En medio de la campaña presidencial más polarizada de los últimos años, la JEP se convirtió en uno de los blancos favoritos del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella. El aspirante ha calificado repetidamente a la jurisdicción como una «farsa» y ha prometido que, si llega a la Casa de Nariño, buscará acabar con ella a partir del próximo 8 de agosto.
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Sus declaraciones han generado preocupación entre organizaciones de víctimas, defensores de derechos humanos, expertos en justicia transicional y sectores que participaron en la construcción del Acuerdo de Paz de 2016. Para muchos, no se trata simplemente de una diferencia ideológica, sino de una propuesta que podría afectar procesos judiciales que involucran a miles de víctimas y comparecientes.
Frente a ese escenario, el magistrado Alejandro Ramelli decidió responder públicamente. En declaraciones recogidas por varios medios el presidente de la JEP defendió el trabajo de la jurisdicción y pidió que el debate se haga con evidencia y no con consignas de campaña. «No buscamos unanimidad ni buscamos comité de aplausos, buscamos justicia», afirmó Ramelli. El magistrado cuestionó que buena parte de los ataques contra la JEP se basen en afirmaciones que, según explicó, no corresponden a la realidad de los procesos que adelanta el tribunal.
“No buscamos un comité de aplausos, buscamos justicia”: Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, defiende la institución frente a la propuesta de eliminación de Abelardo de la Espriella y pide debates con cifras y sin "fake news".#JEP #Justicia #inforeal pic.twitter.com/hYTEWZCrAN
— InfoReal (@InfoRealnoticia) June 9, 2026
Ramelli fue aún más contundente cuando se refirió a las consecuencias que tendría una eventual eliminación de la jurisdicción. Explicó que la JEP no fue creada por decreto ni depende únicamente de la voluntad de un presidente. Recordó que forma parte del Acuerdo de Paz, fue avalada por el Congreso, revisada por la Corte Constitucional y está protegida por normas de rango constitucional.
Por eso, desmontarla no sería una decisión sencilla ni inmediata, como algunos discursos de campaña pretenden hacer creer. Según el magistrado, cualquier intento de eliminarla tendría que atravesar complejos procedimientos legislativos, revisiones constitucionales e incluso eventuales controles internacionales. Pero quizás la advertencia más fuerte llegó cuando habló de las víctimas del conflicto armado. Ramelli recordó que cerca de 400.000 personas participan actualmente en los procesos de la JEP buscando respuestas sobre desapariciones, masacres, secuestros, reclutamiento de menores y ejecuciones extrajudiciales.
«Acabar la jurisdicción sería el gran triunfo del negacionismo en Colombia», ha afirmado en diferentes entrevistas en el pasado. Añadiendo una frase que ha circulado ampliamente en redes sociales «Yo lo que creo es que hay algunos que no quieren que los investiguen y que por ahí puede ser la cosa, que han pasado de agache».
¿Extrema coherencia o extrema conveniencia? Abelardo de la Espriella antes respaldaba el proceso de paz con las FARC (hasta publicó un libro), y hoy, para raspar votos en la ultraderecha, cambió de discurso para atacar la JEP y los acuerdos.
— Laura Camila Vargas (@LauraCVargas96) May 15, 2026
No es firmeza: es oportunismo. pic.twitter.com/jEpNMDZ2KP
Las últimas declaraciones adquieren aún más relevancia porque llegan después de varios años de trabajo de la jurisdicción. La JEP ya ha emitido sentencias relacionadas con secuestros cometidos por las antiguas FARC y con los llamados falsos positivos, uno de los capítulos más dolorosos del conflicto colombiano.
Ramelli también recordó que la jurisdicción ha logrado escenarios de reconciliación que parecían imposibles hace apenas unos años. Durante la entrevista mencionó encuentros entre víctimas y responsables de graves crímenes, procesos de reconocimiento de responsabilidad y actos de perdón que, según explicó, representan avances concretos hacia la verdad y la reparación.
Otro de los puntos que más inquietud genera es el impacto internacional que tendría una eventual eliminación de la JEP. El magistrado ha advirtido que Colombia mantiene compromisos con organismos internacionales y que desmontar la jurisdicción podría incluso reactivar actuaciones de instancias como la Corte Penal Internacional en asuntos relacionados con crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
#Politica 🏛️|| En medio de la entrevista de Julio Sánchez Cristo y el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, el aspirante a la carrera por la Casa de Nariño lanzó críticas contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), al asegurar que la entidad no ha cumplido con… pic.twitter.com/a3MYxvb4aD
— Guaviare Estereo (@GuaviareEstereo) June 10, 2026
Mientras tanto, Iván Cepeda también ha cuestionado la propuesta de De la Espriella. El candidato presidencial ha señalado que acabar con la JEP significaría arrebatarles a millones de víctimas su derecho a la verdad, la justicia y la reparación. Para sectores cercanos al proceso de paz, la discusión no gira únicamente alrededor de una institución, sino alrededor de la posibilidad de conocer qué ocurrió durante décadas de conflicto armado.
La controversia llega en un momento decisivo de la campaña presidencial. De un lado está una propuesta que plantea desmontar instituciones nacidas del Acuerdo de Paz y reducir drásticamente el aparato estatal. Del otro, quienes sostienen que los procesos de verdad y reparación deben fortalecerse para evitar que la violencia vuelva a repetirse. Si la jurisdicción ha permitido esclarecer miles de hechos, escuchar a las víctimas y llevar ante la justicia a responsables de distintos sectores del conflicto, ¿a quién beneficia realmente que desaparezca?





