La pelea por la tierra donde se produce parte de la comida de los colombianos llegó al Congreso y terminó, por ahora, con Daniel Briceño sin poder avanzar como pretendía. La representante Laura Daniela Beltrán, conocida como Lalis, celebró que la oposición utilizara mecanismos parlamentarios para impedir el avance del proyecto que pretende eliminar las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos, APPA, afectando así la soberanía y seguridad alimentaria de los colombianos y lanzó un desafiante mensaje al congresista del Centro Democrático.
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“Hoy le ganamos una pelea a Daniel Briseño sobre las APPA”, afirmó Laura Beltrán en sus redes. La representante defendió el retiro y la abstención como herramientas legítimas de la oposición y aseguró que seguirán enfrentando el proyecto. La disputa involucra cerca de un millón de hectáreas protegidas para producir alimentos, en un país que pierde 200 millones de toneladas de suelo fértil al año y que más de 20 millones de hectáreas de suelos agropecuarios presentan algún grado de degradación.
El enfrentamiento no es por una iniciativa menor. El proyecto 075 de 2026 Cámara, radicado el 22 de julio por Daniel Felipe Briceño, busca derogar el artículo 32 de la Ley 2294 de 2023, modificar el artículo 10 de la Ley 388 de 1997 y eliminar las APPA y las ZPPA como determinantes de ordenamiento territorial de superior jerarquía. Actualmente cursa en la Comisión Primera de la Cámara.
Le ganamos un round representante. Usted puede salir a decir lo que quiera, pero nosotros defenderemos la comida de la gente y al campesinado colombiano con las herramientas legítimas que tenemos.
— Lalis 🐆 (@smilelalis) September 15, 2026
Acá le recuerdo un par de cosas de su partido, porque parece que tiene memoria de… https://t.co/jCqR5tS8Bm pic.twitter.com/89QG4tfnmW
El episodio parlamentario ha sido resaltado por la opinión pública como una defensa abierta de la figura creada durante el Gobierno de Gustavo Petro. “Nosotros defenderemos la comida de la gente y al campesinado colombiano con las herramientas legítimas que tenemos”, escribió la congresista. En otro mensaje había encendido las alarmas con una frase mucho más contundente, “¡OJO, amigos! Nos quieren dejar sin comida”, y convocó a seguir atentamente el debate.
La congresista también sostuvo que la bancada del Pacto Histórico está preparada para enfrentar el articulado cuando llegue la discusión de fondo. “Lo hemos estudiado de pe a pa y sabemos perfectamente cómo está estructurado y tenemos los argumentos para tumbar ese proyecto de ley”, aseguró. Su planteamiento es que, además del debate argumentativo, la oposición puede recurrir a mecanismos procedimentales para dificultar iniciativas impulsadas por una mayoría parlamentaria adversa.
Detrás del choque político aparecen cifras gigantescas. En mayo de 2026, la UPRA reportaba más de 864.000 hectáreas declaradas como APPA en 48 municipios. Dos meses después, el Ministerio de Agricultura del Gobierno Petro informaba que la protección ya rondaba un millón de hectáreas en más de 55 municipios, reflejo de la rápida expansión que tuvo la figura durante los últimos meses de aquella administración.
🚨 ¡OJO, amigos! Nos quieren dejar sin comida. 🚨 YA ESTAMOS POR INICIAR EL DEBATE, PENDIENTES!
— Lalis 🐆 (@smilelalis) September 15, 2026
Quieren eliminar las APPA, si seguimos perdiendo tierra productiva, la comida se encarece y conseguir alimentos frescos será cada vez más difícil. ¡Hay que defender la tierra que nos… pic.twitter.com/caV0XeRweD
Y hay otro número que ayuda a comprender por qué la discusión ha alcanzado semejante temperatura. La UPRA advirtió que Colombia pierde anualmente alrededor de 200 millones de toneladas de suelo fértil y que más de 20 millones de hectáreas de suelos agropecuarios presentan algún grado de degradación. Para la entidad, conservar suelo con capacidad productiva constituye una herramienta estratégica para proteger la alimentación futura del país.
