El debate político en el Valle del Cauca sumó un nuevo capítulo de alta tensión tras la publicación de un video por parte del senador electo Kevin Gómez del Pacto Histórico, quien en medio del encuentro llamado “Las regiones proponen” del Federación Nacional de Departamentos, expuso lo que considera una confrontación directa con la gobernadora Dilian Francisca Toro y su círculo político. En el material audiovisual, el dirigente del Pacto Histórico no solo cuestiona la narrativa de la mandataria departamental frente al Gobierno nacional, sino que también denuncia un ambiente hostil que, según el video, buscó limitar su participación.
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De acuerdo con Gómez, la gobernadora ha mantenido una postura reiterativa de críticas hacia la administración nacional, sin reconocer, según su versión, los años que lleva su propio sector político al frente del departamento. El senador electo subraya que han sido más de 12 años en cargos públicos con resultados que, a su juicio, no responden a las necesidades reales de la población vallecaucana.
El momento más tenso, según lo relatado y evidenciado en el video, se produjo durante su intervención, cuando fue interrumpido en repetidas ocasiones por dirigentes cercanos a la mandataria. Entre ellos mencionó al diputado Jonathan Velásquez y al alcalde Julián Muriel, a quienes señalaron los asistentes de actuar como una “barra” que impidió el desarrollo normal del debate. Para Gómez, estas interrupciones no fueron casuales, sino parte de una estrategia para evitar que se escucharan cuestionamientos de fondo sobre la gestión departamental.
Uno de los puntos centrales de la controversia gira en torno a las cifras de reducción de pobreza multidimensional en el Valle. Mientras la Gobernación ha resaltado estos indicadores como logros propios, Gómez sostuvo que dichos avances responden principalmente a políticas impulsadas desde el Gobierno nacional, encabezado por Gustavo Petro. En ese sentido, criticó que la administración departamental “saque pecho” por resultados que, según él, no le corresponden directamente.
En el mensaje que acompañó la difusión del video, el senador fue aún más contundente. Aseguró que “no lo callarán” y denunció la existencia de un “comité de aplausos” conformado por alcaldes, diputados y aliados políticos de la gobernadora, a quienes acusó de entender la democracia como un ejercicio de complacencia y no de confrontación de ideas. Según Gómez, este tipo de prácticas reflejan una política cerrada, poco abierta al debate y desconectada del sentir ciudadano.
El congresista también hizo referencia a los recientes resultados electorales, señalando que estos evidencian un desgaste del proyecto político tradicional en el departamento. En su lectura, existe un mensaje claro de la ciudadanía que no ha sido asimilado por las estructuras de poder regional, las cuales, afirma, continúan operando bajo las mismas lógicas de control y exclusión.
Asimismo, Gómez planteó que en escenarios donde deberían discutirse propuestas para el desarrollo del Valle, se estarían imponiendo dinámicas de censura que limitan la participación y evitan que tanto la ciudadanía como el sector empresarial conozcan lo que él describe como transformaciones impulsadas desde el Gobierno nacional. Esta situación, según dijo, impide un debate transparente sobre el rumbo del departamento.
La polémica ha reavivado la discusión sobre la relación entre el Gobierno nacional y las administraciones territoriales, así como sobre la atribución de logros en indicadores sociales. También pone sobre la mesa cuestionamientos acerca de la calidad del debate democrático en espacios institucionales y el papel de las élites políticas regionales frente a nuevas fuerzas que buscan ganar protagonismo.
Por ahora, el cruce de señalamientos deja en evidencia una fractura política profunda en el Valle del Cauca, donde las tensiones entre el proyecto del Pacto Histórico y los liderazgos tradicionales siguen escalando, en medio de un ambiente cada vez más polarizado y con un debate que, lejos de calmarse, parece intensificarse.





