La división de la Alianza Verde terminó convertida en combustible para una de las derrotas más preocupantes de la oposición en el Congreso. Cuando llegó el momento de escoger a los nueve magistrados que tendrán enorme poder sobre las reglas electorales hasta 2030, los verdes no caminaron juntos. El resultado fue demoledor. El Pacto Histórico consiguió únicamente dos puestos y sectores tradicionales de centroderecha terminaron ocupando siete de las nueve sillas del Consejo Nacional Electoral.

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La primera plancha, respaldada por Centro Democrático, Liberal, Conservador, La U, MIRA y Salvación Nacional, consiguió 169 votos. La segunda, en la que estaban el Pacto Histórico y sectores aliados y que buscaba llevar también al exministro Guillermo Rivera, alcanzó 77 votos. Cambio Radical apareció con una tercera plancha y consiguió 28 votos, exactamente los necesarios según la cifra repartidora para que Gersel Pérez se quedara con la última silla.
Y es allí donde se observa la división dentro de los verdes. La imagen suministrada con el registro de votación muestra una bancada literalmente partida en tres. Según esa relación, Jonathan Pulido Hernández, conocido como JP Hernández, y Andrea Padilla aparecen respaldando la lista identificada como la de los partidos tradicionales. Otro grupo, donde figuran Ariel Ávila, Catherine Juvinao, Santiago Osorio y Alejandra Abasolo, aparece acompañando la segunda plancha, la del Pacto Histórico. Un tercer bloque de congresistas verdes terminó respaldando la lista encabezada por Cambio Radical.
El Verde totalmente dividido. Los congresistas de este partido votaron por las tres planchas que se presentaron para el CNE.
— Diego Fuerte 🗳️ (@DiegoFuerteB) August 26, 2026
La gran mayoría se fue por la tercera lista que lideraba Cambio Radical permitiendo que el excongresista charista Gersel Pérez lograra un cupo. https://t.co/J7jgBi7jkg pic.twitter.com/lln460et2g
No fue una diferencia menor ni una discusión puramente interna. Esos votos tuvieron consecuencias concretas. En medios nacionales se informó que Cambio Radical alcanzó un acuerdo con varios integrantes del Verde y señaló particularmente al sector relacionado con el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya. De acuerdo con ese medio, ese movimiento terminó inclinando los votos que permitieron la elección del excongresista Gersel Pérez, relacionado políticamente con la casa Char.
El resultado resulta todavía más impactante al mirar la aritmética. Cambio Radical llegó a 28 votos y la cifra repartidora quedó precisamente en 28. No hubo una montaña de sufragios sobrantes. Cada apoyo adquirió un peso enorme en una elección cerrada que terminó dejando por fuera a Guillermo Rivera y frustrando la posibilidad de que el bloque Pacto Histórico, En Marcha y sus aliados consiguiera una tercera representación.
El sector de Amaya quedó en el centro de la tormenta. Antes de la elección, La Silla Vacía había explicado que el Verde contaba inicialmente con unos 15 votos, Cambio Radical con 20 y Salvación Nacional con apenas 5, por lo que ninguna de esas fuerzas podía conseguir por sí sola uno de los últimos puestos en disputa. Cambio Radical necesitaba pescar apoyos fuera de su propia bancada. Eso fue exactamente lo que terminó ocurriendo.
El bloque verde cercano a Amaya buscaba inicialmente impulsar otra candidatura. Pero al no consolidarla, parte de esos votos terminó acompañando a Pérez. El representante Jaime Raúl Salamanca, cercano al gobernador, resumió posteriormente la operación con una frase reveladora, recogida por medios regionales, “Hubiésemos querido tener magistrado propio pero no se pudo. En coalición lo logramos”.
10:42 de la noche.
— José Luis Bohórquez (@JLuisBohorquez) August 26, 2026
El senador Elefante, no vota ninguna plancha para CNE.
