La salida de Carrillo de la UNGRD se produjo después de que la Procuraduría ordenara su suspensión temporal por presunta participación en política. Sin embargo, el exdirector de la entidad dejó claro que no piensa guardar silencio y que, por el contrario, considera que este es un momento decisivo para el futuro de Colombia.
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En declaraciones recogidas por distintos medios nacionales, Carrillo explicó que la suspensión terminó llevándolo a una conclusión inevitable. «Tengo que renunciar, apartarme del cargo y salir hasta el último segundo a hacer campaña», afirmó. Sus palabras tuvieron amplia repercusión en redes sociales y entre sectores ciudadanos que consideran que la decisión de la Procuraduría terminó produciendo el efecto contrario al que buscaban.
Para muchos de sus seguidores, Carrillo se convirtió en una de las voces más visibles de defensa del proyecto político que representa Iván Cepeda. Durante los últimos meses había ganado notoriedad por los resultados en su gestión a la cabeza de la UNGRD en diferentes regiones del país.
El fascismo fue cuidadosamente pensado para manipular a las masas y generar una falsa idea de protección y unidad.
— Carlos Carrillo (@CarlosCarrilloA) June 5, 2026
En Colombia se está siguiendo el manual a la perfección: un hombrecito “fuerte” que grita mucho; un saludo militar, una exacerbación del nacionalismo y también un…
La controversia creció aún más porque Carrillo no ocultó sus preocupaciones frente a lo que considera una amenaza para la democracia colombiana. En una entrevista concedida a este medio alternativo, el exfuncionario aseguró que la segunda vuelta presidencial no puede verse como una elección tradicional entre dos candidatos, sino como una decisión histórica sobre el tipo de país que quieren construir los colombianos.
Una de las frases que más repercusión generó fue cuando aseguró que votaría por prácticamente cualquier otro candidato antes que por Abelardo de la Espriella. «Si la segunda vuelta fuera entre Fajardo y el señor De la Espriella, yo estaría haciéndole campaña a Fajardo. Si fuera entre Abelardo y Paloma Valencia, yo votaría por Paloma. Porque con el fascismo no se puede negociar», afirmó.
Precisamente en esa intervención, Carrillo insistió en que la discusión electoral dejó de ser una disputa convencional entre partidos o ideologías. Según explicó, el verdadero debate gira alrededor del riesgo que representa permitir el ascenso de lo que calificó como expresiones políticas cercanas al fascismo. «Con el fascismo no se puede negociar», afirmó de manera contundente, asegurando que existen momentos en la historia de los países en los que las posiciones intermedias dejan de ser suficientes y se vuelve necesario tomar una postura clara en defensa de la democracia, las libertades y la convivencia política.
El fascismo no es solo "ser de derecha". El fascismo deshumaniza, destripa y llega para quedarse. Abelardo de la Espriella está ejecutando el manual del perfecto fascista ante la complicidad de un CNE arrodillado y los clanes tradicionales de siempre. Usa saludos militaristas de… pic.twitter.com/rQ8GTItjOt
— Shameel Thahir Silva 🔻 (@ShameelThahir) June 7, 2026
Las declaraciones rápidamente se viralizaron y provocaron intensos debates en redes sociales. Mientras sus críticos cuestionaron el tono de sus afirmaciones, miles de ciudadanos respaldaron su mensaje y destacaron la contundencia con la que expresó sus preocupaciones sobre el rumbo que podría tomar el país.
El exdirector de la UNGRD también manifestó preocupación por las consecuencias que podría tener para periodistas, medios alternativos, líderes sociales y sectores críticos un eventual triunfo de Abelardo de la Espriella. Durante la conversación señaló que la campaña presidencial ha evidenciado un clima de creciente hostilidad contra voces independientes y recordó que una democracia saludable requiere garantizar la existencia de opiniones diversas.
En ese contexto, hizo un llamado a estudiar las experiencias históricas del fascismo y advirtió que los discursos basados en la eliminación simbólica del adversario político, la confrontación permanente y la estigmatización de quienes piensan diferente terminan erosionando las bases mismas de la democracia.
El exdirector de la UNGRD también resaltó una idea que ha sido repetida por distintos sectores de la campaña de Iván Cepeda. Según manifestó, un eventual gobierno de Cepeda gobernaría para todos los colombianos, incluso para quienes no compartan sus posiciones políticas. En contraste, cuestionó declaraciones de sectores cercanos a la campaña de Abelardo de la Espriella que han sido interpretadas por algunos ciudadanos como mensajes de confrontación y exclusión.
Perú, Colombia, Brasil y México tienen la responsabilidad histórica de detener el fascismo que busca expandirse por el mundo, aquel fascismo que nos llevará a la extinción de la especie humana por codicia.#ConCepedaGanaColombia
— Pacto Histórico Colombia (@PactoHistorico) June 8, 2026
La reacción ciudadana no tardó en aparecer. En distintos recorridos, encuentros públicos y actividades políticas, numerosas personas se acercaron a Carrillo para expresarle respaldo. Videos difundidos en redes sociales muestran a ciudadanos pidiéndole fotografías, agradeciéndole por sus denuncias y reconociendo su trabajo al frente de la UNGRD.
Pero hay otro fenómeno que también ha comenzado a llamar la atención. Cada vez son más frecuentes los comentarios de ciudadanos que le piden a Carrillo considerar una candidatura a la Alcaldía de Bogotá en el futuro. Aunque el exfuncionario no ha anunciado ninguna aspiración en ese sentido, en redes sociales y en eventos públicos se difunden los mensajes de personas que consideran que podría convertirse en una figura importante para la política capitalina en los próximos años.
Esa percepción no surge de la nada. Durante su paso por la gestión pública, Carrillo logró construir una imagen asociada a la lucha contra la corrupción y a la denuncia de irregularidades administrativas. Para muchos ciudadanos, especialmente jóvenes y sectores urbanos, esa actitud le permitió ganar visibilidad más allá de los límites de la UNGRD.
Esto es lo que hace el fascismo en los seres humanos. Si Colombia elige esto volvemos a los campos santos llenos de desaparecidos. https://t.co/M9bzLu7C1D
— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 7, 2026
La paradoja política es evidente. Lo que comenzó como una persecución política y una suspensión disciplinaria terminó convirtiendo a Carrillo en una de las figuras más visibles de la recta final de la campaña presidencial. Mientras la Procuraduría buscaba apartarlo temporalmente de su cargo, el exdirector pasó a ocupar un lugar aún más activo dentro del debate público nacional.
A menos de tres semanas de la segunda vuelta, Carrillo parece decidido a aprovechar cada día de campaña. Sus mensajes se han centrado en movilizar votantes en las calles, convencer indecisos y advertir sobre los riesgos que, según él, representa la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia.





