Una demolición puede durar apenas unos minutos, pero para quienes perdieron sus hogares representa meses de incertidumbre. Las apariciones y el espectáculo que hizo Abelardo de la Espriella durante las intervenciones de edificios afectados por el terremoto del 10 de agosto provocaron cuestionamientos en Pereira y Cali. Desde diferentes sectores consideran que el show político resulta vergonzoso y una burla ante la magnitud de la tragedia.
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El contraste entre los actos oficiales y las necesidades de los damnificados alimentó la controversia. La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, rechazó el tono que atribuyó al presidente frente a la anunciada demolición del emblemático edificio Invico «El imbécil cree que está en una celebración con su radiecito de juguete». En Cali, ciudadanos cuestionaron su participación junto al alcalde Alejandro Eder durante la intervención del edificio Arábico, afectado gravemente por el terremoto. Para las víctimas estas acciones son indolentes.
El imbécil cree que está en una celebración con su radiecito de juguete. Demoler una insignia como el Edificio Invico y ver en ruinas a Pereira mientas la reconstrucción no llega y la Fundación familiar se embolsilla la ayuda es un duelo, no una fiesta. Firmes con el show 🤡🤡🤡
— Claudia López Hernández (@ClaudiaLopez) October 23, 2026
Claudia López también afirmó que demoler una insignia como el edificio Invico y contemplar las ruinas de Pereira constituye un duelo, no una fiesta. La demolición controlada del Invico está prevista para el próximo 15 de noviembre. El presidente anunció que estará presente durante el procedimiento, una decisión que generó críticas entre usuarios de redes sociales. El inmueble forma parte de las estructuras emblemáticas afectadas por el sismo. Para los cuestionamientos ciudadanos, su desaparición simboliza las pérdidas que todavía enfrenta Pereira.
En Cali, De la Espriella participó el 22 de octubre en el inicio de la demolición del edificio Arábico, ubicado en la calle Quinta con carrera 66, en el barrio El Limonar. El alcalde Alejandro Eder acompañó la jornada, desarrollada con un amplio dispositivo de seguridad. Medios regionales documentaron la presencia presidencial y la concentración de ciudadanos alrededor del inmueble.
La intervención también provocó cuestionamientos sobre las prioridades gubernamentales. En redes sociales, ciudadanos denunciaron que algunas familias continuaban viviendo en condiciones precarias, soportando lluvias y esperando soluciones habitacionales. Las críticas apuntaron a que la demolición recibiera tanta atención pública cuando todavía existen damnificados sin vivienda definitiva.
Pero cómo es posible este nivel de show con los damnificados del terremoto y por qué los alcaldes como @alejoeder lo permiten. Qué indolencia. La ciudadanía está tomando nota. https://t.co/XPfQAuXiS9
— Ana BejaranoRicaurte (@AnaBejaranoRG) October 23, 2026
Las cifras permiten dimensionar el desafío. Según información publicada por CW+ Noticias, el Gobierno anunció 50.000 millones de pesos para demoler 82 edificaciones afectadas en Cali. El alcalde Eder indicó que alrededor de 700 familias perdieron sus viviendas por los daños estructurales. También anunció un fondo municipal de 10.000 millones destinado a apoyar 200 soluciones habitacionales.
En Pereira, el panorama educativo resulta igualmente preocupante. El Gobierno informó que 167 sedes escolares sufrieron afectaciones y que 95 presentan riesgo de colapso. Entre las prioridades figura la Institución Educativa San Nicolás, que atendía a 588 estudiantes. Su reconstrucción proyecta ampliar la capacidad a 720 alumnos, con apoyo de la Fundación Terpel y acompañamiento de ProRisaralda.
Las autoridades también anunciaron inversiones superiores a 332.000 millones de pesos para desarrollar 7.385 intervenciones de vivienda en Risaralda. Dentro de ese paquete figuran 75.959 millones para construir 415 viviendas urbanas nuevas y realizar 900 mejoramientos. Son compromisos importantes cuya ejecución, plazos y resultados deberán ser examinados frente a las necesidades reales de las comunidades afectadas.
Dosquebradas tiene: 8.116 familias damnificadas 17.742 personas en el RUD 609 viviendas destruidas 4.179 viviendas no habitables 2.425 estudiantes en instituciones educativas afectadas. El presidente anuncia que llegarán 300 subsidios. ¡¡¡300!!! Alcalde: ¿por qué no se ríe?
— Adriana Villegas Botero (@Adrivillegas) October 23, 2026
La recuperación económica representa otro frente de preocupación. El Gobierno anunció 4.600 millones de pesos para entregar 920 apoyos de cinco millones a comerciantes damnificados, incluidos 1.500 millones destinados a Pereira y Risaralda. Sin embargo, anunciar recursos no equivale necesariamente a haberlos desembolsado. Los afectados necesitan información verificable sobre beneficiarios, cronogramas y ejecución presupuestal.
La controversia sigue alcanzando a la Fundación de la primera dama, Ana Lucía Pineda. Aún se cuestiona públicamente el manejo de las ayudas y se continúa exigiendo que se entreguen los reportes de los dineros recibidos. El señalamiento exige transparencia sobre las donaciones, sus destinatarios y los mecanismos de control.
Las demoliciones buscan reducir riesgos de colapso, pero también dejan una pregunta inevitable para las familias afectadas sobre cuándo podrán recuperar sus viviendas y reconstruir sus vidas. El debate no gira únicamente alrededor de derribar edificios inseguros, una medida necesaria cuando existen riesgos estructurales. El cuestionamiento que hace la opinión pública está en el tono de los actos de espectáculo de De la Espriella con algo tan doloroso para las víctimas del terremoto. Pereira y Cali necesitan reconstrucción, soluciones habitacionales y rendición de cuentas. Las imágenes del show en que convirtieron las demoliciones solo acrecientan el dolor de los afectados.





