaciones contra Cuartas.
Según la información del caso, el Juzgado 40 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá confirmó la decisión que había sido adoptada inicialmente por el Juzgado 24 Penal Municipal. El proceso se originó en una acción promovida por Cuartas para exigir la rectificación de los señalamientos que consideraba incorrectos.
¡BRICEÑO COBARDE! 🚨
— Richi Malagón (@RichiMalagonS) August 20, 2026
Para mentir es bueno, pero para retractarse…
Ahí si no hace sus ediciones malucas, sus aseveraciones violentas, sus dramas insulsos: ¡le tocó recular pa’ no mamarse el canazo! 😂😂😂 https://t.co/b63uz0cPyX pic.twitter.com/DiitRczlyE
En este sentido, primero hubo una orden judicial de retractación, luego un incidente de desacato, posteriormente la confirmación de la sanción y, finalmente, la publicación de una aclaración en la que Briceño reconoce que Cuartas no fue responsable de los contratos que había cuestionado. El representante tampoco utilizó expresamente la palabra “retractación” en su publicación. Prefirió hablar de una “aclaración” y sostuvo que esta no modificaba su cuestionamiento sobre la existencia de los gastos.
La exfuncionaria, por su parte, ha cuestionado que el pronunciamiento pueda considerarse una verdadera retractación. De acuerdo con lo recogido en medios nacionales, Cuartas afirmó que los videos publicados por el representante no fueron una rectificación, sino una “revictimización”.
La controversia también expone uno de los riesgos más delicados de la denuncia política en redes sociales. Cuestionar el uso de recursos públicos puede ser legítimo y necesario, pero atribuir responsabilidades individuales exige precisión, especialmente cuando las cifras son millonarias y las acusaciones tienen consecuencias sobre la reputación de funcionarios y exfuncionarios.
El propio Briceño parece reconocer ahora esa necesidad de precisión. En su publicación señaló que una denuncia sobre el manejo de recursos públicos debe ser rigurosa “no solamente en la identificación de los hechos, sino también en la atribución de responsabilidades”. Ese reconocimiento cambia el tono de la controversia. Ya no se trata únicamente de discutir si hubo gastos millonarios, si se realizaron eventos o si la Unidad de Víctimas contrató servicios de logística. El punto central es quién tomó las decisiones y en qué momento.
Y en ese aspecto la nueva versión del congresista es contundente. Gloria Cuartas no fue quien contrató, ordenó, produjo ni dispuso los gastos que Briceño había cuestionado. “Quiero dejar expresamente establecido que Gloria Cuartas no fue quien contrató, ordenó, produjo ni dispuso los gastos y eventos que denuncié en julio del año pasado”, señaló.
— Daniel F. Briceño (@Danielbricen) August 19, 2026
La cronología es especialmente relevante porque Cuartas permaneció aproximadamente tres meses al frente de la entidad, mientras que los eventos macroregionales mencionados por Briceño habían ocurrido antes de su llegada. Esa diferencia temporal termina siendo el elemento que obliga al congresista a separar a la exfuncionaria de las actuaciones administrativas que inicialmente había puesto bajo cuestionamiento.
La defensa de Briceño también había planteado problemas relacionados con las notificaciones judiciales. El representante argumentó que, después de abandonar el Concejo de Bogotá en diciembre de 2025, perdió acceso a su correo institucional y que algunas comunicaciones relacionadas con el proceso no habrían llegado a él. Sin embargo, los jueces mantuvieron la sanción.
El resultado deja una imagen incómoda para el congresista. Una denuncia lanzada con fuerza política terminó obligándolo a hacer una precisión pública sobre una de las personas directamente vinculadas a sus señalamientos. Y aunque Briceño afirma conservar su cuestionamiento sobre los contratos y los gastos, tuvo que reconocer que la responsabilidad atribuida a Gloria Cuartas no correspondía.
La controversia, por lo tanto, está lejos de desaparecer. La discusión sobre los recursos de la Unidad de Víctimas puede continuar y deberá determinarse si los contratos cuestionados fueron adecuados, innecesarios o irregulares. Pero una cosa quedó delimitada por el propio denunciante. Gloria Cuartas no fue quien contrató ni ordenó esos gastos. Y esa precisión llegó después de que la justicia dejara en firme una sanción que puso al congresista a puertas de un día de cárcel.