Los que tanto hablan de anticorrupción, le dejan el camino fácil a la plancha del Gobierno y sus aliados. Los mismos que apoyaron a personajes nefastos como Lorduy, para ser consejero.
¿Independencia? pic.twitter.com/pocNnPjIYz
Una declaración que inevitablemente abre una pregunta incómoda. ¿Qué ganó realmente la Alianza Verde si su partido oficialmente no obtuvo magistrado, pero algunos de sus congresistas ayudaron a que la silla terminara en manos de Cambio Radical?
La consecuencia institucional es gigantesca. El CNE elegido para el periodo 2026-2030 quedó integrado por Nubia Stella Martínez, Silvio Carrasquilla, Juan Carlos Wills, Juan Felipe Lemos, José Antonio Parra, Plinio Alarcón, Gersel Pérez, Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista. Las dos últimas representan al Pacto Histórico. Eso significa que solamente dos de nueve magistrados quedaron en manos del Pacto.
El organismo no es precisamente una oficina secundaria. El Consejo Nacional Electoral vigila la actividad electoral de partidos y candidatos, interviene en asuntos relacionados con financiación política y adopta decisiones capaces de alterar profundamente el tablero partidista. Por eso, entregar o facilitar un voto en esta elección tiene un significado político muchísimo mayor que acompañar cualquier proposición rutinaria del Congreso.
La situación de JP Hernández y Andrea Padilla también alimenta los cuestionamientos porque, según el registro suministrado, ambos se ubicaron en la plancha de los partidos tradicionales y no en la fórmula que buscaba fortalecer una tercera representación del sector opositor. En una colectividad que durante años ha intentado presentarse como alternativa frente a los grandes bloques tradicionales, la fotografía de esta votación deja una contradicción que no be ignorarse.
Y hubo otro episodio que también provocó críticas. El senador Luis Carlos Rúa Sánchez, el elefante blanco, elegido dentro de Alianza por Colombia y perteneciente a ASI, fue señalado públicamente por no acompañar ninguna de las planchas. El cuestionamiento difundido en redes fue particularmente duro porque su abstención favoreció la llegada de partidos cuestionados por corrupción, y es sabido que él llegó al Congreso como abanderado anticorrupción.
🇨🇴 Tras la votación de tres planchas, el Congreso de la República eligió a los nueve magistrados que integrarán el Consejo Nacional Electoral (CNE) durante el nuevo periodo constitucional:
— CNE Colombia (@CNE_COLOMBIA) August 26, 2026
– Cielo Rusinque
– Ana Jimena Bautista
– Nubia Stella Martínez
– Silvio Carrasquilla
-… pic.twitter.com/0DxQXImHKy
La paradoja resulta brutal. Algunos congresistas construyen buena parte de su discurso alrededor de la independencia, la lucha contra las maquinarias y la renovación política, pero cuando llegó una de las elecciones institucionales más trascendentales del cuatrienio, la dispersión terminó beneficiando precisamente a fuerzas tradicionales.
Y el desenlace habla solo. 169 votos para la primera plancha. 77 para la fórmula del Pacto y sus aliados. 28 para Cambio Radical. Cambio Radical necesitaba llegar al número mágico y llegó exactamente.
La Alianza Verde, entretanto, salió de la jornada sin magistrado propio, profundamente dividida y con varios de sus congresistas convertidos en protagonistas involuntarios de una configuración que dejó al Pacto Histórico reducido a dos puestos. La derecha y la centroderecha terminaron con una mayoría contundente en un tribunal electoral que tomará decisiones políticas sensibles durante los próximos cuatro años.
La pregunta que queda golpeando la puerta de los verdes es inevitable. Si sus votos podían resultar determinantes para impedir que la balanza se inclinara todavía más hacia los sectores tradicionales, ¿por qué terminaron divididos entre las mismas fuerzas políticas que dicen combatir? Porque esta vez la fractura no quedó simplemente en discursos, peleas internas o mensajes en redes. Quedó escrita en nueve sillas del CNE.





