Nuevo “descabezado” no duro ni un mes en el cargo: Abelardo nombró como presidente de Colpensiones a quien no tenía ni idea de su cargo y lo sacó tres días después

Tres días bastaron para que un nombramiento clave del Gobierno terminara convertido en una crisis. Carlos René Montoya salió de Colpensiones después de una accidentada comparecencia ante el Senado.

El cuestionable episodio de Carlos René Montoya en Colpensiones dejó un interrogante político que trasciende su salida. Llegó a una de las entidades más delicadas del Estado, admitió ante los senadores que apenas estaba entendiendo cómo funcionaba, intentó apoyarse en una asesora para responder y terminó fuera del cargo tres días después de posesionarse. Si no estaba preparado, ¿Quién verificó que estuviera preparado para llegar hasta la presidencia de la entidad?

La contradicción golpea directamente al Gobierno. Presidencia justificó la salida afirmando que en Colpensiones se necesita “conocimiento integral”, “rigor técnico” y “absoluta preparación”. Pero Montoya había sido elegido por la Junta Directiva y posteriormente posesionado ante Abelardo de la Espriella. Es decir, las capacidades que el Ejecutivo consideró indispensables para despedirlo eran precisamente las que debieron examinarse antes de entregarle semejante responsabilidad.

Carlos René Montoya tomó posesión el 21 de septiembre ante De la Espriella y la ministra del Trabajo, Natalia Eugenia López Fuentes. El Gobierno conocía su trayectoria profesional. Es abogado de la Universidad del Sinú, especialista en Negociación y Manejo de Conflictos, Derecho Procesal Civil y Derecho Administrativo, con formación en Alta Gerencia y relaciones laborales. Su experiencia estaba principalmente relacionada con asuntos laborales, empresariales, jurídicos y de negociación colectiva.

El problema estalló cuando tuvo que pasar del currículo a las cifras. En la Comisión Séptima del Senado, Montoya comenzó reconociendo su situación con una frase que rápidamente se convirtió en símbolo de la polémica. “Es mi segundo día de trabajo, por cierto. O sea, me tiraron a los toros”. También dijo que había realizado su tesis sobre la Ley 100 y utilizó expresiones como “me imagino” al referirse al sistema de prima media.

La comparecencia se volvió todavía más incómoda cuando apareció una cifra gigantesca. Montoya habló de un faltante cercano a $4,95 billones para atender las obligaciones pensionales, pero varios senadores cuestionaron la claridad de la explicación y si los datos correspondían a 2026 o a la siguiente vigencia. La magnitud del problema no era menor, pues Colpensiones enfrentaba precisamente el reto de asegurar recursos para cerrar el año.

El momento más difícil llegó cuando Montoya intentó entregar la palabra a una funcionaria para que profundizara las respuestas. Orlando Miguel de la Hoz, senador del Pacto Histórico, reconoció que apenas llevaba dos días trabajando, pero cuestionó que descargara la explicación en una asesora. Después resumió el problema con una frase todavía más dura, “Por lo que ayer vimos, no tiene ni idea de los temas laborales”.

Las críticas atravesaron sectores políticos diferentes. Claudia Margarita Zuleta pidió contextualizar lo ocurrido y consideró que una presentación deficiente no era suficiente por sí sola para concluir que Montoya carecía de idoneidad. La Comisión incluso decidió concederle una segunda oportunidad y programó una nueva comparecencia para el 30 de septiembre. Esa posibilidad desapareció antes de que pudiera regresar al Senado.

El 24 de septiembre llegó la sentencia política. Abelardo de la Espriella solicitó su renuncia y Montoya presentó la dimisión. Presidencia reconoció oficialmente que durante su comparecencia hubo “dificultades para responder con precisión” sobre el presupuesto, el funcionamiento de Colpensiones y los retos pensionales. “Entonces la incapacidad vino al ser nombrado”, fue lo que se señaló en redes sociales durante la jornada.

Precisamente la declaración de Presidencia abre el interrogante tendrán que responder. Si como afirmo Abelardo, “no puede aprenderse sobre la marcha”, ¿qué evaluación permitió que Montoya fuera elegido y posesionado? La Junta Directiva que escogió al funcionario estuvo presidida por la ministra Natalia Eugenia López Fuentes, representante del presidente, y contó con Diana Margarita Ojeda Visbal y Nicolás Farfán Namen, también representantes del jefe de Estado.

Además, no se trataba de una dependencia secundaria. Colpensiones administra el Régimen de Prima Media y los Beneficios Económicos Periódicos, y enfrenta desafíos financieros y operativos enormes. Al momento de la posesión se reportaba la necesidad de conseguir alrededor de $5 billones para cerrar 2026 y asegurar las mesadas de noviembre y diciembre de más de 1,9 millones de beneficiarios.

Presidencia sostiene ahora que “las pensiones y los ahorros de los colombianos exigen el máximo rigor, conocimiento y responsabilidad”. El principio resulta difícil de controvertir. La discusión que deja el episodio es por qué ese mismo estándar no evitó una designación que terminó deshecha apenas tres días después. ¿Quién estuvo detrás del nombramiento?

También te puede interesar

¡Tijerazo brutal de Abelardo a los más vulnerables! Renta Ciudadana, Colombia Mayor y Renta Joven serán recortados casi al 40% ¿A disfrutar lo votado?

El cinturón fiscal de Abelardo de la Espriella podría apretarse precisamente donde más duele. El presupuesto de 2027 plantea reducir en $9 billones diez subsidios destinados principalmente a población vulnerable. Energía, vivienda y transferencias sociales reciben el golpe, mientras millones de hogares podrían terminar enfrentando una cobertura mucho menor el próximo año.

Leer más »

¡Le salió caro querer borrar a los campesinos! Jueza obliga al ministro de Agricultura a pedir disculpas públicamente por decir que “campesino” es “despectivo”

El intento de sacar al campesinado del lenguaje oficial terminó chocando contra la Constitución. Una jueza ordenó al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, ofrecer disculpas públicas y aclarar que campesino, campesina y campesinado no serán borrados del Estado. El funcionario tiene apenas 48 horas para cumplir la decisión judicial del despacho.

Leer más »

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies