El discurso optimista con el que José Manuel Restrepo presentó su visita diplomática por Estados Unidos terminó chocando de frente con la realidad. Apenas horas después de que el equipo del gobierno electo destacara los supuestos avances obtenidos en Washington, la administración del presidente Donald Trump confirmó que las exportaciones colombianas pasarán de enfrentar un arancel del 10% a uno del 12,5%, una decisión que cayó como un baldado de agua fría sobre empresarios, exportadores y sectores políticos que esperaban un resultado completamente distinto.
Le puede interesar: ¡La mayor traición al Acuerdo de Paz! Curules creadas para las víctimas del conflicto terminan respaldando la «patria milagro» de Abelardo

Le puede interesar: ¡De cazador de despilfarros a traidor defensor del derroche! Lalis destroza al «Elefante Blanco» por apoyar el millonario capricho de Abelardo de posesionarse en otra ciudad
La noticia abrió inmediatamente un fuerte debate porque durante varios días el propio Restrepo había presentado su visita como una demostración del restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos. Según el balance entregado por él, la agenda incluyó más de 50 reuniones con funcionarios del gobierno estadounidense, empresarios y representantes del sector privado, incluyendo encuentros con el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Energía Chris Wright, representantes de Google y diferentes agencias federales.
Sin embargo, el anuncio de Washington terminó opacando completamente ese balance. El senador Ariel Ávila, de la Alianza Verde, fue uno de los primeros en reaccionar con una frase que rápidamente comenzó a circular en redes sociales. «A pesar de lo lambones, arrastrados y vende patrias, no les sirvió. El viaje de José Manuel Restrepo no sirvió para nada. Donald Trump subió los aranceles. La Patria Milagro va viento en popa».
A pesar de lo lambones, arrastrados y vende patrias no les sirvió.
— Ariel Ávila (@ArielAnaliza) July 24, 2026
El viaje @jrestrp no sirvió para nada.@realDonaldTrump subió los aranceles.
La Patria milagro viento en popa https://t.co/DKYvLSnucq
La crítica tomó fuerza porque el aumento del gravamen llegó exactamente cuando el nuevo gobierno intentaba mostrar que supuestamente había recuperado la confianza de Estados Unidos después de los años de tensión diplomática con el gobierno de Gustavo Petro.
Lo cierto es que la decisión norteamericana fue oficial y desde las 12:01 de la madrugada del 24 de julio comenzó a regir el nuevo arancel del 12,5% para buena parte de las exportaciones colombianas que ingresen al mercado estadounidense. La medida fue adoptada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta utilizada por Estados Unidos cuando considera que las políticas comerciales de un país afectan sus intereses.
Según explicó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, la decisión hace parte de una investigación realizada sobre 54 economías respecto a sus controles para impedir la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso. El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, sostuvo que el gobierno de Donald Trump considera insuficientes los controles colombianos frente a ese tipo de mercancías. «El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales… ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo.»
Señor @jrestrp, ¿esta fue la espectacular “gestión” que hizo en su viaje a Washington?
— Richi Malagón (@RichiMalagonS) July 24, 2026
Al parecer las rodilleras no le sirvieron de nada. pic.twitter.com/YZU31XzkYx
Aunque Washington no acusa directamente a Colombia de producir bienes con trabajo forzoso, sí considera que el país no cuenta con mecanismos suficientemente efectivos para impedir la entrada de esos productos, razón por la cual fue ubicado en la categoría que recibe el gravamen del 12,5% y no en la del 10%. El problema es que la decisión tiene consecuencias económicas concretas. La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, explicó que el impacto será desigual dependiendo del sector exportador.
Productos como el café, el petróleo, el oro, el banano, el aguacate y algunos tipos de azúcar quedaron excluidos del incremento. Pero otros sectores altamente dependientes del mercado estadounidense sí enfrentarán mayores dificultades. Entre ellos aparecen las flores, las confecciones, parte de la industria de los chocolates, algunas confiterías, cosméticos, alimentos procesados y diversas manufacturas.
Lacouture advirtió que el nuevo gravamen reducirá los márgenes de ganancia y afectará la competitividad de muchos exportadores colombianos frente a otros países que recibieron tarifas inferiores o mayores excepciones.
Felicito al señor vicepresidente electo, @jrestrp, por la “extraordinaria” gestión realizada durante su paseo por la Casa Blanca. Gracias a ese despliegue diplomático, Colombia recibió como recompensa un aumento de los aranceles. Una vez más, confirma que todo lo que toca termina… pic.twitter.com/FD0QRUvhOE
— Angelica Monsalve Gaviria (@alazamo123) July 24, 2026
Precisamente por eso comenzaron los cuestionamientos sobre la utilidad política y económica de la gira encabezada por José Manuel Restrepo. Durante su visita aseguró que Colombia consolidaba una nueva etapa de cooperación con Washington. También anunció futuras mesas bilaterales previstas para el 28 de julio, encuentros con inversionistas durante septiembre y proyectos conjuntos para impulsar infraestructura, tecnología y recuperación económica.
Sin embargo, ninguna de esas conversaciones evitó que Estados Unidos endureciera las condiciones comerciales para Colombia. Ese contraste es el que alimentó las críticas de distintos sectores políticos. Para muchos analistas, la imagen que queda es la de una delegación que regresó hablando de respaldo diplomático mientras la principal economía del mundo acababa de imponer un golpe adicional a varios sectores exportadores colombianos.
Ahora la expectativa se concentra en determinar si la nueva administración será capaz de negociar con Washington una reducción del arancel o si, por el contrario, el incremento del 12,5% terminará convirtiéndose en el primer gran revés internacional del gobierno de Abelardo de la Espriella incluso antes de iniciar oficialmente su mandato.
Por ahora, los números hablan por sí solos. Hubo más de 50 reuniones, fotografías con altos funcionarios estadounidenses, anuncios de cooperación y promesas de fortalecimiento de la relación bilateral. Pero el resultado inmediato terminó siendo un arancel más alto para buena parte de las exportaciones colombianas, una realidad que dejó abierta la pregunta que hoy domina el debate político. En redes sociales se preguntan si realmente sirvió de algo el viaje de José Manuel Restrepo a Washington, también se cuestiona si lo que se buscó fue empezar a favorecer a Estados Unidos como algunos han afirmado sobre la nueva administración.





