David Murcia Guzmán terminó detrás de los muros de Palogordo, una prisión de alta seguridad en Girón, Santander, apenas meses después de romper casi dos décadas de silencio para lanzar explosivas acusaciones contra quien alguna vez fue su abogado, Abelardo de la Espriella. El movimiento carcelario puede formar parte de las facultades ordinarias del Inpec, pero la coincidencia política, los antecedentes entre ambos y la ausencia de una explicación pública específica han convertido el traslado en un episodio con muchas dudas.
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Murcia fue sacado de La Picota, en Bogotá, y trasladado el sábado 29 de agosto hasta Palogordo. Su ingreso se produjo hacia las 5 de la tarde y allí fue sometido a los procedimientos de clasificación penitenciaria correspondientes. Según los reportes conocidos, podría quedar ubicado en pabellones destinados a internos sometidos a mayores controles de seguridad. Hace apenas seis meses, David Murcia concedió a Daniel Coronell una entrevista desde La Picota donde lanzó acusaciones contra De la Espriella. En redes se habla de represalias.
El dato resulta todavía más llamativo porque el fundador de DMG no llegó solo a un centro penitenciario cualquiera. En las últimas semanas Palogordo ha recibido a presos de alto perfil relacionados con organizaciones criminales, entre ellos Freyner Alfonso Ramírez García, alias Carlos Pesebre, relacionado con estructuras de la Oficina de Envigado, y José Ómar Henao Acevedo, conocido como Omitar.
#DavidMurciaGuzmán fue trasladado en las últimas horas a la cárcel de máxima seguridad de Palo Gordo en Santander. Le están cobrando la entrevista en la que denunció a su antiguo abogado el hoy presidente @ABDELAESPRIELLA https://t.co/OujT26PmvB
— Daniel Coronell (@DCoronell) August 30, 2026
La propia cobertura de El Reporte Coronell advirtió que la peligrosidad atribuida a esos hombres no resulta comparable con la situación actual de Murcia, condenado por captación masiva y lavado de activos. Y ahí comienza el ruido político.
En febrero pasado, David Murcia concedió a Daniel Coronell una entrevista desde La Picota, presentada como la primera de gran alcance después de aproximadamente 18 años. En ella no se limitó a recordar el derrumbe de DMG. Lanzó acusaciones directas contra De la Espriella, quien había participado en su defensa durante uno de los episodios judiciales más mediáticos de Colombia.
Murcia aseguró que entregó $5.000 millones de la época como honorarios al entonces abogado, equivalentes según Coronell a aproximadamente 1,6 millones de dólares, y sostuvo que De la Espriella posteriormente abandonó su defensa sin devolver esos recursos. También afirmó que desde DMG se habrían entregado otros $760 millones para supuestamente “tocar” congresistas relacionados con normas que podían afectar el funcionamiento de su negocio.
El calendario llama especialmente la atención. De la Espriella llevaba apenas 22 días como presidente cuando Murcia fue trasladado desde Bogotá hacia Santander. El movimiento fue ejecutado por el Inpec, institución adscrita al Ministerio de Justicia, cartera hoy encabezada por Iván Cancino. Hay que recordar que Cancino fue abogado de De la Espriella y participó como su contraparte frente a Murcia en el proceso disciplinario originado por las acusaciones que este hizo sobre De la Espriella en su momento.
“David Murcia no le quedó mal a nadie”. Por una vez dijo la verdad. pic.twitter.com/cG7D8UsYC4
— Malaparte (@JMalaparte) August 30, 2026
El Gobierno y el Inpec tienen la obligación política de despejar cualquier sombra con una explicación transparente, verificable y sustentada sobre las razones técnicas y penitenciarias que determinaron el traslado. La abogada de Murcia, Sondra Macollins Garvin, ya puso el dedo en la llaga. En conversación en El Reporte Coronell aseguró que esperaba una comunicación oficial del Inpec explicando por qué su defendido fue enviado a Palogordo.
“Van a vulnerar sus derechos y demorará el proceso para estar nuevamente con su familia”, afirmó Macollins. También sostuvo que las condiciones que Murcia tenía en Bogotá formaban parte de su dignidad humana y manifestó desconcierto por su llegada a una cárcel donde han sido recluidos cabecillas de violentas estructuras criminales. La defensora fue todavía más lejos al describir el estado emocional de su cliente. “Él está atemorizado”, dijo, y aseguró que Murcia teme que el cambio afecte sus condiciones de reclusión y su proceso judicial.
El traslado ocurre además en un momento decisivo para el condenado por DMG. Su defensa viene solicitando que la justicia contabilice el tiempo que permaneció privado de la libertad en Estados Unidos para determinar si ya completó la pena que debe cumplir en Colombia. El Juzgado Octavo de Ejecución de Penas de Bogotá había pedido recopilar documentación antes de tomar una decisión.
Por eso cualquier movimiento que altere sus condiciones, su cercanía con abogados, familiares o actuaciones judiciales inevitablemente será observado con lupa. David Murcia no es una víctima inocente de la historia reciente. Fue la cabeza de DMG, una estructura intervenida por el Estado después de captar masivamente dinero y cuyo derrumbe dejó a miles de ciudadanos afectados. Su condena no desaparece por haber formulado acusaciones contra un presidente.
🚨 #ATENCIÓN | DAVID MURCIA GUZMÁN FUE TRASLADADO A CÁRCEL DE MÁXIMA SEGURIDAD David Murcia Guzmán, conocido por ser la cabeza de la pirámide DMG, fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad de Palogordo, en Girón, Santander. A su llegada al penal, fue evaluado por una junta… pic.twitter.com/PmG42d0q70
— ElTrino.Co (@EltrinoCo) August 30, 2026
Pero una cosa tampoco borra la otra. El hecho de que un preso tenga una condena grave no le quita su derecho a conocer las razones de las decisiones que afectan sus condiciones penitenciarias, y mucho menos elimina la necesidad de extremar la transparencia cuando ese preso mantiene un enfrentamiento público con el actual jefe de Estado. Existe una secuencia suficientemente delicada de hechos como para exigir respuestas claras.
Murcia acusó públicamente a su antiguo abogado. Lo denunció disciplinariamente. Aseguró sentir temor por su seguridad. Ese abogado llegó después a la Presidencia. Poco más de tres semanas después de la posesión, Murcia salió de La Picota rumbo a una cárcel de alta seguridad y, según su defensa, todavía no existe una explicación pública suficientemente concreta sobre el motivo.
El Gobierno tiene que mostrar los documentos, explicar los criterios, revelar quién recomendó y autorizó el traslado y demostrar que David Murcia Guzmán recibió exactamente el mismo tratamiento técnico que cualquier otro condenado en condiciones equivalentes. Hasta que eso ocurra, Palogordo no será solamente el nuevo lugar de reclusión del creador de DMG. También será el escenario de una nueva duda política que el Gobierno debería responder antes de que las sospechas llenen el vacío dejado por las explicaciones oficiales.





