Brayan Rayo Garzón, un joven colombiano detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE, terminó muerto en una celda de Missouri después de pedir ayuda, de solicitar atención en salud mental y de insistir en algo tan humano como llamar a su mamá. El caso provocó una dura reacción del presidente Gustavo Petro, quien rechazó lo ocurrido y pidió a la Cancillería colombiana elevar una nota de protesta ante el gobierno de Estados Unidos.
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El presidente no se guardó nada. En su cuenta de X, Gustavo Petro escribió que “se suicidió un joven colombiano en un campo de concentración de ICE del gobierno estadounidense. Quería llamar a su mamá y no se le permitió. Decidió el suicidio”. La frase encendió el debate diplomático. ¿Qué está pasando dentro de los centros de detención migratoria donde terminan encerrados miles de latinoamericanos?
Según reportes de medios nacionales e internacionales Brayan Rayo Garzón murió el 8 de abril de 2025 en la cárcel del condado de Phelps, en Rolla, Missouri, donde permanecía bajo custodia de ICE. El joven, de 26 años, había migrado a Estados Unidos en 2023 junto a su familia, buscando oportunidades, trabajo y una posibilidad de regularizar su situación migratoria. Había trabajado pintando casas y haciendo domicilios en San Luis, mientras intentaba ahorrar para pagar un abogado.
Murió en aislamiento tras suplicar hablar con su madre
— DW Español (@dw_espanol) May 27, 2026
Brayan Rayo Garzón, un joven colombiano retenido en un centro de detención del ICE pidió atención psicológica y una llamada a su madre, pero fue ignorado.
Horas después, fue encontrado inconsciente en su celda. Su caso… pic.twitter.com/SYGwtrWXyK
Pero el sueño migrante terminó convertido en una pesadilla. De acuerdo con la investigación difundida por Associated Press, Brayan estaba aislado, enfermo de COVID-19, con fiebre y escalofríos, y había pedido atención en salud mental. También habría escrito notas a mano rogando que le permitieran comunicarse con su madre. En una de ellas, según el reporte citado por medios internacionales, expresó que sentía en su corazón que ella estaba muy preocupada por él. Menos de una hora después de que un guardia recogiera una de esas notas, fue encontrado inconsciente en su celda.
Petro ordenó una respuesta diplomática. “La Cancillería colombiana debe entregar nota de protesta y el gobierno de EEUU debe reflexionar cómo la política de inmigración está matando a estadounidenses y a latinoamericanos”, afirmó el mandatario. Además, pidió rendir homenaje a Brayan Rayo Garzón, cuyo nombre se convirtió en símbolo de una tragedia que va más allá de un caso individual. Es la historia de un joven colombiano atrapado en un sistema migratorio que, según organizaciones defensoras de derechos humanos, castiga, aísla y rompe emocionalmente a quienes ya llegan vulnerables.
El caso resulta todavía más grave por el contexto. Associated Press reveló que los suicidios en centros de detención de ICE han alcanzado un ritmo alarmante durante el segundo gobierno de Donald Trump. Según esa investigación, al menos 10 hombres han muerto por suicidio bajo custodia de ICE desde enero de 2025, una cifra que supera los patrones históricos de la agencia. Expertos citados por AP señalaron fallas en la atención médica, retrasos en salud mental, barreras de idioma, aislamiento y deficiencias de supervisión.
Se suicidio un joven colombiano en un campo de concentración de *ICE del gobierno estadounidense.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) May 27, 2026
Quería llamar a su mamá y no se le permitió. Decidió el suicidio.
La cancillería colombiana debe entregar nota de protesta y el gobierno de EEUU debe reflexionar cómo la política… https://t.co/SF5k6IrFNd
Brayan era un colombiano que había salido del país buscando trabajo. Era un joven que, según los reportes, estaba enfermo, aislado y emocionalmente afectado. Por eso la reacción de Petro golpeó con fuerza. El presidente colombiano puso el dedo en una herida que muchos gobiernos prefieren mirar de lejos. La política migratoria de Estados Unidos no solo deporta, también encierra, separa familias y, en casos como este, termina dejando muertos.
ICE, por su parte, informó en abril de 2025 que Rayo Garzón había ingresado a Estados Unidos sin autorización en noviembre de 2023, cerca de San Ysidro, California, y que tenía una orden de deportación emitida en junio de 2024. También señaló antecedentes de arrestos en territorio estadounidense. Sin embargo, esos datos no borran el punto central del escándalo. Ningún antecedente justifica que una persona bajo custodia del Estado termine sin la atención necesaria, sin comunicación con su familia y muerta en una celda.
La discusión no es solo jurídica, también es moral. Si una persona está detenida, el Estado que la custodia tiene la obligación de proteger su vida. Si pide ayuda psicológica, debe recibir atención. Si está enferma, debe ser tratada. La responsabilidad institucional no puede esconderse detrás de comunicados fríos ni tecnicismos migratorios.
Ayer el exconvicto @PITERALBEIRO se burlaba de los colombianos capturados por ICE. Hoy se conoce la triste noticia de un colombiano que se suicidó en una cárcel, después de hacer múltiples llamados para poder hablar con su madre y pedir que mejoraran sus condiciones.
— Beto Coral (@Betocoralg) May 27, 2026
Cuando uno… pic.twitter.com/6YJFCc2qkP
El caso de Brayan Rayo Garzón sacude a Colombia porque expone el drama de miles de migrantes que cruzan fronteras empujados por la necesidad, pero terminan atrapados en centros donde la dignidad parece quedar suspendida. Petro elevó el tono contra el gobierno estadounidense y convirtió la muerte del joven en un reclamo de Estado. No se trata únicamente de una nota diplomática. Se trata de exigir que la vida de un colombiano no sea tratada como un expediente más en una cárcel migratoria.