Las APPA tampoco significan, como a veces se interpreta en el debate político, que el Estado pase automáticamente a ser propietario de las tierras declaradas. La explicación técnica de la UPRA sostiene que la figura es un instrumento de planificación y protección del suelo rural agropecuario y que la declaratoria no modifica por sí misma los derechos de propiedad. Su propósito consiste en incorporar la producción alimentaria dentro de las determinantes del ordenamiento territorial.
Pero la controversia se volvió todavía más compleja porque el propio Abelardo de la Espriella ya abrió la puerta para desmontar algunas APPA. El Ministerio de Agricultura publicó en septiembre un proyecto de resolución para derogar las declaratorias correspondientes a Sopó, Nemocón, Cogua, Tenjo y Tabio, en Sabana Centro. El documento sometido a comentarios contempla dejar sin efecto cinco resoluciones expedidas entre 2025 y 2026.
Lalis ya había reaccionado frente a ese movimiento del Ejecutivo. La representante advirtió que retirar las protecciones sin establecer una alternativa podía representar un retroceso y recordó la importancia de Cundinamarca para el abastecimiento alimentario de Bogotá. Su cuestionamiento coincide con el de otros integrantes de la oposición, entre ellos Aida Quilcué, que han situado la discusión alrededor de la soberanía alimentaria y la conservación de tierras productivas.
NO TENEMOS MIEDO!
— Yeisson Sua Cajamarca Zapata (@yeisoncajamarca) September 15, 2026
Nuestro deber está con la defensa de la tierra, de los campesinos y de la soberanía alimentaria.
No nos vendemos a las constructoras que financian campañas, ni a los intereses de unos pocos. Defenderemos las #APPA con todos los mecánicos que nos permite la… pic.twitter.com/FAkMemewE8
Briceño y quienes cuestionan las APPA ponen el énfasis en otro problema. Su proyecto sostiene que convertir estas áreas en determinantes superiores afecta la autonomía territorial y genera incertidumbre para propietarios y actividades económicas. Esa tensión es fundamental para entender el debate, porque la discusión legislativa no enfrenta simplemente a quienes quieren producir alimentos contra quienes no, sino dos concepciones diferentes sobre quién debe decidir prioritariamente el destino del suelo rural. Esto a costa de poner en riesgo la soberania y seguridad alimentaria de los colombianos.
El choque escaló además al terreno personal. Lalis le recordó a Briceño su paso por el Concejo de Bogotá y cuestionó que ahora reprochara las tácticas parlamentarias de la oposición. Ana Erazo, también desde el Pacto Histórico, entró en la confrontación y acusó al representante de promover un proyecto perjudicial.
Por ahora, lo concreto es que este es un primer paso para derrotar el proyecto de Ley definitivamente. La ficha legislativa de la Cámara registra el 075 de 2026C en la Comisión Primera, con Briceño como autor y coordinador de ponencia para primer debate. Por tanto, el episodio celebrado por diferentes congresoistas y ciudadnos representa un freno procedimental en esta etapa pero aun no el hundimiento de la iniciativa. La batalla legislativa por las APPA continúa abierta y se ha reiterado el apoyo a la oposición de undir un proyecto que afectará al campo colombiano.
El representante Briceño dice que “no tiene afán” para poner en riesgo la seguridad alimentaria de los colombianos, porque ese es el efecto de su proyecto y su obsesión por acabar las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA) creadas en el plan de desarrollo de… https://t.co/j21l3lTKaf
— RicardoGonzálezDuque (@RicardoGonDuq) September 15, 2026
Y Lalis dejó claro que la bancada pretende convertir esa batalla en uno de sus frentes de oposición. “Acá sí nos vamos a parar duro”, anunció. Entre hectáreas protegidas, autonomía municipal, propiedad privada, destrucción del campo, urbanización y seguridad alimentaria, el Congreso tendrá que decidir qué reglas sobrevivirán. La discusión por proteger la producción campesina seguirá adelante y los ciudadanos y la oposición estarán al fren te para lograr tumbar la iniciativa de Briceño.





