¡Inaceptable! Mientras Petro lleva robótica a jóvenes de Ciudad Bolívar, la alcaldía de Galán habría bloqueado el laboratorio: a estudiantes que protestaron les negaron hasta la entrada al colegio

Un laboratorio de robótica para estudiantes de Ciudad Bolívar terminó bloqueado en la puerta de un colegio público de Bogotá.

La ciencia llegó hasta la puerta de la Institución Educativa Sierra Morena, en Ciudad Bolívar, pero no la dejaron entrar. Lo que debía ser una jornada para entregar un laboratorio de robótica a jóvenes de colegios públicos terminó convertido en una denuncia contra la administración de Carlos Fernando Galán, la Secretaría de Educación del Distrito y funcionarios locales que, según la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya Requene, habrían impedido el ingreso del equipo de MinCiencias pese a que el evento estaba previamente confirmado.

La propia ministra Yesenia Olaya denunció en su cuenta de X que en la IE Sierra Morena “nos cerraron la puerta para entregar un laboratorio de robótica destinado a jóvenes de colegios públicos”. La frase encendió la indignación porque no se trataba de una visita protocolaria cualquiera, sino de una entrega vinculada a ciencia, educación pública, innovación y oportunidades para estudiantes de una de las localidades populares más golpeadas por la desigualdad en Bogotá.

Olaya fue directa contra el alcalde Carlos Fernando Galán. “Bogotá no puede cerrarle las puertas a la ciencia, a la educación pública ni a las juventudes populares. La diferencia política no puede traducirse en el bloqueo de oportunidades para estudiantes de Ciudad Bolívar”, escribió la ministra. La acusación es grave porque pone sobre la mesa una pregunta necesaria para el Distrito. ¿Se está castigando a estudiantes de colegios públicos por diferencias políticas de la Alcaldía de Bogotá con el Gobierno nacional?

Según la denuncia, la actuación habría sido liderada por el director local de Educación de Ciudad Bolívar, Jhon Páez, junto al rector de la institución y sectores de la Secretaría de Educación de Bogotá. La ministra aseguró que, pese a la articulación institucional realizada por MinCiencias y la confirmación previa del evento, no se permitió el ingreso del equipo del Ministerio y la actividad tuvo que ser cancelada. Es decir, el laboratorio estaba listo, el equipo llegó, la entrega estaba programada, pero la puerta se cerró.

El caso es todavía más delicado porque el laboratorio hacía parte de una apuesta nacional para acercar la robótica, la inteligencia artificial, la programación y las ciencias computacionales a estudiantes de colegios públicos. MinCiencias ha explicado que el programa Colombia Robótica busca fomentar vocaciones científicas entre niñas, niños y adolescentes, con laboratorios STEAM en instituciones educativas y metodologías innovadoras para preparar a los jóvenes frente a los desafíos del futuro.

En 2024, la ministra Olaya anunció que Colombia Robótica tendría una versión fortalecida, con dotación de infraestructura científica en el territorio nacional, incluyendo laboratorios STEAM para que estudiantes pudieran explorar, aprender y desarrollar habilidades científicas y tecnológicas. El programa incluye robótica, programación, ciencias computacionales e inteligencia artificial, justamente las áreas que hoy marcan la diferencia entre quienes acceden al futuro y quienes quedan condenados a mirar desde afuera.

Por eso el episodio de Sierra Morena golpea con tanta fuerza. Ciudad Bolívar no necesita portazos institucionales, necesita laboratorios, computadores, docentes formados, acceso a tecnología y oportunidades reales. Mientras en los discursos se habla de cerrar brechas, en la práctica, según la denuncia de MinCiencias, a los estudiantes de una localidad se les habría impedido recibir una herramienta concreta para aprender robótica. Esa es la contradicción que vuelve preocupante el caso.

La situación denunciada por Olaya incluye otro elemento que aumenta el escándalo. Tras las manifestaciones de docentes y estudiantes por su derecho a la educación científica, presuntamente también se habría impedido el ingreso de estudiantes al colegio. Según la ministra, esto habría ocasionado incluso la pérdida de cerca de mil raciones del Programa de Alimentación Escolar, afectando no solo el derecho a la educación, sino también el acceso a la alimentación escolar de niños, niñas y jóvenes.

Ese punto es otro agravante. Si se confirma que cerca de mil raciones del PAE se perdieron por el cierre o bloqueo de ingreso al colegio, el asunto deja de ser únicamente una pelea administrativa. Se convierte en una afectación directa a estudiantes que dependen de la escuela no solo para aprender, sino también para alimentarse. En sectores populares de Bogotá, el PAE no es un accesorio, para muchas familias es una ayuda diaria fundamental.

En medios de comunicación también se recogió la denuncia y se señaló que la indignación de profesores, estudiantes y familias crece porque, según esa versión, la Alcaldía estaría quitando oportunidades ofrecidas por el Gobierno Petro. Las publicaciones afirman que el laboratorio contaba con herramientas de inteligencia artificial y tecnologías avanzadas para estudiantes de Ciudad Bolívar y del sur de Bogotá.

La gravedad política del caso está en que no se está hablando de una obra fantasma ni de una promesa vacía. MinCiencias ya ha venido entregando laboratorios de robótica en distintas regiones del país. En diciembre de 2024, por ejemplo, la cartera anunció una inversión cercana a 8.000 millones de pesos para dotar 15 laboratorios de robótica con aulas especializadas en inteligencia artificial y robótica en el Pacífico nariñense.

Además, Presidencia informó recientemente sobre la entrega de un laboratorio de robótica en Zipaquirá, también como parte del programa Colombia Robótica, orientado a fomentar vocaciones científicas y tecnológicas en estudiantes. Esto muestra que la estrategia no es improvisada ni aislada. Hay una política nacional en marcha y el caso de Ciudad Bolívar aparece como una piedra atravesada en el camino de esa política pública.

Por eso la administración Galán y la Secretaría de Educación del Distrito deberían dar explicaciones claras, rápidas y verificables. No basta con guardar silencio o convertir el caso en una pelea hacia el gobierno nacional. La pregunta central es concreta, ¿por qué no se permitió la entrega de un laboratorio de robótica destinado a estudiantes de colegios públicos de Ciudad Bolívar si, según MinCiencias, había articulación institucional y confirmación previa?

La educación pública no puede quedar atrapada entre cálculos políticos, celos administrativos o disputas de poder. Si el Gobierno nacional llega con ciencia, tecnología y laboratorios para jóvenes de sectores populares, el deber del Distrito debería ser facilitar, coordinar y garantizar que los estudiantes reciban esas oportunidades. Cerrarle la puerta a MinCiencias, equivale a cerrarle la puerta a los estudiantes que más necesitan acceso a la tecnología.

El caso de la IE Sierra Morena deja una imagen difícil de justificar. El país habla de inteligencia artificial, robótica, innovación y cuarta revolución industrial, y en Ciudad Bolívar un laboratorio habría quedado frenado en la entrada de un colegio. 

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