Apenas unos días después de una campaña en la que Abelardo de la Espriella convirtió sus ataques contra el M-19 en uno de los principales ejes de su discurso, ahora aparece en el centro de la polémica por la incorporación del exguerrillero Carlos Alonso Lucio al equipo que participaría en el proceso de empalme con el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Para muchos, la decisión representa una contradicción imposible de ignorar y pone en entredicho uno de los mensajes con los que alcanzo sus votos.
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La controversia estalló luego de que se revelara que el equipo de transición del nuevo gobierno sería encabezado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo y contaría con la participación de Carlos Alonso Lucio, exintegrante del Movimiento 19 de Abril, M-19, organización guerrillera a la que también perteneció el presidente Gustavo Petro durante su juventud.
La información comenzó a multiplicarse rápidamente en redes sociales, donde miles de usuarios recordaron que durante toda la campaña presidencial Abelardo de la Espriella utilizó reiteradamente el pasado guerrillero del presidente Petro como uno de sus principales argumentos políticos. En numerosos discursos, entrevistas y publicaciones, Abelardo cuestionó el papel del M-19 y presentó esa historia como una razón suficiente para descalificar al actual mandatario.
Les presento a Carlos Alonso Lucio, uno de los encargados por el presidente electo para el empalme en casa de Nariño.
— Juan Bernal (@j_bernal05) June 23, 2026
Para los que no lo conocen, lucio es empresario, fue senador y además de eso y no menos importante, un EX GUERRILLERO DEL M-19, si, la misma guerrilla en la que… pic.twitter.com/8VOn0kWESH
Por eso, la aparición de Lucio dentro del proceso de empalme sorprendió incluso a sectores que respaldaron la candidatura del abogado. Para varios analistas, resulta inevitable preguntarse cómo puede convertirse ahora en un colaborador cercano alguien cuya trayectoria comenzó precisamente en la misma organización armada que fue utilizada durante meses como símbolo del discurso político de campaña.
Carlos Alonso Lucio no es un personaje desconocido en la política colombiana. Nació en Cali e ingresó al M-19 durante la década de los ochenta con la que, aparentemente, participó en la toma del palacio de justicia. Tras la desmovilización de esa guerrilla inició una carrera política que lo llevó a ser representante a la Cámara y posteriormente senador entre 1994 y 2002.
Su trayectoria también ha estado marcada por controversias judiciales. La Corte Suprema de Justicia lo condenó por los delitos de estafa y falsa denuncia, decisión que lo llevó a cumplir una pena de prisión en la cárcel La Picota de Bogotá. Posteriormente regresó a la vida pública como asesor político y participó en distintos escenarios relacionados con procesos de paz, incluyendo labores de asesoría durante las conversaciones entre el Gobierno de Álvaro Uribe y las Autodefensas Unidas de Colombia.
Mañana salgamos a votar con alegría y con Colombia en el corazón.
— Carlos Alonso Lucio (@carluciolopez) June 20, 2026
Cada voto cuenta. Cada ciudadano importa. Cada familia que sale a votar ayuda a construir el país que queremos.
Votemos por Abelardo De La Espriella. Votemos sin miedo. Votemos por seguridad, libertad y… pic.twitter.com/M4YagR0Qzq
En los últimos años, Lucio se convirtió en uno de los más severos críticos del presidente Gustavo Petro. Como columnista, analista político y líder de una congregación cristiana, ha cuestionado repetidamente las decisiones del actual Gobierno y ha protagonizado fuertes enfrentamientos públicos con quien años atrás fue su compañero dentro del M-19.
Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2023, cuando Petro respondió a declaraciones de Ingrid Betancourt recordando un episodio personal relacionado con Lucio. La reacción del excongresista fue inmediata y calificó las palabras del mandatario como impropias de «un hombre decente», profundizando aún más la ruptura política entre ambos.
Sin embargo, para numerosos sectores esa enemistad actual no elimina el hecho de que ambos compartieron militancia en la misma organización armada que De la Espriella convirtió durante meses en uno de los principales blancos de sus críticas. Las reacciones no tardaron en aparecer. El senador Alex Flórez Hernández, del Pacto Histórico, afirmó que la decisión confirma las contradicciones del nuevo mandatario y sostuvo que muchos ciudadanos fueron inducidos a creer que habría una ruptura absoluta con la política tradicional.
Cuándo la lengua es el azote del culo: El sapo que hoy se tragan los exmilitares radicales abelardistas.
— 🇨🇴SARGENTO DEL EJÉRCITO NACIONAL DE COLOMBIA🇨🇴 (@SARGENTOCHALA) June 23, 2026
Quienes me viven tildando de guerrillero, en su mayoría militares retirados, hoy se tiene que tragar sus palabras: en el gobierno que eligieron tendrán un exguerrillero. La… pic.twitter.com/v3S8pp63w6
Según Flórez, la presencia de Lucio en un papel estratégico dentro del empalme representa exactamente lo contrario del mensaje que se promovió durante la campaña. El congresista aseguró que el discurso de combatir a los «políticos de siempre» comienza a perder fuerza cuando aparecen figuras ampliamente conocidas de la política nacional ocupando espacios clave dentro del nuevo gobierno.
La discusión también se trasladó a las redes sociales, donde numerosos usuarios recordaron antiguos discursos de De la Espriella en los que utilizaba constantemente el pasado insurgente de Petro como argumento para cuestionar su capacidad de gobernar. Para muchos observadores, el problema no radica únicamente en el pasado de Carlos Alonso Lucio. Lo que realmente alimenta la controversia es la enorme distancia entre el discurso de campaña y las primeras decisiones conocidas tras la elección.
Mientras algunos defensores de De la Espriella sostienen que Lucio fue convocado por su experiencia política y administrativa, pese a haber estado en la cárcel por diferentes delitos, sus críticos consideran que la decisión desmonta uno de los principales pilares narrativos utilizados para conquistar a sus votantes. Hasta el momento, el equipo de Abelardo no ha oficializado la conformación completa de las comisiones de empalme, aunque distintos medios nacionales coinciden en señalar que Lucio hará parte del proceso liderado por José Manuel Restrepo.





