Mientras buena parte del país sigue analizando los resultados de la primera vuelta, un fenómeno inesperado empezó a crecer en plataformas como X, Instagram y Facebook. Diversas comunidades de seguidores del K-pop comenzaron a difundir mensajes bajo etiquetas como #KpopersConElPacto, una iniciativa que busca respaldar la candidatura de Iván Cepeda y amplificar sus propuestas entre miles de jóvenes conectados diariamente a las redes sociales.
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Lo llamativo del caso es que no se trata de simples fanáticos de la música coreana. Durante las protestas sociales de 2020 y 2021 en Colombia, Chile y Perú, estas comunidades demostraron una capacidad de organización que sorprendió incluso a gobiernos y analistas políticos. Según explicó el investigador Gustavo Rivero en un análisis sobre el fenómeno los fandoms del K-pop jugaron un papel clave en las conversaciones digitales durante las movilizaciones sociales, logrando neutralizar campañas de desprestigio impulsadas por sectores conservadores mediante estrategias coordinadas de publicación masiva.
Buen día Colombia, tenemos 21 días para ganar, como kpopers nos une el amor por este país, la justicia social, los derechos de todes y la biodiversidad, EN LAS REDES NADIE NOS GANA, VAMOS A ADUEÑARNOS DE INTERNET💪🏻#KpopersPorEIPacto #Votaciones #FraudeElectoral #CEPEDAPRESIDENTE pic.twitter.com/YX8yLL7INl
— Kpopers con el Pacto 🐝 (@PactoKpopers) June 1, 2026
En aquel momento, miles de seguidores de agrupaciones como BTS, NCT, Blackpink y Stray Kids inundaron las redes con imágenes, videos, memes y publicaciones conocidas como fancams. El objetivo era simple pero efectivo. Tomar hashtags utilizados para desacreditar las protestas y convertirlos en enormes cantidades de contenido relacionado con el K-pop hasta volverlos irrelevantes para los algoritmos. La estrategia fue tan efectiva que algunos sectores llegaron a catalogarla exageradamente como una forma de «ciberterrorismo», generando burlas y demostrando el desconocimiento de muchos dirigentes frente a las nuevas formas de activismo digital.
La magnitud de estas comunidades no es menor. De acuerdo con datos citados por especialistas en cultura digital, el universo del K-pop generó cerca de 7.500 millones de publicaciones en Twitter durante 2020, superando incluso conversaciones relacionadas con la pandemia, el cambio climático y múltiples acontecimientos políticos internacionales. Colombia aparece entre los veinte países con mayor actividad de fandoms K-pop en el mundo, una cifra que explica por qué su participación en el debate político puede llegar a tener un impacto importante.
Ahora ese mismo músculo organizativo ya se están orientándo hacia la campaña presidencial. Diversas cuentas y colectivos comenzaron a promover contenidos relacionados con Iván Cepeda argumentando afinidades con temas como la defensa de los derechos humanos, la justicia social, la igualdad de oportunidades, la protección ambiental y el fortalecimiento de la educación pública. Los mensajes compartidos por estas comunidades destacan que muchas de las causas que defienden coinciden con las propuestas impulsadas por el candidato progresista.
La campaña digital ha ido creciendo rápidamente. Publicaciones difundidas en X, Facebook e Instagram muestran a jóvenes organizándose para amplificar contenidos, compartir propuestas de gobierno y combatir lo que consideran desinformación en medio de la contienda electoral. El fenómeno recuerda las estrategias utilizadas durante las protestas sociales, cuando miles de usuarios coordinaban acciones simultáneas para posicionar tendencias y modificar la conversación pública.
Los expertos llevan años estudiando estas dinámicas. Diversas investigaciones académicas han señalado que los fandoms del K-pop poseen estructuras altamente organizadas que les permiten coordinar horarios de publicación, campañas masivas y acciones colectivas con una velocidad difícil de igualar por organizaciones tradicionales. Lo que para algunos comenzó como una afición musical terminó convirtiéndose en una poderosa herramienta de movilización digital.
La participación de los K-popers también refleja un fenómeno más amplio. La política colombiana está viviendo una creciente incorporación de nuevas generaciones que ya no se organizan únicamente a través de partidos, sindicatos o movimientos tradicionales. Hoy gran parte de la conversación ocurre en redes sociales, plataformas digitales y comunidades virtuales donde miles de jóvenes construyen identidades colectivas alrededor de causas específicas.
Buenos días mi gente bella y madrugadora. ¿Listas para congestionar redes con nuestro impacto? Porque yo si, hoy más que nunca firmes, PERO POR COLOMBIA con @IvanCepedaCast 💜 #KpopersPorElPacto#CepedaPresidente#NiUnPasoAtrás#ConCepedaEnSegunda pic.twitter.com/3RDMiajq4z
— KPOPERS CON IVAN CEPEDA (@jinkookalien) June 2, 2026
Para muchos observadores, la llegada de los K-popers a la campaña presidencial constituye una señal de la capacidad que tiene Iván Cepeda para conectar con sectores juveniles que históricamente permanecieron alejados de la política institucional. No se trata únicamente de votos, se trata de comunidades con enorme capacidad para generar conversación, movilizar audiencias y amplificar mensajes en espacios donde buena parte de la ciudadanía más joven consume información.
A pocas semanas de la segunda vuelta presidencial, el panorama sigue moviéndose rápidamente. Pero algo parece claro, los fandoms que ayudaron a inundar las redes durante el paro nacional, que aprendieron a dominar algoritmos y que lograron convertir simples hashtags en fenómenos masivos, ahora están entrando en la discusión electoral. Y si algo han demostrado durante los últimos años es que cuando deciden organizarse, pocas comunidades digitales tienen una capacidad de movilización comparable.





